¿Qué es la base de cotización?

La base de cotización es un concepto que hace referencia a la remuneración mensual bruta que recibe un trabajador, en esta cantidad también se incluyen las pagas extras prorrateadas. La ley establece unas bases de cotización que son máximas y mínimas, pero los autónomos disfrutan de un régimen distinto que también está regulado.

La base de cotización es fundamental para sostener el sistema de pensiones en España. Para ello es necesario que se produzcan contribuciones a la Seguridad Social, por este motivo todos los trabajadores que realicen una actividad por cuenta propia o ajena tienen la obligación de cotizar por ello.

Marco legal de la base de cotización

La base de cotización está regulada por el artículo 147 de la Ley General de la Seguridad Social, que fue aprobada por el Real Decreto Legislativo 8/2015 de 30 de octubre. Este documento indica que la cantidad que corresponde a la base está formada por la remuneración total que recibe el trabajador, ya sea en metálico o en especie.

Otro aspecto que contempla esta ley es que en la base de cotización deben aparecer las pagas extras prorrateadas de forma mensual en los trabajadores por cuenta ajena, así como otros conceptos como vacaciones no disfrutadas. Además, cada año se establecen a las bases de cotización unos máximos y mínimos correspondientes a cada categoría profesional.

Una de las recomendaciones más frecuentes para el trabajador es que revise detenidamente su nómina y se comunique con el departamento de Recursos Humanos de la empresa si algún aspecto no cumple con lo establecido en el contrato de trabajo. El motivo es que una base de cotización alta aumentará las probabilidades de recibir una prestación por desempleo que alcance o se acerque al salario mínimo interprofesional.

La ley obliga a que la base de cotización aparezca en la nómina, normalmente se sitúa en la parte inferior del documento. Otra forma que tiene el trabajador de averiguarla es acudiendo a la sede electrónica de la Seguridad Social donde la puede obtener de forma online, a través de un certificado digital o solicitando que sea enviada a su domicilio por correo postal.

Algunas excepciones

La ley permite a los trabajadores por cuenta ajena que algunos de sus ingresos no aparezcan reflejados en la base de cotización: las dietas de transporte, comida y alojamiento, indemnizaciones por fallecimiento, los gastos empleados en estudios y formación especializada o las horas extraordinarias que en algunas ocasiones se pagan en metálico y en otras en forma de días libres.

El caso de los autónomos

Los trabajadores por cuenta ajena están adscritos al Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA), y la legislación es totalmente diferente para ellos. Su base de cotización es libre, aunque dentro de unos límites establecidos legalmente. Además, esta libertad termina cuando cumplen los 47 años.

Lo mejor para el Estado es que la base de cotización del autónomo sea directamente proporcional a los ingresos que genera, pero hasta que llegue a los 47 años esto depende de su voluntad. Desde hace dos años la base mínima es de 893 euros mensuales y la máxima de 3.751,20€. Si sus ingresos superan el mínimo, el autónomo puede decidir la cantidad que destina a la Seguridad Social.

Otras prestaciones ligadas a la base de cotización

Además de las pensiones, existen otras prestaciones que van ligadas a la base de cotización y que tienen que ser abonadas a un trabajador si cumple los requisitos legales para acceder a ellas.

La principal es la jubilación contributiva que se obtiene calculando toda la actividad laboral que ha realizado el trabajador. Para poder recibirla es necesario haber trabajado durante un mínimo de años, por este motivo además de la nómina es conveniente revisar cada cierto tiempo el informe de vida laboral.

La prestación por desempleo también depende de la base de cotización, y la cantidad que se reciba y su duración dependerán de la base que se haya acumulado. El mínimo establecido para cobrar el subsidio de desempleo se sitúa en los 180 días cotizados.

La incapacidad temporal, más conocida como baja, también depende de la base de cotización que se tenga acumulada. Esto afecta únicamente a la cantidad que se reciba durante este periodo, ya que su duración viene determinada por un informe médico realizado por un facultativo del sistema público.

Los inconvenientes de una base baja

Una base de cotización baja puede generar una serie de problemas que se verían reflejados en las prestaciones de los trabajadores en forma de pensión, desempleo o baja temporal. Esta situación afecta a los trabajadores de cualquier sector, incluidos los autónomos. El dinero recibido en concepto de dietas o indemnizaciones que se encuentre fuera de la base de cotización no influye en las prestaciones que se reciban en el futuro.

Tener la capacidad de justificar los ingresos recibidos es fundamental para aclarar en la Seguridad Social cualquier cuestión que afecte a la prestación a la que se tiene derecho, por este motivo es conveniente obtener el salario por medio de un ingreso en cuenta bancaria.

Algunos trabajadores reciben una parte del sueldo en mano. Esta situación también se suele producir en los trabajadores autónomos que reciben el dinero líquido cuando aportan su factura. Justificar es fundamental, así como decidir con frialdad que parte de las ganancias se destina a la base de cotización.

La información es siempre el mejor camino, todos los trabajadores tienen derecho a saber cuál es exactamente su base de cotización y así evitar contratiempos inesperados. A través de la web oficial de la Seguridad Social se puede solicitar un informe personalizado sobre la base de cotización, permitiendo al trabajador ser consciente de su situación.

Este documento es muy útil para aquellos trabajadores que superen los 50 años y ven próxima la edad de jubilación, y también para personas que tienen que recibir un tratamiento médico y se ven obligadas a pausar su actividad laboral durante un tiempo determinado.

La alternativa del plan de pensiones

La crisis económica y el aumento de las de personas en situación de desempleo que se ha dado en España durante los últimos ocho años, ha puesto en peligro el sistema de pensiones, que tenía que hacer frente a las prestaciones de los jubilados mientras que no recibía los ingresos suficientes por la falta de trabajo.

Ante esta situación los bancos comenzaron a ofrecer planes de pensiones privados. Consisten en la apertura de un depósito a nombre de un cliente que destina una parte de su nómina pactada con la entidad financiera. Este dinero se va guardando y acumulando, y una vez que la persona llega a la edad de jubilación puede disponer de él.

Este producto es muy interesante para los trabajadores que reciben unos ingresos extra que no se destinan a la base de cotización. El gran inconveniente es que una vez que comienza a funcionar el plan no se puede disponer del dinero acumulado, salvo que la persona lleve desempleada durante un periodo muy largo de tiempo y lo necesite para cubrir sus necesidades vitales, o cuando se padece una enfermedad grave de difícil curación.

La Base Reguladora, una información muy útil

Saber cuáles son las prestaciones a las que se tienen derecho por parte de la Seguridad Social es muy útil para analizar la situación económica de cada persona y las variaciones que pueden experimentar según las circunstancias. Para obtener esta información se puede recurrir a la Base Reguladora, que se establece según las bases de cotización que se hayan obtenido durante un tiempo concreto.

Cómo calcularla

Antes de iniciar las operaciones hay que tener en cuenta que estas dependen de la situación del trabajador. No es igual que esté en una situación de incapacidad o que se aproxime su edad de jubilación y necesite saber a cuánto asciende la pensión que cobrará.

Incapacidad temporal

Si la persona se encuentra en esta situación, la base reguladora se calculará dividiendo la base de cotización del trabajador correspondiente al mes anterior del que comienza el periodo de incapacidad entre el número de días cotizados, que normalmente son 30, aunque pueden ser 28, 29 o 31 (dependiendo del mes al que corresponda si el salario que se recibe es diario).

Hay que tener en cuenta que no se cobrará la totalidad de la cantidad obtenida en este cálculo, sino que será la Seguridad Social quien estipule el porcentaje definitivo que tiene derecho a cobrar el trabajador durante su baja. Estos porcentajes vienen establecidos por el motivo que haya provocado el periodo de incapacidad.

Si es una enfermedad común o un accidente laboral será del 75% de la base reguladora si es del día 21 del mes en adelante, y del 60% entre los días 4 y 20 del mes. Si se trata de un accidente sufrido en el puesto de trabajo o de una enfermedad provocada por realizar la actividad profesional, el trabajador tendrá derecho al 75% de la base reguladora desde el día que se determine que tiene derecho a cobrar la prestación.

Comienzo de la jubilación

Calcular la base reguladora correspondiente a la pensión por jubilación es algo más complicado. Es necesario llevar a cabo una serie de pasos y tener en cuenta algunos factores que recaen sobre la prestación.

En primer lugar hay que contar las bases de cotización a la Seguridad Social de los años previos a los que comienza el periodo de jubilación, y posteriormente hay que sumarlas y dividirlas entre 224. El resultado de esta operación será la base reguladora.

A este resultado hay que aplicarle una serie de ajustes que vienen determinados por los años cotizados que tiene el trabajador y que aparecen reflejados en su vida laboral. Si llega a los 15 cobrará el 50% de la base reguladora, y si alcanza los 35 años y medio cobrará el 100% de la misma.

Variaciones que puede experimentar

El sistema permite que un trabajador pueda adelantar o retrasar su edad de jubilación. Si la adelanta, su base reguladora experimentará una reducción que irá en función del tiempo en el que se haya hecho este anticipo. Si decide retrasar su edad legal de jubilación ocurrirá lo contrario, la base reguladora se verá aumentada y este incremento dependerá de los meses o años extra que haya trabajado.

Novedades para el 2019

Algunos elementos económicos varían cada año dependiendo del gobierno que esté al frente del Estado y del proyecto financiero que haya diseñado y que tiene que ser aprobado en los Presupuestos Generales del Estado, que pueden tardar varios meses en salir.

En España todavía no se han aprobado los correspondientes a 2019, pero el plan realizado por el gobierno central indica que la base máxima de cotización para los autónomos aumentará en un 7% llegando a los 4.070 euros mensuales. La mínima también experimentará un incremento del 1,25% y se situará en los 944 euros al mes. En el Régimen General la base mínima de cotización tendrá un incremento del 22,3% debido principalmente a la subida del salario mínimo interprofesional.

También habrá variaciones en los contratos de corta duración, es decir, aquellos que no superen los cinco días. Las empresas se verán obligadas a realizar un recargo a la cotización del 40%, aumentando en 4 décimas al que se realizaba hasta ahora, que era del 36%. Para el Régimen Especial de Empleadas del Hogar se establecerán unas nuevas bases de cotización que variarán en función de 10 tramos de retribuciones, y el último se dejará para el sueldo que recibirán.

De momento estos cambios no se producirán hasta que se publiquen de forma definitiva los presupuestos. Cada año, factores económicos como las bases de cotización o el salario mínimo interprofesional, experimentan variaciones que afectan directamente al cálculo de la pensión de la cantidad que se recibirá en el periodo de baja.

Esta situación también afecta a las empresas, que se ven obligadas a reorganizar su economía para cumplir con la legalidad vigente. Siempre es recomendable que el trabajador esté informado de la actualidad económica para que pueda tomar las mejores decisiones en su vida personal y profesional.