Independientemente del tipo de inversor que seas, para tener éxito en el mundo de las finanzas debemos ser personas frías y calculadoras, actuando como individuos capaces de analizar todas las variables y estudiando el mercado sin dejarnos llevar por ningún estímulo.

Pero el ser humano no es así, todos tenemos nuestra propia personalidad y ante la posibilidad de ganar o perder reaccionamos de diferente manera.

Tu forma de ser influye en las decisiones que tomas al invertir, por eso se ha agrupado a los inversores en diferentes perfiles. Aquí te mostramos las características de cada uno. Utilizando esta información y analizándote a ti mismo sabrás qué tipo de inversor eres y estarás más preparado.

Hay personas que reaccionan con frialdad en situaciones de riesgo, mientras que otras lo pasan mal.

Algunas sienten adrenalina cuando ponen en juego su dinero, y otras, en cambio, viven momentos angustiosos. Esta variable es importante para saber qué tipo de inversor eres, ya que con esta información también te conocerás a ti mismo.

¿Qué tipo de inversor soy?

Tú eres quien tiene la respuesta a esta pregunta, para responderla tienes que mirar dentro de ti.

Después de haberte analizado mira los perfiles que te mostramos y llega a una conclusión. Puedes usar esta información para detectar errores y mejorar. Así están agrupados los inversores según su gestión del riesgo:

  1. Inversores muy conservadores
  2. Inversor conservador
  3. Inversor moderado
  4. Inversor arriesgado

Inversores muy conservadores

Este tipo de inversor no tolera el riesgo, prefiere incluso guardar su dinero antes que usarlo para operar en el mercado.

A simple vista esta actitud no es negativa, porque al no arriesgar el capital no se pierde, pero esconde un riesgo. Si ese dinero está en una cuenta y el banco cobra un porcentaje por tener ese depósito, se está perdiendo, aunque sea poco. Está claro que al no jugar no pierdes, pero tampoco ganas.

Inversor conservador

Los inversores que encajan en este perfil operan en el mercado, pero siempre en productos de renta fija. Tienen aversión al riesgo, pero no son un caso tan extremo como el anterior.

Suelen destinar su dinero a productos como los planes de pensiones o los fondos de inversión. Si inviertes de esta forma es difícil que pierdas, pero las ganancias serán bajas y pueden tardar en llegar.

Inversor moderado

El inversor moderado es más atrevido que los anteriores. Sabe gestionar el riesgo y usa su dinero para invertir en renta fija y en variable. Este tipo de inversor arriesga más o menos dependiendo de su situación económica y de sus gastos. Según estas variables opera con más o menos capital y escoge un mercado u otro.

También influye su edad. Los inversores moderados de entre 25 y 30 años suelen arriesgar más, y los que superan los 30 tienen actitudes más conservadoras.

Se puede decir que este perfil es el término medio, por eso se ha clasificado a este tipo de inversor en dos tendencias. Una es la del moderado conservador que destina la mitad de su dinero a la renta fija y la otra mitad a la variable.

La otra tendencia es la del moderado agresivo que puede llegar a invertir hasta el 75% en renta variable y el resto en fija.

Inversor arriesgado

Las personas que están dentro de este perfil toleran muy bien el riesgo. Un inversor arriesgado no tiene problemas para lanzarse a los productos de renta variable. Deposita sus esperanzas de ganar en las oscilaciones del mercado. También trata de aprovechar la volatilidad para obtener un rendimiento.

Al igual que ocurre con el inversor moderado existen dos comportamientos en los inversores arriesgados.

Puedes encontrar el arriesgado moderado, que invierte en renta variable y juega con el plazo. Sabe utilizar el corto, y cuando ve acciones que crecen en mercados emergentes opera en largo.

El otro tipo de inversor arriesgado es el kamikaze. Puede parecer que se trata de personas locas dispuestas a perderlo todo, pero no es así. Invierten en corto y en largo, pero no se cortan al correr riesgos muy grandes con tal de conseguir rentabilidades anuales que oscilen entre el 20% y el 25%.

¿Qué hago cuando he descubierto el tipo de inversor que soy?

Si te has analizado a ti mismo y has descubierto tu perfil, ya has dado un gran paso. Ahora tienes más posibilidades para obtener rentabilidad. Si llevas tiempo operando recuerda cómo actuaste y si esas estrategias te dieron los resultados que esperabas.

También debes tener en cuenta el dinero que tienes y los gastos que has de afrontar. Una persona con una cuenta corriente llena de ceros puede comportarse como un inversor arriesgado, pero si tiene dificultades para llegar a fin de mes lo mejor es que actúe como un conservador o como un moderado con tendencias conservadoras.

El riesgo es un aspecto asociado a la inversión, con lo cual siempre va a existir. Es el factor que te hace ganar o perder más o menos dinero y el que provoca que actúes de diferente manera.

No existe un tipo de inversor mejor que otro, solo situaciones económicas y personales. Esta información económica y psicológica que has leído es un arma con la que puedes hacer frente al mercado. Utilízala para proteger tu dinero y aumentar tus ganancias.