Préstamos Rápidos de Aprobación Fácil ✔ ¡Primer Crédito Sin Intereses!

Hace unos años los contribuyentes tenían asimilado que para obtener un adelanto de dinero era necesario acudir a entidades financieras en las que comenzar un proceso cargado de trámites que se podía alargar en el tiempo y que en ocasiones iba a ser muy costoso.

El desarrollo de internet ha supuesto una apertura de opciones en muchos ámbitos, y también para el correspondiente a la solicitud de un crédito rápido que sirva para hacer frente a una situación complicada para la que se necesita un dinero de forma urgente, haciendo que disponer de él no suponga un gasto extra que dañe la economía personal o la profesional.

Contenido

Ventajas de los créditos rápidos y fáciles.

La disponibilidad del dinero.

Un plazo de devolución muy pequeño.

Unos intereses bajos.

Inconvenientes de solicitar este tipo de créditos.

Pagar por el adelanto es inevitable.

Se establece un acuerdo que hay que cumplir.

Pequeños riesgos en privacidad y seguridad.

Incitación para la firma.

¿Quién puede acceder a los créditos rápidos y fáciles?

Préstamo o crédito ¿Qué producto es el mejor?

¿Para qué utilizar un préstamo?

¿Cuándo es conveniente recurrir al crédito?

¿Cuál es la mejor forma de acceder al crédito?

¿Es conveniente disponer de una tarjeta de crédito?

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Ventajas de los créditos rápidos y fáciles

Tiempo y dinero son dos términos muy solicitados que están directamente relacionados, por eso es necesario que sean fáciles de conseguir y la mejor forma de obtenerlos es recurriendo a las nuevas plataformas que han surgido en la red y que se han desarrollado durante los últimos años, compitiendo cara a cara con los bancos tradicionales a día de hoy.

La disponibilidad del dinero

Aunque hace un tiempo era impensable, actualmente se puede disponer del dinero que se necesita en tan solo 15 minutos. Esto es muy importante para solucionar situaciones de urgencia como el pago de una factura atrasada o en el caso de los empresarios abonar pagos extra o comisiones prometidas a los trabajadores e invertir en material de trabajo que está de oferta y a la larga supone un gasto menor para la compañía.

Un plazo de devolución muy pequeño

Para algunas personas mantener una deuda en el tiempo es un contratiempo que impide planificar la economía de forma fluida. Estas webs ofrecen la posibilidad de negociar el plazo de devolución de los créditos rápidos online, pero normalmente este espacio de tiempo suele ser muy corto y si se trata de mini créditos rápidos se pueden devolver en 30 días, de esta forma en un mes la deuda ha quedado saldada.

Unos intereses bajos

Al solicitar un crédito rápido se tiene que tener en cuenta el coste que va a suponer poder disfrutar de ese adelanto, normalmente los intereses de estos productos suelen ser muy bajos, sobre todo en el caso de los mini créditos, que tienen un coste muy asequible debido a las pequeñas cantidades que adelantan.

Otra posibilidad es obtener el adelanto de forma gratuita, la gran competencia que existe en internet ha obligado a algunas plataformas a desarrollar estrategias comerciales que en ocasiones pueden ser algo agresivas, una de ellas es la concesión de los créditos sin intereses.

El objetivo de esta táctica es obtener nuevos clientes y fidelizarlos adelantando una cantidad de dinero que tienen la obligación de devolver, pero sin la necesidad de pagar por el adelanto. Este tipo de promociones solo se lanzan una vez y a una misma persona, que si vuelve a solicitar un crédito en esa plataforma sí tendrá que abonar los intereses correspondientes.

La promoción en la red es fundamental para darse a conocer, por eso algunos de estos sitios web piden a sus clientes más habituales dar “me gusta” a todas las publicaciones que realicen en las redes sociales y dejar comentarios positivos en las propias webs para así convencer a las personas interesadas de que entren a la página.

Inconvenientes de solicitar este tipo de créditos

Todos los productos financieros tienen una serie de inconvenientes que hay que afrontar, los créditos rápidos y fáciles de obtener no aportan grandes desventajas, pero sí hay ciertos aspectos que hay que tener en cuenta para que la operación cumpla con todas las garantías.

Pagar por el adelanto es inevitable

Todos los préstamos tienen unos intereses asociados, nadie regala nada en el sector financiero y tanto los bancos como las plataformas web buscan obtener unos beneficios que rentabilicen el adelanto de dinero que han concedido. La cuantía de estos intereses varía en función de la cantidad y del plazo de devolución que se pacte con la entidad emisora.

Se establece un acuerdo que hay que cumplir

Todos los préstamos se conceden bajo la firma de un contrato que establece unas condiciones que hay que cumplir. Un retraso en el pago puede suponer la entrada de unos intereses de demora que inflen el coste del adelanto y supongan que el préstamo ya no sea tan rentable. Además, hay que tener en cuenta que casi ninguna entidad bancaria o plataforma concederá un crédito que sirva para pagar una deuda que se tiene contraída.

Otra consecuencia que puede ser muy perjudicial para la economía personal es entrar en un listado de morosos. Aparecer en este registro cierra las puertas a muchas posibilidades de financiación, a la contratación de ciertos productos o a la concesión de otros créditos.

Pequeños riesgos en privacidad y seguridad

Es una realidad que los bancos están perdiendo clientes en favor de las nuevas plataformas que están apareciendo en la red y que a día de hoy figuran entre las mejores opciones en las que encontrar créditos rápidos y fáciles de conseguir, pero la información y el conocimiento de las normas es fundamental en el mundo digital.

La red es uno de los escenarios más utilizados por ciberdelincuentes que intentan cometer sus delitos a través de publicidad y de páginas falsas, por eso antes de facilitar datos personales o información sobre la situación económica que se atraviesa es recomendable informarse sobre el origen y la actividad de la plataforma en la que se va a pedir el crédito.

Incitación para la firma

En ocasiones la precipitación lleva al solicitante a tomar decisiones que no se adapten totalmente a sus intereses. Cuando se necesita un dinero de manera urgente se recurre al primer portal que aparece y que está cargado de eslóganes publicitarios que tienen la función de establecer una llamada a la acción sobre el cliente potencial.

Esta situación también se produce en las entidades bancarias pero en menor medida, por eso siempre se recomienda comparar precios y condiciones del mayor número de plataformas que se encuentren alojadas en la red. Este proceso evitará futuros contratiempos y ayudará a tomar la decisión correcta.

¿Quién puede acceder a los créditos rápidos y fáciles?

Actualmente cualquier persona puede solicitar un préstamo rápido, si se realiza a través de una entidad bancaria puede ser más complicado ya que las condiciones que establece el banco serán más duras. Analizarán fríamente cuáles son los ingresos del solicitante y en ocasiones solicitarán información sobre el uso que se dará al dinero prestado.

En las plataformas web el proceso es mucho más sencillo. Algunos portales como CCLoan.es permiten realizar todos los trámites de forma rápida y efectiva a la vez que se cumplen todas las garantías de legalidad y seguridad.

Para solicitar un préstamo rápido tienes que cumplir una serie de requisitos accesibles para cualquier persona. El primero de ellos es ser mayor de 21 años y menor de 75. Esta condición es necesaria y aparece en todos los sitios web ya que está prohibido que los menores de edad realicen este tipo de operaciones. Si una plataforma concede un crédito a alguien que todavía no ha cumplido los 18 años, está indicando que no es fiable.

También es necesario ser residente en España y tener una cuenta bancaria en la que se ingresará el dinero del préstamo rápido solicitado, esto en dentro de poco tiempo. Si cumples estas condiciones tendrás que registrarte en la web.

Una vez que eres usuario de Ccloan.es comienza un proceso de verificación en el que se enviará un formulario con el que confirmar algunos datos personales y económicos, es necesario que aportes formas de contacto como el número de teléfono móvil o el correo electrónico. Ambos canales servirán para avisar de que el envío del préstamo rápido se ha autorizado y el dinero está siendo dirigido a tu cuenta.

Préstamo o crédito ¿Qué producto es el mejor?

Ambos productos suponen un adelanto de dinero que se puede obtener de forma rápida y sencilla, elegir uno u otro depende de las necesidades del solicitante y del uso que le quiera dar al dinero del que dispone por adelantado.

¿Para qué utilizar un préstamo?

El préstamo consiste en un dinero que una persona o entidad presta a otra a cambio de que le sea devuelto en un plazo pactado por ambas partes con unos intereses que también se habrán acordado anteriormente. Normalmente los préstamos se suelen utilizar para hacer alguna compra o rebajar las cuotas de una financiación que se haya contratado.

Debido a su naturaleza, siempre es recomendable recurrir al préstamo cuando se tenga que realizar un único pago que se conoce con anterioridad y cuya cuantía esté clara. Por este motivo se suelen solicitar para hacer frente a determinadas deudas, para comprar un producto de primera necesidad que está en el mercado bajo una oferta interesante, pagar eventos familiares como bodas o bautizos o para contratar un viaje que se lleva queriendo hacer desde hace tiempo.

¿Cuándo es conveniente recurrir al crédito?

El crédito también consiste en un adelanto de dinero que tiene un plazo de devolución pactado y por el que hay que pagar unos intereses, pero aquí es donde radica la diferencia. En el crédito la entidad emisora pone a disposición del solicitante una cantidad de dinero que puede utilizar cuando quiera durante un tiempo determinado, pero solo pagará los intereses correspondientes a la cuantía que se ha utilizado.

En caso de que quede una parte sin utilizar no habrá que pagar ningún tipo de interés por ella y tampoco habrá que devolverla, en estos puntos es donde está la diferencia con el préstamo que obliga a devolver y a pagar los intereses de toda la cantidad que se ha adelantado, independientemente de que esta se use o no.

Estas características hacen que los créditos sean más utilizados por empresarios que por particulares, especialmente por autónomos y emprendedores que inician un negocio sin saber exactamente cómo va a prosperar, y necesitan tener un respaldo económico que no les genere un gasto importante y al que recurrir para afrontar imprevistos o realizar inversiones que repercutan positivamente en su actividad.

¿Cuál es la mejor forma de acceder al crédito?

Generalmente los créditos son concedidos con entidades bancarias que abren una línea de crédito a petición de su cliente, esta línea suele tener un año de duración que es el tiempo del que dispone el usuario para acudir a ese dinero en caso de necesitarlo, lo más interesante es que si esta línea no se utiliza, generará unos costes muy bajos que a veces pueden ser inexistentes.

Una vez que termina el periodo de tiempo establecido para que el cliente pueda acceder a la línea de crédito, esta queda totalmente cancelada, para volver a disponer de ella el usuario tiene que contactar con la entidad emisora y firmar un nuevo contrato de apertura y mantenimiento.

¿Es conveniente disponer de una tarjeta de crédito?

Las tarjetas de crédito son un instrumento que puede ser muy útil, pero que exige llevar un control exhaustivo para evitar tener que hacer frente a pagos que pueden lastrar considerablemente la economía personal.

Estas tarjetas están vinculadas a una cuenta bancaria que tiene abierta el usuario y las puede utilizar para hacer cualquier tipo de compra. La ventaja es que si se agota el saldo de este depósito la tarjeta dispone de un crédito extra concedido por el banco que permite realizar el pago del producto o servicio que se quiere adquirir.

El gran inconveniente es que este dinero que se ha adelantado tiene que ser devuelto con sus intereses asociados y el banco realizará un cargo correspondiente a esta cuantía para recuperar la inversión que ha realizado y obtener un beneficio por ello.

El gran peligro de las tarjetas de crédito es que las compras realizadas figuran en la cuenta del titular hasta el comienzo del mes siguiente, de esta manera es complicado llevar un control de gastos, y si se recurre a la tarjeta con frecuencia se corre el riesgo de utilizar el crédito que habrá que pagar posteriormente.