Administra Tu Dinero y Olvídate de Problemas de Fin de Mes

Seguramente lo hayas intentado ya de mil formas diferentes, pero nunca has sido capaz de gestionar tu dinero correctamente.

Estás harto ya de buscar guías y guías por internet, de no dar con nada que realmente te sirva para administrar bien tus ahorros, para llegar a fin de mes sin estar mirando constantemente tu cuenta bancaria. No te preocupes, porque has llegado al lugar adecuado. Te vamos a ayudar para que eso no vuelva a pasar.

Controlar el dinero a través de la gestión de los gastos y del ahorro es bastante complicado. Lo descubrimos en el momento en el que recibimos esa paga de nuestros padres de pequeño, y lo vemos potenciado cuando abandonamos nuestro hogar al independizarnos. Las facturas, los recibos, los préstamos, las hipotecas… Todo suma, haciendo que los números de nuestra cuenta bajen.

Es algo que trae a muchos de cabeza, como probablemente te suceda a ti. Pero no hay que dejarse llevar por el pánico ni la impaciencia. Si quieres, puedes ahorrar mucho más de lo que piensas. El truco está en saber cómo administrar el dinero, en ser meticuloso y controlarlo todo.

Puntos a tratar

Aprende a administrar tu dinero y olvídate de los problemas para llegar a fin de mes.

¿Cómo gestiono mejor mi dinero para ahorrar?

Elimina todo lo que no sea necesario.

Busca alternativas a las grandes marcas.

Apunta cada gasto.

¡Planifica!

Mejor, deja la tarjeta en casa.

Las preguntas que debes hacerte frente a un gasto.

¿Es un gasto necesario?

¿Puedes pagarlo?

¿Estaba dentro de tus planes?

¿Realmente vale ese precio?

cero interés

De primeras, puedes parecer complicado, pero te aseguramos que no es nada difícil una vez coges la dinámica. De todas formas, como ya hemos dicho antes, te vamos a dar una ayuda que te será crucial para reducir gastos y maximizar lo que ahorras. Te vamos a dar varios consejos básicos y tips esenciales para una buena gestión de los ahorros.

¿Cómo gestiono mejor mi dinero para ahorrar?

Esta es la pregunta que todos nos hacemos, y una que vamos a contestar en profundidad. Lo que vamos a darte a continuación son consejos vitales para mejorar la gestión de tu dinero. Claves sencillas que te permitirán ahorrar mejor y controlar más tus gastos sin sorpresas desagradables.

¿Has tomado asiento? Pues ahora saca lápiz y papel, porque todo lo que te vamos a contar te va a ser de gran utilidad.

Elimina todo lo que no sea necesario

Seamos sinceros, muchas cosas que acabamos comprando son algo que realmente no necesitamos. ¿Para qué quieres otras zapatillas nuevas si ya te compraste unas muy buenas hace un mes?, ¿realmente es tan importante que compres ya ese ordenador para jugar? Una de las grandes claves para gestionar bien el dinero es eliminar cualquier gasto innecesario.

Conseguirás un mayor ahorro y verás cómo tu cuenta empieza a tener mejores números. De hecho, otra muy buena idea es que repases aquellos servicios o gastos habituales en casa y veas si también puedes recortar en ellos. Por ejemplo, ¿qué tarifa móvil tienes, qué conexión a internet hay en casa? Muchas veces acabamos pagando más de lo que debemos para algo que realmente no se ajusta a lo que verdaderamente necesitamos.

Te sonará extraño, pero en todo lo relacionado con el dinero, al final restar es sumar. Restas gastos en productos y servicios que no necesitas para ganar en ahorro. Esta es una de las reglas básicas de la administración del dinero. Es lo primero que debes cumplir sí o sí si de verdad quiere ahorrar. Te adelantamos que al principio te costará un poco, que a veces incluso te parecerá que no puedes quitar nada de tus gastos habituales. Pero créenos, siempre se puede.

Busca alternativas a las grandes marcasAdministra tu dinero bien

El marketing está pensado para calar en los consumidores, y siempre funciona. Gracias a eso, seguramente puedas recitar el nombre de tres importantes marcas de alimentación sin apenas pensar. Eso está muy bien desde el punto de vista comercial, pero para tu creciente amor por gestionar el dinero es algo bastante malo.

¿Por qué? Pues bien sencillo, porque lo que queremos es ahorrar (o gastar menos) y, si ya hemos hablado de eliminar gastos innecesarios, comprar productos de las marcas más importantes entra dentro de eso que debes quitar de tus hábitos. Lo que estas firmas ofrecen puede ser muy bueno sobre el papel, pero siempre va a tener un precio más caro que otras opciones.

Debido precisamente a esto, muchos establecimientos han elaborado lo que se conoce como marcas blancas. Son los mismos productos que ofrecen las grandes marcas, pero a precios mucho más bajos. Lo mejor de todo es que, además, suelen tener unas características iguales o incluso mejores que los otros.

Así que, si puedes optar por ellos, hazlo. En ocasiones tendrás algo mejor y por un precio muchísimo más bajo. La mezcla ideal para todos esos que preferimos ahorrar para controlar nuestro dinero mejor.

Apunta cada gasto

A raíz de los puntos anteriores, hay otro que es también sumamente importante, de hecho, es el segundo de los pilares principales de todos aquellos que quieren administrar su dinero correctamente. Tienes que apuntar cada gasto tanto habitual como aquellos que llegan a cada mes que pasa, incluso los más inesperados.

Existe un método japonés que se basa precisamente en esta idea, de hecho, se venden cuadernillos específicos para esto (nosotros no los necesitamos, ¡hay que recortar en cosas innecesarias!), y ya sabes lo que se suele decir de la eficiencia asiática. Si ellos aseguran que funciona, es que es así.

La idea de este concepto es que, al llevar un registro de todo lo gastado, puedes organizarte mejor y ver con facilidad qué ha sido realmente necesario y qué no. Observa, repasa y apunta hasta el más mínimo detalle para llevar un control total. Revisa recibos, facturas, tickets… Todo lo que te haya obligado a sacar dinero de la cartera.

Con el tiempo, verás que poco a poco las cuentas son más pequeñas y los resultados también más bajos, a la vez que el dinero en tu cuenta crece. Recuerda llevar siempre un pequeño cuaderno y un lápiz contigo para anotarlo todo. Aunque, si te va más la informática, puedes hacer una hoja de cálculo o descargar una plantilla. Si lo haces así, te resultará mucho más fácil hacer las cuentas.

¡Planifica!

Hacer las cosas sobre la marcha es algo que no siempre da buenos resultados, y mucho menos cuando hablamos de dinero, de gastos y de ahorros. Ya te hemos contado lo importante que es repasar todo lo que gastas y también que hay que eliminar lo innecesario. Todo esto confluye para dar forma a la planificación, la otra gran clave para gestionar tu dinero eficazmente.

Lo ideal es que montes un planning de cómo repartir tu dinero cada mes. Es decir, separar los gastos obligatorios de los opcionales, ver cuánto puedes ahorrar, cuánto dinero se ingresa y todo eso que resta y suma a tu cuenta en el banco.

Puedes fijar unos porcentajes en base a los gastos que tenga. Por ejemplo, si quieres mantener un buen ahorro constante, un 15% del dinero dedicado a ahorrar es una buena idea. Lo habitual es que los gastos obligatorios se muevan en torno al al 60%-70% de lo que se ingresa. Entonces, lo mejor es determinar primero esta cantidad para después mover el resto.

Lo destinado al ocio, a otros gastos que puedan surgir o a ahorrar dependen de este elemento principal. Sigue las cuentas de las que hablábamos antes y planifica para que no se te escape nada. ¿Quieres ahorrar más? Entonces aumenta su porcentaje mientras disminuyes otros. ¡No se puede tener todo!

Mejor, deja la tarjeta en casa

Lo sabemos, la comodidad de tener una tarjeta de crédito o de débito es algo incomparable. ¿No llevas dinero suelto para pagar algo? No hay problema, coges tu cartera, sacas la tarjeta, la pasas por el datáfono, et voilà. El problema de esto es que te puede llevar al descontrol, a gastar más de la cuenta.

Ahora, además, hay más facilidades todavía en esto de los pagos. Muchos bancos, al adentrarse en el terreno de la banca online y las nuevas tecnologías, han lanzado apps que agilizan todo lo que sea pagar. Puedes coger tu teléfono móvil, pasarlo por donde te indique en la tienda y hacer como si fuera una tarjeta. Muy fácil y sencillo, sí; pero también bastante peligroso para tus ahorros. 

Llevamos ya hablando largo y tendido de la gestión del dinero y el ahorro, y esta forma de pago es lo opuesto a lo que queremos. Si tienes que comprar algo, vas a comer fuera o hacer algo que implique usar dinero, lleva siempre efectivo. Deja la tarjeta en casa y desinstala esas cómodas apps para pagar.

Si llevas dinero en metálico contigo, controlarás mejor lo que gastas y, además, no caerás en la tentación de pagar más de la cuenta. Recuerda, el control es la clave.

Ya conoces las pautas básicas, el abecedario de la gestión del dinero en casa. A partir de ahora, te toca ponerlo todo en práctica para llegar a fin de mes con mucho más oxígeno. Sabemos que al principio puede ser complicado cumplir con todo, pero, cuando lo hagas, verás los buenos resultados que da.

Aun así, te queda algo más por aprender. Estamos aquí para ayudarte en todo lo que podamos, y eso vamos a hacer. Conocidas ya las bases para ahorrar y controlar los gastos, vamos a ver ahora otro punto importante.

Por el motivo que sea, seguramente tendrás que afrontar más de un gasto con el que no contabas (o sí, pero no lo recuerdas). Cuando llegue ese momento, tendrás que detenerte en seco y hacer algo muy sencillo: preguntarte.

Las preguntas que debes hacerte frente a un gasto

Hemos repetido por activa y por pasiva que controlar el gasto y recortar lo innecesario son dos pilares fundamentales. Y no exageramos. Sabemos que te resultará complicado al principio, así que te vamos a echar otro cable más. ¿Cómo? Dándote las preguntas que siempre tendrás que hacerte a la hora de afrontar un gasto.

¿Es un gasto necesario?

¿Necesitas pagar eso? Si es comida, algo indispensable para tu trabajo o algo que entre dentro de las necesidades básicas, la respuesta siempre será sí. En caso contrario, si tan siquiera comienzas a dudar, significa que quizá ese producto o servicio no sea tan importante y, por lo tanto, puedes prescindir de él.

¿Puedes pagarlo?

La siguiente gran incógnita. Si no es fundamental, pero quieres pagar por ello, tienes que ver si puedes afrontar el gasto. Comprueba hasta qué punto va a influir en tus ahorros y si te lo puedes permitir. Si la respuesta a esto último es no, no sigas planteándotelo. No es el momento.

¿Estaba dentro de tus planes? 

Si has respondido que sí a la pregunta sobre poder pagarlo, entonces es porque era algo que estaba en tus planes. Aunque es posible que, a pesar de eso, no lo estuviera. En ese caso, es probable que sea algo que o no necesites o no puedas. Recuerda, planificar es otra de las claves de la gestión del dinero.

¿Realmente vale ese precio?

¿Recuerdas lo que decíamos sobre las marcas? Pues eso es lo que más presente está con esta pregunta. Observa el importe de lo que vas a pagar y piensa si de verdad se ajusta bien a la relación calidad/precio. Es más, esta relación es la que siempre debes tener en mente a la hora de comprar cualquier cosa. Si encuentras una alternativa más barata que ofrezca la misma calidad, ve a por ella.

Hazte todas estas preguntas y decide en función de las respuestas que obtengas. No vayas con prisa, ve con calma y cuidado. Todas las decisiones que tienen que ver con dinero deben meditarse antes, ¡y más cuando se trata de gastar!

Ahora sí, ya es el momento de que te lances a volar por tu cuenta. Te hemos dado todo lo que podíamos para aprender a gestionar el dinero. A partir de aquí, te toca a ti ponerlo todo en práctica y ver qué resultados obtienes. Si sigues lo que te decimos a pies juntillas, verás cómo tardas muy poco en controlar bien tus ahorros

cero interés