10 Hábitos que Destruyen Tus Finanzas

habitos que destruyenCon estos  10 hábitos que destruyen tus finanzas, tener unas finanzas saneadas es una tarea difícil, pero no imposible.

Para lograrlo hay que alejar hábitos que provocan fugas de dinero en productos o servicios que no necesitamos o que no vamos a utilizar.

Es importante tener claros los pasos que hay que seguir, pero si no se usa una rutina, la teoría y los buenos propósitos no servirán de nada.

El dinero es un bien muy preciado porque normalmente hay que invertir tiempo y esfuerzo para conseguirlo.

Es una pena que una mala gestión haga que pierdas dinero.

Por eso es conveniente que sepas cuáles son los 10 hábitos que destruyen tus finanzas y evites caer en ellos.

El primer paso es identificarlos para alejarlos o hacer exactamente lo contrario.

Además de tener ciertos conocimientos financieros, es importante que sepas controlar tus impulsos y seas consciente del dinero que tienes y del que necesitas.

10 hábitos que destruyen tus finanzas

En la gran mayoría de los casos el dinero se va por una mala organización, por hacer compras impulsivas, y por no saber seleccionar qué gastos son prescindibles.

Una persona que cuenta con unos ingresos aceptables, estables y no es capaz de ahorrar, está cometiendo algún error o tiene malos hábitos como estos:

  1. No tener un presupuesto personal
  2. No saber en qué se gasta el dinero
  3. Gastar dinero en productos perjudiciales para la salud
  4. Olvidar las deudas
  5. Dejarse llevar al hacer compras
  6. Pagar por servicios que no se utilizan
  7. Descuidar el consumo habitual
  8. No planificar las vacaciones
  9. Carecer de visión a medio o largo plazo
  10. Utilizar instrumentos que pongan en riesgo el dinero

El primero y super importante entre todos los hábitos que destruyen es no tener un presupuesto personal

Este punto es fundamental para organizar tus finanzas. Un presupuesto pone sobre la mesa tus gastos habituales y plasma el dinero que tienes para que puedas distribuirlo de tal forma que te alcance para todo.

Sin un presupuesto, corres el riesgo de perder el control. Además, es fundamental para crear estrategias que te permitan darte un capricho o hacer inversiones.

No saber en qué se gasta el dinero

Este punto está directamente relacionado con el anterior.

Puede ocurrir que cuando llegue el final del mes y veas que las cifras de tu cuenta son bajas, te preguntes en qué has gastado tu dinero, esto ocurre por comprar de forma impulsiva o no administrar bien el capital destinado al ocio.

Para evitarlo, sólo es necesario pararse a pensar y tener un presupuesto que sirva de guía.

Gastar dinero en productos perjudiciales para la salud

Este hábito no se suele tomar muy en serio, pero tiene su sentido. Una mala salud supone un gasto, y si has utilizado tu dinero para perjudicarla, el desembolso será doble.

Un médico privado cuesta dinero y tener que ir con frecuencia a un hospital o a un centro de salud por causas evitables, provoca que pierdas tiempo en actividades que pueden aumentar tus finanzas o que favorecen tu bienestar.

Olvidar las deudas

Una deuda es una obligación de pago que se tiene que abonar cuanto antes.

Esta circunstancia supone un problema para cualquier economía, y la solución nunca es dejarla de lado porque a medida que pasa el tiempo la cuantía adeudada va aumentando.

Todo esto puede provocar que tengas que destinar una gran suma o te veas en problemas judiciales.

Lo mejor siempre es evitar las deudas, pero si has contraído alguna, debes saldar cuanto antes.

Dejarse llevar al hacer compras

Tener la mente en buen estado y pensar con claridad en ciertos momentos, te sirve para conservar tu dinero.

Antes de gastar es importante que pienses si el producto o servicio en cuestión realmente te va a servir.

También es importante que te abstraigas de impulsos generados por las modas o las campañas publicitarias. Si ese producto o servicio no es para ti, será un gasto innecesario.

Pagar por servicios que no se utilizan

Este punto también está relacionado con el anterior. En algún momento todos hemos hecho algún gasto del que nos hemos arrepentido, la clave es identificarlo y evitar caer de nuevo en el error.

En caso de que estés pagando una mensualidad por algo que no utilizas, lo mejor es que busques una solución o te des de baja para frenar la fuga de dinero.

Descuidar el consumo habitual

Es inevitable gastar algo de dinero cada día, y el objetivo es reducir esta cifra. Para ello tienes que estar pendiente de no dejar luces encendidas, grifos abiertos y desenchufar aquellos aparatos que no estás utilizando.

De esta forma recibirás una factura asumible para la que no tendrás que destinar más dinero del necesario.

No planificar tus vacaciones

El tiempo de ocio es necesario, y para disfrutar hay que invertir dinero, pero tienes que hacerlo con cabeza.

Si quieres hacer un viaje es conveniente que escojas el billete y el alojamiento con antelación para abaratar los costes, o que utilices los descuentos que tienen algunos museos o lugares turísticos.

Carecer de visión a medio o largo plazo

Cuando se va a hacer un gasto importante siempre hay que pensar si ese producto cubrirá una necesidad pasajera o tendrá un rendimiento que se prolongue en el tiempo.

Hacerte esta pregunta hará que selecciones mejor tus gastos, y como consecuencia, mantendrás tu dinero en la cartera y solo lo sacarás para cuestiones realmente importantes.

Uno de los hábitos que destruyen tus finanzas es usar instrumentos de riesgo

Si quieres conservar tu dinero y reducir el riesgo de pérdidas, es importante que utilices elementos que te ayuden a llevar un control.

Instrumentos como las tarjetas de crédito pueden ser perjudiciales porque no te avisan de lo que gastas de forma instantánea, y si no revisas tus compras, puedes verte en números rojos y con el banco reclamando una deuda.

Una tarjeta de débito es la mejor opción para estos casos.