Las posibilidades que brinda acceder a un crédito urgente

Actualmente, la mayoría de decisiones que se toman están sujetas al estado de la economía de la persona, que es un condicionante para acceder a oportunidades que surgen en forma de descuentos en un artículo que se necesita, o para imprevistos que obligan a realizar una inversión repentina.

Disponer de dinero en ese momento es esencial, pero a veces no es posible, y un crédito urgente puede solucionar este problema.

Actualmente, las posibilidades de acceder a un adelanto de este tipo son muy amplias, sobre todo a partir del desarrollo y la irrupción de internet en la economía.

Ahora se puede obtener una cantidad de dinero que resuelva una situación complicada o que permita realizar una compra en un corto espacio de tiempo y sin necesidad de moverse de casa. Incluso es posible disponer de este dinero sin abonar intereses.

Aspectos a tener en cuenta

Internet es el principal medio y la vía más rápida para obtener un crédito urgente. Actualmente se pueden encontrar una gran cantidad de plataformas que permiten el acceso a estos adelantos.

Por eso uno de los pasos más importantes es seleccionar la que mejor se adapte a las necesidades del solicitante, y para ello hay que analizar algunos factores.

Cantidad de dinero que se requiere

Normalmente en este tipo de préstamos se gestionan cantidades de dinero bajas que oscilan entre los 50 y los 300 euros, aunque la oferta no deja de aumentar y se pueden obtener créditos urgentes que pueden llegar excepcionalmente a los 20.000 euros.

En la mayoría de plataformas, aparece al lado de la cuantía prestada el plazo de devolución a la que está sujeta, por eso si se solicita una cantidad alta se debe valorar el grado de necesidad que se tiene para contratarla y el tipo de interés que hay que asumir.

Si se trata de una cuantía baja para solucionar un imprevisto, 300€ es la cifra más habitual, ya que no es necesario valorar tantas variables. De hecho, gran parte de los sitios web de préstamos online permiten devolverla en tan solo 30 días y con unos intereses bajos.

Existe cierta división de opiniones entre los expertos sobre cuál es el medio más recomendado para solicitar una cantidad alta de dinero. Algunos creen que es más recomendable acudir a una entidad bancaria que cuente con cierto prestigio, pero otros no ven con malos ojos hacerlo a través de una plataforma online.

Una cuantía alta puede permitir a una empresa de transporte adquirir un vehículo pesado que haya bajado su precio, incluso a veces la solicitan personas que se encuentran en búsqueda activa de empleo. El motivo es que contar con recursos para vivir varios meses permite acceder a la oferta de trabajo que más se adapte a las expectativas del solicitante.

Plazo de devolución

En la gran mayoría de los casos es proporcional a la cantidad de dinero que se solicita. Si esta oscila entre los 50 y los 300 euros el plazo suele ser de un mes, a medida que suban las cifras irán aumentado los meses.

Si las cuantías son muy altas este periodo puede aumentar hasta los dos, tres e incluso diez años, aunque no suele ser un rasgo común de los créditos urgentes.

Documentación a presentar

La situación económica es el factor que decidirá si ese crédito es concedido. Cualquier entidad o plataforma pedirá una documentación del solicitante sobre la que realizará un estudio de sus finanzas. El objetivo de la entidad emisora es saber que no tendrá problemas en que ese dinero sea devuelto con sus intereses correspondientes.

Si la cuantía que se solicita es alta, la plataforma será más exigente en el análisis que realice, pero normalmente en los créditos urgentes se tratan pequeñas cantidades y no suele haber grandes dificultades en obtener la documentación que se pide.

Tan solo es necesario presentar una justificación de ingresos o la nómina junto con el contrato de trabajo.

Los documentos que nunca deben faltar son:

  • El DNI O NIF.
  • El número de teléfono del solicitante, que normalmente se requiere para avisarle vía SMS de que ya puede disponer del dinero.

  • El número de cuenta en el que se tiene que realizar la transferencia y a la que se cargarán los recibos de devolución junto con los intereses y el justificante de ingresos o nómina.

Intereses y comisiones

Estos varían dependiendo del tipo de crédito que se obtenga. Los mini créditos tienen un interés que se cuenta diariamente y en ocasiones puede ser algo elevado, aunque rara vez es inasumible ya que la cantidad que se ha adelantado es baja.

El periodo de devolución es negociable con la entidad emisora, pero lo normal es que en 30 días estén todos los pagos realizados.

Si la cuantía es más alta, el tipo de interés puede ser más bajo si se compara con el de un mini crédito, pero el plazo de devolución se dilatará mucho más y habrá que sostener la deuda durante más tiempo.

Hay que tener en cuenta que los intereses varían dependiendo de la entidad emisora, por eso se recomienda al solicitante que compare el mayor número de ofertas posible para ver cuál es la que más se adapta a sus intereses.

También es necesario contar con otro factor que influye en el precio que se tiene que pagar por el adelanto que se solicita. Se trata de las comisiones, y existen tres tipos básicos que pueden variar en función de la modalidad de crédito que se requiere y la entidad a la que se solicita:

  • La primera de ellas es la comisión de apertura y corresponde al porcentaje que se establece sobre el total del dinero solicitado. Esta es una de las más comunes y se suele fijar en el momento en el que se pide el crédito.

  • La segunda es la comisión de cancelación, y normalmente se aplica en las solicitudes de cantidades altas de dinero. Es inherente al adelanto y su posición puede depender de las variaciones que experimente el mercado y la situación económica del solicitante.

  • En tercer lugar se encuentran los intereses de demora, estos solo se aplican en el caso de que el prestatario no cumpla con las condiciones de devolución que se han establecido. En ocasiones la plataforma o entidad emisora comienza a realizar cargos a la cuenta del beneficiario para recuperar el dinero prestado.

    Abonarlos puede suponer un gasto extra importante, este es uno de los motivos por el que es imprescindible que se valoren las condiciones del préstamo antes de solicitarlo.

Excepciones en la concesión

En ocasiones los créditos urgentes se pueden conceder sin presentar una nómina o aval. Aunque la plataforma siempre exigirá un dato que justifique que el solicitante cuenta con unos ingresos regulares, este puede ser un documento firmado por un familiar directo que se compromete a avalarle. Si no se cumple este requisito las posibilidades de obtención del crédito son bastante más bajas.

Otra situación que impide la concesión de un crédito es formar parte de un fichero de morosos como el ASNEF o el RAI. Figurar en una de estas listas significa que se tiene una deuda pendiente y en la mayoría de los casos este factor impide que se realice el adelanto solicitado.

Algunas plataformas hacen una excepción y llevan a cabo el préstamo, pero antes realizarán un pormenorizado análisis de la situación económica del solicitante y del tipo de deuda que tiene contraída, aunque este es un procedimiento poco habitual.

El crédito sin intereses

Una de las excepciones en materia de concesión de créditos es la ausencia de intereses en la devolución del adelanto obtenido. Esta fórmula es muy utilizada por plataformas de nueva creación que buscan captar y fidelizar a nuevos clientes.

Normalmente se aplican sobre mini créditos de cantidades bajas y solo la primera vez que son solicitados. Si el cliente vuelve a requerir un crédito urgente, seguramente tenga que pagar los cargos correspondientes.

Cuándo se puede disponer del dinero

Un crédito urgente se suele obtener a las pocas horas de haberlo solicitado, el motivo es que no es necesario llevar a cabo largos trámites. Si se solicita a través de una entidad bancaria, probablemente el tiempo de espera será mayor que si se pide a una plataforma online.

El banco se puede demorar hasta un día en enviar el dinero a la cuenta del solicitante, mientras que las nuevas aplicaciones realizan un análisis de la situación financiera del prestatario en pocos minutos y avisan vía SMS o por medio de un correo electrónico de que el dinero ya está disponible. Hoy en día muchos sitios web pueden concederlos en tan solo 10 minutos.

Aunque la rapidez de las plataformas online es innegable, si el dinero no se necesita para una urgencia extrema es recomendable que el usuario analice la web a la que solicita el crédito, sobre todo si ofrece “1.000 euros en tan solo 10 minutos”.

Normalmente el tiempo y la cantidad guardan cierta relación y las esperas que oscilan entre el cuarto de hora y los 30 minutos corresponden a cuantías bajas que varían entre los 50 y los 500 euros como máximo.

El anuncio de préstamos urgentes que tengan unas condiciones excelentes no tiene por qué ser falso, pero si no procede de una entidad financiera de reconocido prestigio es recomendable investigar y preguntar todas las dudas al servicio de atención al cliente de la plataforma, así como las condiciones de devolución que están sujetas al crédito.

Algunos sitios web ofrecen un simulador de préstamos que permite al usuario añadir una cantidad junto al plazo de devolución que tiene previsto.

A continuación la herramienta muestra un informe en el que aparecen todas las condiciones que tiene que cumplir el solicitante. Esta es una de las mejores formas que existen para saber cuáles son los compromisos que se adquieren.

Otras vías para obtener un crédito urgente

Además de los bancos y las nuevas plataformas virtuales, el mercado financiero ofrece otras posibilidades a las que recurrir para obtener un crédito urgente. Algunas de ellas guardan cierta relación con los bancos tradicionales y normalmente requieren del pago de intereses. El solicitante es quien debe valorar cuál es la que más le conviene.

Prestamistas privados

Se trata de entidades formadas por un capital de procedencia privada. Se puede recurrir a ellas para acceder a un préstamo sin que haya que presentar una documentación excesiva.

Estas organizaciones suelen conceder préstamos de forma rápida, pero las cantidades adelantadas no son muy elevadas y en ocasiones los intereses son un poco más altos que los que ofrecen otras plataformas.

La ventaja que ofrecen los prestamistas privados es que excluyen del proceso a las entidades bancarias y sus extensos periodos de tiempo. La seguridad de solicitar un crédito por este medio radica en que el Banco de España revisa su estado y las condiciones que ofrecen a los solicitantes.

Plataformas de crowdlending

Hacen referencia a los préstamos personales que se pactan entre particulares. La función de estas plataformas es hacer de intermediarias entre ambas partes, proporcionando al prestador toda la información económica sobre la persona que recibirá el dinero e indicándole la viabilidad de la operación.

Los intereses también están presentes en este tipo de créditos, y estos son comunicados al prestatario por la propia organización.

Estas plataformas, también llamadas P2P, ofrecen la posibilidad de que sean varias personas las que pongan las cantidades del préstamo.

Normalmente se recurre a ellas para la financiación de proyectos, y su uso está muy extendido en Inglaterra y Estados Unidos, pero su extensión es cada vez mayor.

Organizaciones comerciales

Son entidades que adelantan el bien o servicio que necesita el usuario y le permiten pagarlo en un plazo estipulado, utilizan una fórmula parecida a la financiación. Las más usuales son los supermercados, las marcas de telecomunicaciones o los concesionarios de vehículos.

La gran mayoría de ellas han comprobado que este sistema les ayuda a obtener más beneficios y están empezando a crear nuevos productos como tarjetas de crédito asociadas a la empresa, para que el cliente pueda realizar todas las compras que necesite dentro de la organización.