Cómo evitar las consecuencias de un descubierto bancario

Una de las situaciones que deben evitar los clientes de una entidad financiera es el descubierto bancario, se produce cuando una cuenta se queda sin fondos y entra en números rojos. Las causas pueden ser muy diversas desde el cargo de un recibo por una cantidad superior al capital del que se dispone hasta la retirada de una cifra que supera a la del dinero que figura en la cuenta del titular.

El banco es quien se encarga de adelantar el capital necesario para cubrir la demanda que llega a sus cuentas, pero todo esto tiene unas consecuencias para el cliente de la entidad, la principal es que entra en un estado de deuda y para saldarla debe pagar unos intereses que pueden llegar a ser muy altos.

¿Qué sucede cuando se está en números rojos?

Ningún banco regala nada, cuando realiza un adelanto de dinero es porque sabe que posteriormente va a obtener una ganancia, en el caso de un descubierto bancario se aplican diferentes tipos de comisiones que dependen de cada entidad, aunque hay algunas que se suelen dar con mucha frecuencia.

Intereses deudores

Son los que se aplican sobre la cantidad correspondiente los números rojos de la cuenta. Su cuantía se obtiene multiplicando esta cuantía por el número de días que ha estado al descubierto. Además, a esta operación se le añade el tipo de interés que haya pactado el deudor. La principal consecuencia es que si la deuda es muy alta y se prolonga en el tiempo los intereses pueden llegar a unas cifras difíciles de asumir.

Comisión por la reclamación del descubierto

Se establece cuando este descubierto se alarga en el tiempo y la entidad bancaria se ve obligada a realizar una serie de gestiones para reclamar el dinero que ha adelantado. Estas acciones emprendidas por el banco se cobrarán al cliente.

Comisión de descubierto tácito

Se trata de una cantidad que se cobra por el simple hecho de tener un descubierto. Se calcula revisando todas las cifras de la deuda y a la más alta se le aplica un porcentaje. La ventaja para el cliente que la ley establece que este nunca debe ser superior a 2,5 veces respecto al interés legal del propio dinero.

Reclamación por posición deudora

Es el cobro de una penalización que está sujeta a una cantidad concreta de dinero, se cobra por el simple hecho de estar en un estado de deuda. En España esta cantidad suele ser oscila entre los 15 y los 30 euros, pero depende de cada entidad.

Un historial crediticio negativo

Esta consecuencia no se traduce en dinero, tiene que ver con el historial económico de cada persona. En ocasiones las entidades bancarias y las emisoras de crédito consultan registros de morosos como el RAI, el ASNEF o la Central de Información de Riesgos del Banco de España (CIRBE) para saber cuál es la situación financiera del solicitante.

Tener un descubierto es un motivo para entrar en uno de estos ficheros y esto puede suponer un inconveniente insalvable si se quiere solicitar un crédito. La forma más directa de salir de estas listas es pagando la deuda que se haya contraído, una vez que se haya producido este pago el nombre del deudor debe desaparecer inmediatamente.

Una excepción

Existe un caso en el que no se puede cargar al titular de la cuenta una comisión por tener un descubierto y es cuando el cliente no es el responsable de la deuda. Se trata de una norma establecida por el Banco de España <

“está prohibido el cobro de comisión por descubierto cuando este se produce únicamente como consecuencia de las distintas fechas de valoración atribuidas a los ingresos y reintegros en la cuenta corriente por la mecánica bancaria habitual, lo cual no es atribuible al cliente”.

¿Cuándo se cobra esta deuda?

La comisión establecida por el banco se cobra en el momento de liquidación de la cuenta, es decir, en la fecha en la que se ha concretado el pago total de la misma. Este día se pacta con la entidad y normalmente se establece un plazo de entre uno y tres meses.

En la gran mayoría de los casos los bancos envían una serie de avisos al cliente para notificar que su cuenta ha entrado en números. Este sistema es muy útil para que el titular de la cuenta pueda subsanar esta situación y evite el tener que hacerse cargo de unos intereses que lastren su economía.

Siempre es recomendable tener activada la aplicación del propio banco y leer el contenido de las notificaciones que envía la entidad para tener información de todo lo que sucede alrededor de una cuenta contratada.

El cliente de una entidad sabe cuáles son las consecuencias y las cuantías que tendría que asumir si sus finanzas entran en un saldo negativo, estas deben aparecer en el contrato que firma con la entidad bancaria en el momento de abrir la cuenta. En este documento deben aparecer reflejadas todas las condiciones inherentes a la misma.

Claves para evitar un descubierto

La primera acción que se debe llevar a cabo para evitar tener un saldo negativo en las cuentas es conocer la situación económica en la que se encuentra una persona en cada momento, analizando detenidamente los gastos, los ingresos y las deudas que se pueden tener.

Siempre es recomendable fijarse el objetivo de contar con un saldo mínimo al que se pueda recurrir en caso de tener un imprevisto. Hay que tener en cuenta que tener que hacer frente a un cargo con el que no está previsto es una de las principales causas por las que se entra en números rojos.

Otra recomendación que suele ser muy habitual es revisar periódicamente el estado de las cuentas para saber la cantidad de dinero de la que se dispone hasta que se reciba el próximo ingreso.

Los gastos son la principal causa de la bajada de saldo de una cuenta por este motivo es importante saber con exactitud cuáles son las domiciliaciones que se tienen contratadas y en qué momento van aparecer en un depósito.

Normalmente el usuario es consciente de los gastos habituales a los que tiene que hacer frente como el teléfono, la luz o el agua, pero a veces se contratan servicios de ocio como canales de pago o acceso a las instalaciones de un centro deportivo, saber con qué cantidad se cuenta y el gasto que supondrá estas contrataciones puede evitar contratiempos importantes.

El peligro de las tarjetas de crédito

Las tarjetas de crédito pueden ocasionar que se entre en una situación de números rojos. Estas permiten al cliente hacer todas las compras que necesite sin que se le reste saldo de su cuenta en el momento que las realiza, pero a final de mes tiene que hacer frente a estos pagos.

En el momento que se contrata una tarjeta de crédito se establece por contrato una cantidad que el banco adelanta en el caso de que los gastos que se realicen superen al saldo que hay en la cuenta.

A simple vista parecen unas condiciones muy atractivas, pero es imprescindible llevar un control exhaustivo ya que si se sobrepasa la cantidad pactada con la entidad bancaria se entrará en una situación de números rojos y habrá que pagar unos intereses que también pueden ser muy altos, aunque todo esto está sujeto a las condiciones establecidas en el contrato.

Para evitar contratiempos con las tarjetas de crédito es recomendable establecer un tope máximo y comunicar al banco que no realice compras superiores al saldo que se encuentra en la cuenta que se tenga abierta. También se pude fijar un importe único de domiciliación, aunque a largo plazo esto puede ocasionar gastos extra.

Pedir un crédito, una opción interesante

Solicitar un préstamo puede evitar el pago de unos intereses elevados a los que hacer frente cuando se entra en números rojos. Una figura muy útil a la que recurrir para paliar las consecuencias que supone estar en números rojos es el microcrédito.

Este tipo de préstamos se emplean para salvar situaciones puntuales como el pago de multas o la compra de productos de primera necesidad que requieren una inversión repentina y fuerte.

Cada vez existen más plataformas que conceden este tipo de créditos, normalmente las cantidades que se tratan son muy bajas, entre los 50 y los 300 euros y el plazo de devolución suele ser de 30 días, aunque en ocasiones se prolonga a los tres meses.

Otra posibilidad es recurrir a los créditos online. Actualmente existen una gran cantidad de plataformas establecidas en la red que pueden conceder un préstamo que tan solo tarda 15 minutos en llegar a las cuentas del solicitante. Este dinero puede ser decisivo para cubrir en sado negativo de una cuenta.

El proceso es muy sencillo, en primer lugar hay que contactar con la plataforma y establecer la cantidad de dinero que se necesita junto con el plazo de tiempo que se va a emplear para pagarlo. A continuación el site pedirá al solicitante una serie de documentos para comprobar su viabilidad económica.

Normalmente el resultado del estudio económico que realiza una plataforma online suele tener un resultado positivo. En el momento en el que decide conceder el préstamo, la persona que ha solicitado esta es informada por SMS o correo electrónico y puede disponer de él.

Este tipo de plataformas son muy útiles para salvar una situación adversa y puntual, pero no se debe olvidar que se han pactado unas condiciones de devolución y su incumplimiento puede traer consecuencias en forma de intereses o reclamación judicial.

La utilidad del adelanto al descubierto

En ocasiones pactar con la entidad bancaria es mejor opción que acudir a otras vías de financiación. La figura del adelanto al descubierto se utiliza cuando se pide un préstamo al propio banco para que adelante el dinero que se va a cargar en la cuenta. Normalmente se suelen pactar cantidades muy bajas y los plazos de devolución son muy cortos.

Hay que tener en cuenta que el banco no presta ninguna cantidad sin recibir nada a cambio, por este motivo solicitar un adelanto al descubierto genera unas tasas que posteriormente debe abonar el cliente y que en ocasiones superan a la cuantía de dinero que se debe, aunque esto depende de lo pactado con el propio banco.

Un adelanto de nómina para salvar la situación

El adelanto de nómina es otra opción a la que recurrir si se prevé que se puede entrar en números rojos. Como ocurre con el adelanto al descubierto es el banco quien interviene para realizar un préstamo, en ocasiones la entidad puede tener cierta flexibilidad en estos adelantos aportando cantidades bajas o cifras que superen las ganancias que se obtienen al cobrar la nómina.

Para que un banco conceda este préstamo es imprescindible que conozca la situación económica del solicitante, por este motivo es necesario tener la nómina domiciliada en la entidad durante varios meses e incluso años y así el banco pueda realizar un estudio de viabilidad. Si se cumplen estas condiciones se podrá pedir este adelanto, pero su concesión dependerá del resultado del estudio realice la entidad financiera.

El solicitante también debe tener en cuenta que el banco establece unos plazos de devolución del dinero prestado, que este adelanto puede tener comisiones y que no se puede solicitar cualquier cantidad ya que cada entidad dispone de un límite máximo para prestar.

El hecho de que estas operaciones generen unos intereses con los que el banco se beneficia a medio y largo plazo provoca que muchas entidades estén informando continuamente sus clientes sobre el tipo de cuentas que incluyen anticipos de nóminas o adelantos al descubierto. En todo caso la mejor recomendación es estar informado de las exigencias que recaen sobre un préstamo.

Reclamar en caso de error

Aunque se trata de una excepción, en ocasiones el banco realiza un cargo que no debería figurar. Si esta situación se produce el titular de la cuenta debe ponerse en contacto con el departamento de atención al cliente de la entidad y realizar una reclamación.