Salario Bruto y Neto - Diferencias

Una de las principales preocupaciones de los trabajadores y empresarios es el salario. En esta cifra van incluidos aspectos tan importantes el coste que tiene para la compañía un empleado y el dinero que este recibe en su cuenta corriente todos los meses.

Los trabajadores por cuenta propia son otro sector que también revisan mes a mes todos los condicionantes que rodean al dinero que adquieren por realizar sus actividades.

Hoy en día la cantidad de dinero que se recibe en el salario está influida por aspectos como las retenciones, el alta en la Seguridad Social o el tipo de contrato. Todos estos factores deben ser tenidos en cuenta y valorados sobre todo en el momento de negociar un sueldo.

¿Qué elementos forman parte de un salario?

La estructura básica de un salario viene determinada por dos factores. El primero es la negociación colectiva, que es una puesta en común que se produce entre representantes de empresarios, organizaciones y sindicatos para establecer unos salarios adecuados y justos para los trabajadores. El segundo factor es el contrato individual.

De estas partes surgen los diferentes componentes de un sueldo.

Sueldo base

Es la cuantía que se establece por unidad de tiempo, es decir, la cantidad de dinero que se gana a la hora, que es la unidad que se suele utilizar.

En este aspecto entran en juego los convenios colectivos, que son las normas que regulan los derechos y deberes que corresponden al empleador y al trabajador. Bajo esta normativa se decide la cuantía exacta por tiempo que recibe el empleado.

Hay profesiones que no están reguladas por los convenios colectivos, en estos casos, el salario base deberá figurar en el contrato individual. Este sueldo nunca puede ser inferior al Salario Mínimo Interprofesional que establece el gobierno todos los años. Actualmente es de 900€.

Complementos salariales

Son extras que están regulados por las leyes o los convenios colectivos y pueden ser diferentes tipos. La primera variedad corresponde a los complementos personales que varían según aspectos profesionales del trabajador, como la especialización o el dominio de algún idioma.

El segundo tipo viene determinado por los complementos colectivos y corresponde a la antigüedad, se justifica por el tiempo que lleva un trabajador en una empresa.

También figuran los conocimientos especiales, en esta categoría se valora el esfuerzo que un empleado invierte en adquirir alguna especialización que posteriormente beneficia a la empresa.

Otro complemento es denominado “de puesto de trabajo” y se refiere a aspectos como la peligrosidad o la existencia de elementos que puedan causar algún perjuicio a la salud del trabajador como la toxicidad de materiales con los que se trate o el turno de noche que altera los ciclos naturales de sueño.

La productividad también se ve premiada en los en los complementos por “calidad o cantidad de trabajo”, la propia empresa es la que mide este parámetro.

En ocasiones se establecen recompensas por no cometer ningún tipo de error o incidencia durante un largo periodo de tiempo.

Uno de los complementos más conocidos es el de las horas extraordinarias, corresponden a las que se trabajan y no están estipuladas en el contrato.

Su valor nunca puede ser igual o menor que el de una hora norma, aunque este complemento también se puede pagar en concepto de tiempo de descanso. Algunas empresas dejan que el trabajador acumule horas extra hasta llegar a las correspondientes a la jornada laboral, concediendo al final un día libre.

En este contexto también surgieron las gratificaciones extraordinarias que corresponden a pagas extras como las que se dan en navidad o en verano. En ocasiones estas gratificaciones se abonan en concepto de participaciones en beneficios, aunque no es el procedimiento más habitual.

Salario en especie

Se refiere a todos los bienes de la empresa que se destinan a fines personales que se adquieren de forma gratuita o pagando una cantidad inferior a la que corresponde. En esta modalidad entran elementos como material de oficina, vehículos o electrodomésticos.

Bruto y neto

Existen dos tipos básicos de salarios el bruto y el neto, y es necesario conocer con claridad las características y diferencias de los mismos para evitar cálculos erróneos sobre el dinero que se va a ingresar.

Salario Bruto

El sueldo bruto corresponde a la cantidad total de dinero que paga una empresa a un trabajador. Esta suma de capital no es en ningún caso la que el trabajador va a cobrar, la cuantía que recibe está influido por condicionantes como la cotización o la retención.

La mejor forma de calcular el salario bruto es analizando todos los elementos que aparecen en la nómina. La ley obliga a que todos los condicionantes que resten dinero a esta cantidad deben aparecer en este documento que también tiene debe reflejar la cantidad total de dinero que paga la empresa.

Siempre es conveniente que el trabajador revise detenidamente cada uno de los elementos que figuran en su nómina para que en caso de error pueda comunicárselo a la empresa.

La mejor forma de saber que el salario bruto es el correcto es sumar todos los conceptos que no se ven afectados por las retenciones fiscales, estas cantidades vienen especificadas en el apartado “Base de cotización”.

El salario bruto de un autónomo es el dinero total que figura en las facturas que ha emitido por el trabajo realizado, sin contar impuestos y gastos extra en forma de desplazamientos, comidas o pernoctaciones.

Salario Neto

Es el dinero que una persona va a ver ingresado en su cuenta bancaria a final de mes. Para calcular esta cifra hay que conocer el salario bruto anual que se cobra y el tipo de contrato bajo el que se está trabajando.

Este último punto es especialmente importante, porque en base a él la Seguridad Social hará una retención mayor o menor.

Pasos para calcular el sueldo neto

Una vez que se conoce el salario bruto y el tipo de contrato se puede iniciar el cálculo. Si el contrato es temporal la Seguridad Social retendrá un 6,4% del total del sueldo, mientras que si es indefinido esta retención será del 6,35%.

La siguiente acción es calcular la cantidad que se descuenta para el Impuesto sobre la renta de las personas físicas (IRPF), que puede llegar a ser hasta un 45% del sueldo recibido.

En este tributo también influyen aspectos como la condición personal del trabajador valorando aspectos como el estado civil, su nivel de salud o si tiene hijos o no. Normalmente estas preguntas se realizan cuando se va a contratar a un trabajador.

Escala de retenciones

En el IRPF vienen determinados ciertos tramos que varían según la cantidad de sueldo que se reciba. Estos tramos se van aplicando de forma progresiva. El mínimo corresponde tan solo al 2% de la nómina, pero cuantos más altos son los ingresos, mayor es la retención.

En la última escala las retenciones son del 19% para los salarios anuales que lleguen a los 12.450€, del 24% para los que se sitúen entre esta cifra los 20.200€.

Las personas que ganen cantidades situadas entre los 20.200 y los 35.200 tendrán una retención del 30%.

En los salarios más altos se observa como estas retenciones aumentan considerablemente, un sueldo que oscile entre los 35.200 y 60.000 euros anuales tendrá una retención del 37%, y los que superen los 60.000 euros del 45%.

En el momento de realizar estos cálculos, sobre todo al realizar la declaración de la renta se deben tomar todas las precauciones necesarias, un error que conlleve a una retención menor de la establecida puede desembocar en fuertes sanciones.

Suma y división de partes

Una vez que se tengan calculados los descuentos de la Seguridad Social y del IRPF, se deben sumar para calcular cual es la cantidad total que se ha retenido de la nómina.

Una vez que se tenga este resultado, el importe anual se tiene que dividir entre el número de pagas que estén establecidas en el contrato

El sueldo neto de un autónomo

El primer aspecto que hay que tener en cuenta son todos los gastos que se generan al realizar la actividad profesional, y la retención que se aplica.

En este caso los cálculos deben ser más precios porque la cantidad retenida procede del capital del propio trabajador. En principio descontar estos dos factores bastaría para calcular el salario que se recibe.

El IRPF forma parte de las facturas                 

Al igual que ocurre con los trabajadores por cuenta ajena el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas también establece distintas escalas de retención dependiendo de la actividad profesional que se realice, estos porcentajes deben aparecer en las facturas.

El 15% se aplica a todas las actividades profesionales de los autónomos, este mismo porcentaje se produce en los trabajadores que tengan unos ingresos inferiores a 15.000 euros anuales.

El 2% se aplica a las actividades forestales, agrícolas y ganaderas. Esta cifra porcentual baja hasta el 7% en los nuevos autónomos durante el año de alta y los dos siguientes. Hay que tener en cuenta que todas estas retenciones se recuperan al realizar la declaración de la renta.

Otro factor con el que hay que contar si se quiere calcular el sueldo neto del autónomo es que cada tres medes debe pagar el Impuesto sobre el Valor Añadido (IVA) a través de la declaración trimestral.

Capital recibido que no forma parte del salario

A lo largo de su vida laboral el trabajador puede recibir cantidades de dinero en forma de indemnizaciones, subsidios emitidos por el Servicio Público de Empleo como el paro, finiquitos por despidos o prestaciones por finalización de contrato.

Otros conceptos que llaman a la confusión, pero que tampoco forman parte del salario son las indemnizaciones que se entregan por gastos relacionados con el trabajo. Así como las concedidas por fallecimiento, desplazamiento o traslado.

Lo mismo ocurre con las compensaciones que recibe el trabajador por el dinero que emplea durante la realización de su actividad que corresponden a gastos de desplazamientos, comidas o compra de alguna prenda necesaria para el trabajo.

Bruto o neto ¿Qué es preferible?

Conocer ambos conceptos es fundamental a la hora de pactar la cantidad que se va a recibir en la nómina.

Lo normal es que se acuerde el sueldo bruto, de hecho en una entrevista de trabajo el personal de recursos humanos suele informar detalladamente de este aspecto. Si queda alguna duda la mejor recomendación es preguntar.

En estos casos lo mejor sería poder contar con un gestor al que consultar todas las dudas que puedan surgir, pero esto normalmente no es posible, una alternativa son las diferentes herramientas y portales que existen la red y que pueden resolver estas cuestiones rellenando una serie de datos y obteniendo el resultado de los cálculos que se consulten.

Lo que sí se debe tener en cuenta es que al ser un portal de internet se debe contrastar antes su efectividad y procedencia para evitar cualquier tipo de error.

La importancia del contrato

Uno de los momentos cruciales de este proceso es la lectura y firma del contrato. En este documento siempre tienen que aparecer las cuantías brutas, si figuran en líquido o neto, se trata de un formato ilegal.

La cifra neta tendrá que estar aclarada en la entrevista previa que se realice, la única manera de comprobar que la empresa ha cumplido es consultando la nómina correspondiente a ese mes.

Todo esto viene reflejado en el artículo 26.4 del Estatuto de los Trabajadores que establece que “Todas las cargas fiscales y de Seguridad Social a cargo del trabajador serán satisfechas por el mismo, siendo nulo todo pacto en contrario”. 

En todos estos procesos la mejor arma que puede tener un trabajador es la información. Consultar cada cierto tiempo a profesionales del sector es muy recomendable para comprobar que el dinero que se está recibiendo es el correspondiente.

También es positivo preguntar en caso de despido o fin de contrato para asegurar que los finiquitos y las indemnizaciones recibidas se ajustan a las normas legales.