La expansión del coronavirus está dejando una serie de problemas sanitarios y económicos que hace unos meses eran inimaginables. Estamos viviendo un parón de la actividad económica que perjudica a las finanzas profesionales y a las domésticas, y los datos indican que 2020 será un año complicado.

Para que los mercados funcionen el dinero se tiene que mover, pues si disminuye la producción y bajan la oferta y la demanda se entra en crisis. El Covid-19 ha provocado una contracción dela actividad económica. Te explicamos en qué consiste y cuáles son sus consecuencias.

Antes de la aparición del coronavirus se preveía un crecimiento lento de la economía española, pero ahora el escenario es totalmente distinto.

El mes de cuarentena ha reducido la actividad económica a un nivel que nunca se había visto. Todo esto genera problemas de liquidez y de empleo que en principio no se solucionarán hasta dentro de un año.

¿Qué es una contracción de la economía?

La contracción de la economía se produce cuando hay una reducción importante de la producción de los bienes y servicios que circulan por un mercado, y aparece cuando hay un freno de la actividad económica como el que se está produciendo ahora.

Este fenómeno financiero tiene su origen en factores externos y normalmente es causado por elementos económicos.

La contracción de la economía actual se ha originado por la expansión del coronavirus. Este hecho dificulta las previsiones porque no se sabe con seguridad cuándo terminará la cuarentena y en qué momento estará controlada la pandemia, aunque es evidente que este año la economía sufrirá una importante recesión.

¿Cuáles son las consecuencias del parón de la actividad económica?

La principal consecuencia de este parón será la llegada de una crisis económica. Se prevé una dura recesión que nos afectará en mayor o menor medida. El freno de la actividad económica que se produjo a mediados de marzo traerá problemas como estos:

  1. Aumento del desempleo
  2. Bajada de las ventas
  3. Cambios en las ayudas públicas
  4. Un entorno económico diferente

Aumento del desempleo

Este es el principal problema que genera el parón de la actividad económica. El confinamiento ha provocado que empresas de diferentes sectores no puedan producir ni sacar sus artículos al mercado, y este hecho afecta especialmente al turismo.

Sin comprar ni vender bienes, un negocio no puede mantener a sus empleados, además, las posibilidades de encontrar un nuevo trabajo se han reducido considerablemente. Muchas compañías han optado por los ERTE, que suspenden temporalmente los contratos.

Bajada en las ventas

Aunque hay un parón de la actividad económica, algunos sectores esenciales como el alimenticio y otros no esenciales como la construcción pueden seguir trabajando, pero esta situación también les afecta, y han visto reducidas sus ganancias. Las consecuencias más graves las sufren las compañías que apenas generan ingresos y cuya actividad no es compatible con el teletrabajo.

Cambios en las ayudas públicas

En condiciones normales el gobierno estatal y los autonómicos lanzan ayudas públicas destinadas a la formación o al montaje de negocios para mover la economía. El freno a la actividad económica y la crisis del coronavirus dejan en el aire la publicación de estas medidas.

Es imposible poner en marcha una empresa con sede física durante la cuarentena y aunque no hay confirmaciones oficiales, todo apunta a que habrá cambios en estas partidas. La prioridad será reforzar al sector sanitario y dotar de los recursos básicos a las personas más afectadas. La pandemia ha traído cambios en las prioridades.

Un entorno económico diferente

Seguro que ya has notado que la marcha de la economía no es la misma que hace tres semanas. Toda crisis tiene su salida, pero al estar presente el elemento sanitario se hará de forma escalonada.

Aunque termine el confinamiento y la actividad económica se reanude, muchos negocios tendrán que esperar más tiempo para abrir y habrá bienes y servicios que no se podrán adquirir hasta dentro de unos meses.

Todo volverá a su curso cuando la pandemia esté totalmente controlada y a día de hoy no se sabe cuándo llegará ese momento. Con suerte a mediados del verano se volverá a un entorno similar al de antes de la crisis, pero preocupa la posibilidad de que en otoño o invierno haya un repunte del virus. Ahora el elemento económico depende del sanitario.

¿Tiene solución la crisis que se está generando?

No existen fórmulas mágicas ni acontecimientos fortuitos que hagan que una economía se recupere repentinamente. Las previsiones financieras indican que el Producto Interior Bruto español puede caer entre el 8% y el 15% como consecuencia del confinamiento y del descenso de la actividad económica.

Estas cifras dejan seriamente dañadas a las finanzas estatales. Sus efectos se notarían a nivel microeconómico y macroeconómico, y si la deuda sigue aumentando, la recesión se puede alargar.

De momento se están buscando soluciones como la solicitud de eurobonos a la Unión Europea para que se obtenga liquidez y la obligación de pago recaiga sobre un conjunto de países.

La paciencia será clave para salir de esta recesión. El freno de la actividad económica es un contratiempo que puede ser catastrófico, pero no definitivo. Los expertos también indican que habrá una recuperación, pero será lenta y escalonada. Apuntan a que un factor positivo es que esta crisis se ha evaluado antes de que llegara y algunas de las medidas ya se han puesto en marcha.

¿Cómo puedo proteger mi economía?

Es probable que durante el confinamiento te preguntes qué sucederá si la actividad económica no se reactiva. El escenario de incertidumbre te obliga a tomar medidas como comprar solo aquello que es estrictamente necesario y conservar tus ahorros.

También es conveniente que pienses en un plan B si ves que peligra tu empleo. Al no saber cuándo terminará el confinamiento tienes que pensar a medio o largo plazo. Gestionar bien tu dinero es la mejor forma de protegerlo.