En ocasiones el sector financiero nos parece un mundo. En las noticias económicas, en los contratos o en las recomendaciones para invertir aparecen palabras técnicas a las que no estamos habituados. La formación es fundamental para conservar nuestras finanzas y aumentarlas. Ahora nos vemos obligados a permanecer en casa y este tiempo lo podemos aprovechar para aprender.

Es muy difícil controlar todos los conceptos financieros que existen y tampoco es indispensable, pero sí es conveniente que sepas el significado de términos que aparecen en cualquier documento de naturaleza económica. Aquí te dejamos algunos que puedes aprender mientras dura esta cuarentena. Es probable que los hayas visto anteriormente.

Los conceptos financieros que verás aquí te pueden resultar muy útiles para operar en los mercados o para entender todas las cláusulas de un contrato. También pueden ayudarte si quieres emprender un negocio. Saber siempre te dará una ventaja.

¿Cuáles son los conceptos financieros que hay que conocer?

El vocabulario técnico-económico es muy amplio y se podría hacer un diccionario de cientos de páginas para definir cada palabra. Si buscas una idea general que te sirva para el día a día, debes conocer estos términos.

  1. Activos y pasivos
  2. Bruto y neto
  3. Acreedor
  4. Colchón de tesorería
  5. Elementos
  6. Punto de equilibrio
  7. Tasas TIN y TAE
  8. Crédito y débito
  9. Intereses de demora
  10. Volatilidad

Activos y pasivos

Estos dos conceptos financieros son diferentes y complementarios. Si has emprendido o estás pensando en hacerlo es importante que los conozcas. Los activos son todos los recursos con los que cuenta tu empresa, ya sean económicos o materiales.

Estos bienes son los que utiliza la entidad para realizar su actividad y generar ingresos.

Por su parte, los pasivos hacen referencia al dinero que debes. Incluyen préstamos a corto y a largo plazo o cualquier obligación de pago que tengas pendiente.

Bruto y neto

De nuevo aparecen dos conceptos financieros unidos. Estos dos términos tienen que ver con las ganancias.

Un sueldo o una cantidad brutos es el ingreso total que recibes procedente de cualquier actividad, y tienes la obligación de declarar la parte correspondiente. Por otro lado, un ingreso neto es el dinero que obtienes libre de impuestos y por tanto íntegramente tuyo.

Acreedor

Los acreedores son personas físicas o jurídicas que te exigen el pago de un bien o servicio que has adquirido con anterioridad.

Un acreedor es un prestamista y puede ser un particular, una empresa o una entidad bancaria. Conocer este término es esencial para solicitar un préstamo.

Colchón de tesorería

Este es uno de los conceptos financieros que debe controlar cualquier emprendedor o empresario. Se trata de las reservas de dinero con las que cuenta para afrontar los pagos habituales de los próximos meses.

Tener un buen colchón de tesorería debe ser un objetivo. Este dinero sirve para atravesar períodos críticos en los que haya menos ingresos sin necesidad de generar una deuda.

Elementos

Los elementos son todos los recursos con los que cuenta una empresa para realizar su actividad. Este concepto financiero es muy similar al de activos, con la diferencia de que hace referencia al costo que supone mantener esos recursos.

Los elementos más comunes de una entidad son las materias primas con las que elabora los bienes que lanza al mercado, incluyendo la mano de obra. Otra parte de los elementos son los gastos indirectos que generan los colaboradores o las pequeñas inversiones que se hacen para adquirir material de oficina.

Punto de equilibrio

El punto de equilibrio es uno de los conceptos financieros que controlan todos los empresarios, se trata del objetivo a conseguir.

Cuando se alcanza quiere decir que los ingresos de la entidad son suficientes para sufragar todos los gastos y obtener una ganancia. El punto de equilibrio siempre es rentable.

Tasas TIN y TAE

Estos conceptos financieros también van unidos. Son tasas que aparecen en los préstamos hipotecarios o de consumo. El Tipo de Interés Nominal (TIN) es el interés que se pacta al conceder el préstamo.

Por su parte, la Tasa Anual Equivalente (TAE) es una base que recoge el interés del préstamo junto a otros gastos como las comisiones correspondientes al adelanto. Para hacer las cuentas claras siempre es mejor saber a cuánto asciende la tasa TAE.

Crédito y débito

No tener claros estos conceptos financieros es peligroso porque puede provocar que pierdas dinero con tu tarjeta. Cuando pagas con una tarjeta de débito el cargo va directamente a tu cuenta y se refleja al instante. Una vez que se acaba el saldo de tu depósito, la tarjeta no realiza más operaciones. Este sistema te permite tener un control total de tus gastos.

Si tienes una tarjeta de crédito debes estar más pendiente. Estas tarjetas te permiten gastar más dinero del que tienes en la cuenta asociada. El inconveniente es que esos gastos no se cargan hasta el mes siguiente, y si usas un dinero extra tienes que devolverlo con sus intereses.

Normalmente este instrumento está reservado para empresarios o personas con gran poder adquisitivo, aunque si pides una tarjeta de crédito es probable que te la concedan. No olvides que debes tener cuidado.

Intereses de demora

Este es otro de los conceptos que debes conocer para evitar pérdidas de dinero. Los intereses de demora son una cantidad extra que ingresas a tu acreedor cuando no cumples el plazo de pago.

Los suelen establecer entidades como los bancos, y antes de firmar cualquier adelanto debes saber a cuánto ascienden para planificarte y evitar problemas.

 Volatilidad del mercado de valores

Si vas a invertir en mercados como la Bolsa o Forex debes saber qué es la volatilidad.

Este término hace referencia a los cambios de valor que experimenta un activo durante un tiempo determinado y que están fuera de su media habitual. Anticiparse a estos cambios es difícil, pero si lo logras obtendrás rentabilidad.

Conocer todos estos conceptos financieros te ayudará a moverte con soltura en este sector. No son términos para expertos, pero seguramente los encuentres en cualquier momento.

Tener una formación básica siempre te va a ayudar, pero si alguna vez haces una operación arriesgada y no tienes claro en qué consiste, espera a un mejor momento o consulta a un experto. Un mal paso puede generarte unas pérdidas que son evitables.