¿Préstamos Personales Desgravan o NO en la declaración? Importante!

Ya se ha abierto el plazo para presentar la declaración de la renta, un documento en el que las personas físicas y jurídicas reflejamos todos nuestros ingresos y patrimonio adquirido durante el año. Este trámite puede ser algo complejo, por lo que no es difícil que surjan dudas sobre los gastos y productos que nos podemos desgravar, por ejemplo, los préstamos personales.

Este artículo te servirá para despejar todas tus dudas sobre el papel que juegan los préstamos personales que has recibido en la declaración de la renta. Además, descubrirás otros aspectos de este documento que reclama la Agencia Tributaria que te pueden beneficiar y que a final de cuentas suponen una devolución del dinero que has estado aportando mensualmente.

Los préstamos personales son muy solicitados porque sirven para resolver cualquier situación, las cantidades que ofrecen cada vez son más variadas y normalmente se pueden devolver en cómodos plazos. Desgravar un impuesto es deducir o eliminar sus tasas y con los préstamos personales puedes hacerlo.

Tabla de Contenido

  1. ¿Qué ocurre con los préstamos personales?
  2. ¿Qué cantidad me puedo desgravar por un préstamo para mi vivienda?
  3. ¿Qué ocurre con los préstamos hipotecarios?
  4. ¿Cuánto tuvo que devolver la Agencia Tributaria?
  5. ¿Puede convertirse la declaración de la renta en un problema?
  6. ¿Qué otros gastos te podrás desgravar en tu declaración?
  7. Si tu renta es baja tienes una ventaja en tu declaración.
  8. Política de ayudas si eres madre.
  9. Beneficios si tu familia tiene más de 4 miembros.
  10. Deducción para personas dependientes.
  11. La posibilidad de cumplir de forma conjunta.
  12. Variedad en las pensiones compensatorias.
  13. Medidas de estímulo para el deporte.
  14. Recompensa si inviertes en nuevas empresas.
  15. Cuando tienes familiares en el exterior.
  16. ¿Qué gastos me puedo deducir si soy autónomo? 

Sin Interés la primera vez que solicitas un crédito

1.      ¿Qué ocurre con los préstamos personales?

Lo primero que hay que tener en cuenta es que los préstamos no sirven para aumentar tus finanzas ya que se trata de un producto que tiene la función de satisfacer una necesidad concreta y que el dinero que obtengas lo tienes que devolver con sus intereses correspondientes, con lo cual lo que has adquirido es una deuda.

Esta situación hace que los préstamos personales no sean deducibles y el motivo es que no se pueden declarar porque no suponen un ingreso. Aunque existen excepciones, si el dinero que has obtenido por adelantado se destina a mejorar las condiciones de tu vivienda o a adquirir capital inmobiliario, tendrá que aparecer en tu declaración y su deducción dependerá del tipo de obra que hayas hecho.

2.      ¿Qué cantidad me puedo desgravar por un préstamo para mi vivienda?

La posibilidad de desgravar un préstamo de este tipo depende de una fecha fundamental que es el 1 de enero de 2013. Las personas que solicitaron un préstamo para mejorar su vivienda habitual antes de esta fecha pueden desgravarse la cantidad total del mismo siempre y cuando las obras hayan terminado antes del 1 de enero de 2017.

Esta sucesión de fechas se debe a la relación tan estrecha que existe entre la política y economía, esta norma fiscal que fue del agrado de los contribuyentes data del 2010, pero se eliminó en 2013, un año en el que todavía estaba presente la crisis económica y el Estado necesitaba una mayor recaudación.

Actualmente el aspecto que hay que tener en cuenta es que no se pueden desgravar todas las obras que hagas en tu vivienda, para concretar cuáles te reportarán beneficios fiscales hay que consultar el Real Decreto 2066/2008 de 12 de diciembre que es un fragmento del Plan Estatal de Vivienda y Rehabilitación 2009-2012. Entre otras cosas indica cuáles son las obras que pueden desgravarse.

  • Cambios destinados a mejorar la eficiencia energética
  • Instalación de placas solares
  • Obras destinadas a mejorar la salud y el medio ambiente
  • Mejoras en las condiciones de seguridad
  • Instalaciones de suministros, gas y electricidad
  • Reformas destinadas a mejorar la accesibilidad del edificio
  • Obras para tener acceso a internet y a la televisión digital

Las obras que no desgravan son las que se destinan a los gastos de conservación y reparación para que se pueda mejorar el edificio con el objetivo de hacerlo más avanzado, permitiendo que se puedan pintar o reparar algunas instalaciones. Las comunidades de vecinos o los particulares que vivan en adosados o viviendas unifamiliares tampoco pueden desgravarse los gastos de calefacción, ascensor, puertas de seguridad, jardín, instalaciones construidas para hacer deporte o las piscinas.

3.      ¿Qué ocurre con los préstamos hipotecarios?

Los préstamos hipotecarios se parecen a los personales en elSin problemas ni declaraciones innecesarias  sentido de que sirven para financiar la compra de un objeto de primera necesidad como la vivienda. Estos adelantos de dinero pueden desgravarse al recaer sobre la adquisición de la vivienda del propio contribuyente. Un beneficiario puede restarse hasta un 15% de las cantidades siempre que sean inferiores a los 9.040 euros al año. Haciendo cuentas es posible recuperar casi 1.400 euros en cada ejercicio.

En ocasiones las viviendas son bienes que compra un matrimonio, si esto ocurre lo mejor es que cada miembro de la pareja presente una declaración individual para que pueda haber un ahorro mayor, de la otra forma la deducción se haría de forma conjunta y la cantidad de la devolución sería menor.

En este caso vuelve a aparecer la fecha del 1 de enero de 2013, el gobierno decidió suprimir esta desgravación y solo pueden beneficiarse de ella las personas que compraron su vivienda antes de esa fecha. Si compraste tu vivienda en los años posteriores tendrás otro tipo de beneficios.

4.      ¿Cuánto tuvo que devolver la Agencia Tributaria?

Esta normativa de deducción aplicada para los préstamos hipotecarios que recaen sobre viviendas adquiridas antes del 1 de enero de 2013 suponía un beneficio fiscal relativo para el contribuyente, y la Agencia Tributaria tuvo que devolver 2.100 millones de euros a tres millones de personas.

5.      ¿Puede convertirse la declaración de la renta en un problema?

Generalmente la declaración de la renta se asocia con la posibilidad de recibir un dinero que anteriormente has pagado, pero a veces ocurre lo contrario y el resultado de este documento te obliga a pagar una cantidad que el Estado considera que tendrías que haber ingresado anteriormente.

Aunque puedas desgravarte de los mencionados préstamos hipotecarios o de los rendimientos de capital inmobiliario, puede ser que las cuentas te salgan a ingresar y si ese mes estás más justo de dinero este documento se ha convertido en un problema que tiene dos soluciones posibles. Por un lado, puedes pedir a la Agencia Tributaria hacer un pago fraccionado en dos partes para que puedas estar al día sin que tu economía se vea dañada. Otra opción es pedir un préstamo personal que te supondría una deuda, pero no tienes la obligación de declararlo.

6.      ¿Qué otros gastos te podrás desgravar en tu declaración?

Además de los préstamos hipotecarios existen otros productos que te puedes desgravar de tu declaración, aunque también tienes que tener en cuenta que algunas normativas que afectan a la declaración de la renta dependen de los gobiernos autonómicos, pero existen unos gastos generales.

  • El mínimo de renta
  • Los gastos propios de la maternidad
  • Tener una familia numerosa
  • Personas con discapacidad
  • La tributación conjunta
  • Estar al cargo de un cónyuge con discapacidad
  • Pensiones compensatorias
  • Pago de mutualidades de deportistas
  • Inversiones en empresas de nueva creación
  • Mantenimiento de familiares en otros países

7.      Si tu renta es baja tienes una ventaja en tu declaración

Para este ejercicio los contribuyentes que ganen menos de 16.825 euros al año tendrán una reducción. Con las cifras en la mano esto supondría una disminución de 5.565 euros para las personas que ingresen menos de 13.115 euros anuales, aunque tienes que tener en cuenta que en el momento de hacer la declaración tendrás que realizar una serie de ajustes acordes a tus ingresos concretos.

8.      Política de ayudas si eres madre

Cuando hagas tu declaración de la renta tienes que tener en cuenta que las prestaciones de paternidad o maternidad que hayas cobrado durante el 2018 no tienen que pagar el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF). En el caso de la maternidad se deducen 1.200 euros al año. Además, a esta deducción se le pueden sumar otros 1000 euros que corresponden a los gastos de centros de educación infantil que estén autorizados o los de guardería.

9.      Beneficios si tu familia tiene más de 4 miembros

Para este año también hay un aumento de las cifras de deducción por familia numerosa. Actualmente las cantidades son de 600 euros mensuales por cada hijo a partir del cuarto, pero si se tiene un sexto hijo se asignará una categoría especial que tendrá mayores beneficios.

10. Deducción para personas dependientes

La cifra de este ejercicio se sitúa en los 1.200 euros por cada ascendiente o descendiente que tenga algún tipo de discapacidad. Esta cantidad puede ser más o menos beneficiosa en función de las necesidades y gastos que generen estas personas, que a veces son muy elevados y crean dificultades para llegar a fin de mes.

En caso de tener al cargo un cónyuge con discapacidad la cantidad deducida será de 1.200 euros anuales, lo que supone unos 100 euros al mes, aunque esta deducción solo se aplicará entre los meses de agosto y diciembre con lo cual la cuantía final será de 500 euros al año.

11. La posibilidad de cumplir de forma conjunta

Generalmente la declaración de ciertos impuestos se hace de forma individual, pero la Agencia Tributaria da la opción de que personas que pertenezcan a una misma unidad familiar puedan hacerlo de forma conjunta. Si se realiza de esta forma, la base imponible, que es la cantidad sobre la que se aplica el impuesto, se puede reducir hasta en 3.400 euros anuales.

12. Variedad en las pensiones compensatorias

Las pensiones compensatorias que se abonan para los hijos del contribuyente no se pueden desgravar, pero sí las que recaen sobre el cónyuge y las anualidades del pago de alimentos.

13. Medidas de estímulo para el deporte

Las mutualidades de ayudas para el deporte suponen un gasto importante para el deportista y su propia familia. El pago de estos recibos se puede desgravar siempre que no superen los 24,250 euros al año.

14. Recompensa si inviertes en nuevas empresas

Para el Estado es importante que se creen nuevas entidades que le supongan un ingreso generado por el pago de impuestos como el IVA y mejoren las estadísticas de empleo. En ocasiones los inicios son muy duros para estas entidades y necesitan una financiación extra que se recibe en base a las inversiones de los particulares.

Estos inversores pueden deducirse hasta el 30% de la cantidad que hayan destinado a estas nuevas entidades con una base que llega a un máximo de 60.000 euros, lo que supone un aumento de 10.000 euros respecto al ejercicio anterior.

15. Cuando tienes familiares en el exterior

Aunque parece un caso excepcional muchas personas tienen algún familiar o al resto de familiares viviendo en otros países de la Unión Europea o pertenecientes a otro continente, para estos casos hay una norma que indica que las cuotas se tienen que equiparar para ser iguales a las que se aplican en los familiares que residen en España.

16. ¿Qué gastos me puedo deducir si soy autónomo?

Los autónomos son uno de los colectivos que prestan especial atención a la declaración de la renta, muchos de ellos llevan pequeños y medianos negocios a los que una devolución les puede venir muy bien. La Agencia Tributaria establece una serie de gastos que se pueden deducir.

  • Material de trabajo
  • Salarios de empleados
  • Seguridad de la empresa
  • Cánones y arrendamientos
  • Algunos gastos de los trabajadores

Para que muchos empresarios puedan llevar a cabo su actividad profesional necesitan adquirir material de oficina, una inversión que puede ser dura, por lo que el autónomo agradecería que se devolviera una parte al hacer su declaración. Los salarios de los empleados también pueden ser un problema especialmente cuando las ganancias no son las esperadas, pero estos gastos también se pueden deducir.

Las condiciones de seguridad de la empresa también pueden ser importantes en algunos casos y el pago de cánones, gestorías o nombres comerciales suponen un gasto elevado así como los gastos de formación o los planes de pensiones. El hecho de que un autónomo pueda deducirse estos gastos puede ser fundamental para que su empresa resista.

En resumen, los préstamos personales son un producto muy interesante que te puede ayudar en un momento determinado, pero no podrás deducirlos en tu declaración porque no tienes la obligación de declararlos. El motivo es que te generan una deuda y no sirven para aumentar tus recursos, aunque si solicitas un préstamo hipotecario sí tendrás obligación de declarar y podrás deducirte un porcentaje.

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