Crisis de Efectivo | 5 Razones Para Escapar de Ella

crisis de efectivoTodos estamos expuestos a factores como cambios de ciclos económicos, finalización de contratos de trabajo o imprevistos que surgen de la nada.

Estas situaciones te pueden llevar a una crisis de efectivo, y aunque es una situación inconveniente, puedes salir de ella.

Para escapar de una crisis de efectivo tienes que hacer cambios. Tu forma de gestionar la economía personal debe ser diferente, pero también tienes que adaptarte mentalmente a la nueva situación que atraviesas.

La palabra crisis tiene un significado duro, pero las que se han producido a nivel macroeconómico y microeconómico se han superado, y tú también puedes hacerlo.

Una crisis de efectivo no es el final, pero tienes que salir de ella. Existen muchas razones para escapar de este periodo.

La principal es que tu situación económica puede pasar de un estado malo a uno grave. Pensar en lo que puedes evitar también es una motivación.

5 razones para escapar a tu crisis de efectivo

Ver cómo tu dinero desciende y tienes el bolsillo vacío es un motivo de peso para escapar de una recesión económica particular, pero también existen otras razones financieras y emocionales que te empujan a cambiar tu situación.

  1. No puedes instalarte en el pasado
  2. Perder el control nunca es positivo
  3. Olvida la presión asfixiante de tus acreedores
  4. Deja de arrepentirte por el uso que haces de tu dinero
  5. Sal de un bucle de conclusiones negativas

No puedes instalarte en el pasado

Seguramente hayas escuchado la expresión “cualquier tiempo pasado fue mejor”. Es probable que hayas atravesado períodos en los que tenías grandes ingresos y gastos asumibles.

Pero por suerte o por desgracia la vida cambia, y no puedes vivir instalado en el pasado. Superar situaciones adversas por ti mismo es un motivo para cambiar de hábitos y salir de tu crisis.

Perder el control nunca es positivo

Una crisis de efectivo se produce por diferentes motivos. Uno de ellos es la pérdida del control del dinero que tienes.

Piensa que para generar ingresos tienes que dedicar tiempo y esfuerzo, y es una pena que nada dé el resultado esperado.

Saber a cuánto asciende tu capital y los gastos que tienes que asumir te permite vivir con tranquilidad, planificar de cara al futuro o disfrutar de esos momentos de ocio que tanto te gustan. La satisfacción personal tiene que ser tu estímulo.

Olvida la presión asfixiante de tus acreedores

Tener deudas solo trae problemas. Vivir con una obligación de pago pendiente te impide disfrutar al máximo de tu dinero, y además ves cómo el efectivo de tu cuenta se reduce.

Otro problema de las deudas es que si no las abonas en el plazo establecido, se hacen más grandes y tus acreedores te llaman incesantemente o te amenazan con ir a juicio. Toma el control de la situación y olvida todos estos problemas.

Deja de arrepentirte del uso que haces de tu dinero

Gastar dinero en bienes o servicios que cumplen con tus expectativas es una satisfacción. Pero si atraviesas una crisis de efectivo, conseguir esto es una utopía.

Tienes que estar pendiente de cada euro que gastas y si tu compra no se adapta a tus objetivos o necesidades, es probable que te arrepientas del dinero que se acaba de ir.

Esto no quiere decir que cuando atravieses un buen momento económico dejes de vigilar en qué gastas tu dinero, pero si tus finanzas están en crisis, sentirás una presión mayor ante cada gasto.

Vivir en este contexto no es beneficioso, por eso es conveniente que soluciones tus problemas y dejes de sentir estrés o de plantearte varias veces cada compra.

Sal de un bucle de conclusiones negativas

El dinero juega un papel esencial en la sociedad actual, esto hace que forme parte de tu vida laboral y se cuele también en la vida personal.

Si estás atravesando una crisis de efectivo y has perdido el control, todo será más duro. Te asaltaran las dudas antes de hacer cualquier compra u operación financiera, y si tienes deudas pendientes tendrás que revisar tu tipo de ocio.

Esta situación puede afectar, por eso es conveniente que te pares a pensar y le pongas remedio cuanto antes.

Ninguna crisis debe hundirte. Aunque es bueno que busques información, no es conveniente que estés todo el día mirando publicaciones alarmistas que terminarán por desanimarte.

Nada dura eternamente, y dando los pasos adecuados, puedes escapar de cualquier situación, pero no debes vivir en una crisis permanente que te desgaste económica y emocionalmente.

Controla tu dinero, elimina esos gastos prescindibles y vuelve a recuperar tu mejor momento.