Diferencias entre tarjeta de crédito y débito

Las tarjetas en sus diferentes modalidades se han convertido en un medio de pago cada vez más usado, y se espera que, con el paso del tiempo, este formato acabe poco a poco con los pagos en efectivo y el uso de la moneda física.

Si bien es cierto que España se ha adaptado al uso de las tarjetas más lentamente que otros países, hoy en día su uso se ha generalizado entre toda la población y la mayoría de los comercios, siendo habitual el hecho de tener más de una tarjeta.

Aunque existen varios tipos que veremos en apartados posteriores, las tarjetas más populares son las de crédito y las de débito. A continuación, te explicamos las principales características de cada una.

Contenido

¿Qué es un débito y crédito?

¿Qué es una tarjeta de crédito?

¿Cómo funciona el pago con una tarjeta de crédito?

¿Qué son las tarjetas de débito?

¿Cuáles son las características comunes a ambas tarjetas?

¿Cuál es la diferencia entre una tarjeta de crédito y una de débito?

¿Qué otros tipos de tarjetas existen?

¿Qué son las Tarjetas Revolving?

¿Qué son las tarjetas prepago o monedero?

¿Qué son las tarjetas virtuales?

Tarjetas comerciales y de fidelización.

3 consejos a la hora de utilizar las tarjetas de crédito y débito.

¿Qué es un débito y crédito?

tarjetas de credito y debitoUn débito es un asiento contable que aumenta una cuenta de activos o gastos, o disminuye una cuenta de pasivo o de patrimonio. Siempre se coloca a la izquierda en una entrada de contabilidad. Un crédito por su lado es un asiento contable que incrementa una cuenta de pasivo o patrimonio, o disminuye una cuenta de activos o gastos.

¿Qué es una tarjeta de crédito?

Se caracterizan principalmente por proporcionar un préstamo. Las tarjetas de crédito permiten que el cliente pueda usar el dinero del banco para realizar compras y otras operaciones de forma limitada, pero este deberá ser devuelto en distintos plazos o de forma mensual.

¿Cómo funcionan las tarjetas de crédito?

Se trata de un adelanto con intereses, que no está sujeto a la cuantía del capital que el cliente tenga en su cuenta (es posible realizar pagos incluso si no se dispone de fondos).

Debido a la naturaleza de esta modalidad de tarjetas, las entidades analizan la situación financiera de los solicitantes para comprobar su viabilidad.

Con respecto a las formas de pago, el crédito solicitado con la tarjeta puede devolverse de tres formas:

  • En cuotas fijas ya establecidas previamente con la entidad (lo que se conoce como “revolving”).
  • De forma mensual, escogiendo un día del mes siguiente al que se realizan los pagos.
  • Haciendo uso de un porcentaje determinado a pagar cada mes.

De este modo, gracias a las diferentes formas de pago, con las tarjetas de crédito se abre la posibilidad de financiación.

Al obtener vía libre para usar el crédito del banco, todas las operaciones y pagos pueden devolverse en cómodos plazos, sin que sea necesario hacer frente a los pagos completos de una vez.

Es importante resaltar el hecho de que las tarjetas de crédito, por su propia naturaleza, conllevan el pago de ciertos intereses con cada retirada de dinero, o a la hora de pagar las cuotas, por lo que es recomendable controlar los gastos para evitar un posible endeudamiento.

¿Cómo funciona el pago con una tarjeta de crédito?

Muchas cosas suceden detrás de bastidores cuando una transacción con tarjeta de crédito está en proceso. Al momento de deslizar su tarjeta de crédito al realizar una compra, el terminal que registró la tarjeta de crédito genera una pregunta al emisor de su tarjeta de crédito, esto es, al banco. 

¿Está la tarjeta válida o si tiene suficiente dinero disponible? El banco emisor de su tarjeta de crédito devuelve una respuesta, por ejemplo; de que la transacción ha sido aprobada o rechazada. Si fue aprobada, usted puede tomar sus bienes y servicios por los cuáles pagó y seguir su camino.

Cada transacción que usted realiza con la tarjeta de crédito, le reduce su crédito disponible, el cuál disminuye en esa misma proporción. Si usted tiene un límite de crédito de 1000€ y realiza una compra de 250€, le quedarán 750€ en crédito disponible. Usted deberá 250€ al banco. En el caso de pedir prestado otros 250€ antes de pagar los 250€ que usted utilizó antes, le deberá al banco un total de 500€ y tendrá 500€ en crédito disponible.

Usted puede repetir el proceso de gastar o utilizar el dinero hasta su límite de crédito y pagar el saldo deudor tantas veces como lo desee, siempre que cumpla con el plazo de pago establecido de la tarjeta de crédito. Los términos incluirían realizar sus pagos a tiempo y no gastar más que su límite de crédito.

¿Qué son las tarjetas de débito?

Las tarjetas de débito son la presentación más simple y a la vez más segura, pero no tienen muchas de las ventajas que proporciona el crédito de los bancos. Cuando se retira dinero con una tarjeta de débito o se realizan otro tipo de operaciones, el dinero es descontado directamente del saldo de la cuenta, por eso es imposible usarlas cuando no se dispone de capital.

Por este motivo, los trámites para solicitar una tarjeta de débito son relativamente rápidos y sencillos en comparación con los de una de crédito.

Normalmente, la entidad financiera, ya sea de modo físico o por internet, autorizará y terminará con el papeleo sin mayores problemas en un espacio de no más de una semana hasta la emisión de la tarjeta.

Con respecto a la forma de pago, como ya hemos mencionado, las operaciones se cargan directamente en la cuenta de ahorros o la cuenta corriente de los titulares hasta que los fondos se agoten.

No existe la posibilidad de aplazar los pagos. Es interesante mencionar, que, aunque ambos tipos de tarjeta cuentan con comisiones asociadas al alta y otras gestiones, la cuantía de estas suele ser bastante más asequible en el caso de las tarjetas de débito.

¿Cuáles son las características comunes a ambas tarjetas?

Si bien existen diferencias muy características entre ambas (tal y como explicamos en el apartado anterior), las cualidades que comparten en común por el hecho de ser tarjetas no pueden ser negadas.

Entender el funcionamiento de este medio de pago es básico para poder hacer frente a las gestiones del día a día, por eso vamos a listar algunas de las características comunes a estas tarjetas:

  • Necesitan estar asociadas a un nombre o cliente: al contrario que en la modalidad de prepago, las tarjetas de crédito y débito necesitan una vinculación con el nombre y la cuenta del cliente que las solicita en el banco o entidad financiera. De este modo tanto el nombre como otros datos se muestran en el anverso.
  • Proporcionan el mismo tipo de información: la numeración y los códigos que se utilizan son los mismos tanto en las tarjetas de crédito como en las de débito, así como la fecha de vencimiento, las cifras del CVV, el nombre del cliente, etc.
  • Comparten el mismo diseño y tecnología: ambos tipos de tarjeta están representados físicamente en su característica forma rectangular y con materiales plásticos, acomodándose al tamaño de las carteras y bolsillos. El sistema de seguridad y codificación también es similar, al igual que el uso de la tecnología contactless, que puede ser común en ambas tarjetas.
  • Oficinas online y físicas: siempre existe la oportunidad de contratar un producto financiero en una oficina física, obteniendo así las tarjetas. 
    La llegada de internet ha permitido que su uso evolucione con la tecnología. Muchas entidades ofrecen la posibilidad de contratar tarjetas de crédito y débito desde su web, que posteriormente pueden usarse de forma virtual para realizar todo tipo de operaciones y gestionar los gastos.

¿Cuál es la diferencia entre una tarjeta de crédito y una de débito?

La diferencia principal entre una tarjeta de débito y una de crédito se encuentra en que la primera siempre está enlazada al saldo que el cliente tenga en su cuenta con el banco, entretanto las de crédito permiten disponer de dinero en forma de préstamo por parte del ente financiero.

¿Qué otros tipos de tarjetas existen?

Las tarjetas de crédito y débito en su forma más clásica son las que hemos comentado en profundidad en los anteriores apartados, pero tanto los bancos como otras superficies, ofrecen distintas modalidades de tarjeta que pueden o no tener como base el crédito o el débito.

Algunos de estos tipos de tarjetas no pueden encuadrarse junto a las más tradicionales, por lo que merecen un apartado especial.

¿Qué son las Tarjetas Revolving?

Aunque hacen referencia a una forma de pago encuadrada en las tarjetas de crédito tradicionales, lo cierto es que la modalidad de “revolving” bien podría considerarse un producto diferente por sus características.

Su funcionamiento se basa en los pagos aplazados o fraccionados ligados a la cuenta bancaria de un cliente, de modo que este no deberá liquidar el crédito de forma mensual y en una fecha prefijada. Cuanto mayor sean los plazos, más bajas serán las cuotas por pagar, con sus respectivos intereses.

Por norma general, este tipo de tarjetas suele usar la comodidad como principal aliciente para captar nuevos clientes, pero encierra un peligro mayor que el propio beneficio en ocasiones, los intereses.

Al fraccionar y aplazar el pago de los créditos, puede darse el caso de que el importe de los intereses sea mayor al de la cuota que se amortice en la deuda, de modo que esta, en vez de desaparecer, incrementa poco a poco cada mes.

El método de financiamiento a través de las tarjetas “revolving” requiere de un estudio previo de las condiciones y saldo por parte del cliente para comprobar su futura viabilidad.

¿Qué son las tarjetas prepago o monedero?

Son tarjetas muy fáciles de usar y útiles en situaciones de pequeñas compras cotidianas, ya sea en formato físico o a través de internet. Cada vez son más personas las que se deciden por este formato como alternativa a las tarjetas de crédito o débito asociadas a una cuenta bancaria.

El funcionamiento es simple, pues los usuarios tan solo deben cargar una cantidad de dinero determinada por ellos mismos en la tarjeta, que pasará a ser su saldo total disponible desde ese momento.

Este tipo de tarjetas puede recargarse en los cajeros automáticos de la ciudad, las propias oficinas de la entidad bancaria emisora, e incluso desde la página web de esta. Sus características son muy similares a las de la tarjeta prepago habitual que utilizan las compañías de telefonía móvil.

La principal ventaja de la tarjeta prepago o monedero es el control total que proporciona sobre los gastos, ya que existe un total a gastar al igual que en la modalidad de débito, siendo imposible operar con un saldo agotado.

Debido a esta funcionalidad, las tarjetas prepago son muy seguras, y resultan ideales para realizar pagos puntuales, y también para familias con hijos y personas dependientes a su cargo.

¿Qué son las tarjetas virtuales?

A medida que pasa el tiempo, las compras por internet se han ido normalizando, gracias en parte a la seguridad y efectividad que proporcionan hoy en día los distintos sistemas de pago y venta online.

Para todas aquellas personas que miran con especial celo la seguridad de sus datos en las operaciones por internet, las tarjetas virtuales suponen la alternativa ideal al pago con crédito y débito tradicional.

Las tarjetas virtuales no se rigen por las mismas condiciones que las demás, pues, aunque pueden poseer un formato físico, la exclusividad de su uso queda relegado a las operaciones por internet.

Por este motivo carecen de banda magnética y de otros muchos datos que aparecen de forma obligatoria en las tarjetas de la banca tradicional.

Lo que sí van a tener es un número identificativo con el dígito de control y su fecha de caducidad, por lo que permiten realizar todo tipo de compras en internet. Además, disponen de las mismas medidas de seguridad que las tarjetas comunes, como el PIN y la confirmación por SMS de las operaciones.

Tarjetas comerciales y de fidelización

Las tarjetas comerciales están vinculadas a las grandes superficies y establecimientos que las emiten, y se usan para realizar compras y otras operaciones con dichos comercios en exclusividad.

Las entidades bancarias pueden llegar a un acuerdo conjunto con ciertos establecimientos y emitir tarjetas comerciales patrocinadas por ambas empresas. Cuando estas tarjetas proporcionan además ciertos beneficios al realizar las compras (descuentos, acumulación de puntos, regalo de artículos, etc.), estaremos hablando de tarjetas de fidelización.

Existen diferentes tipos, según la naturaleza de la entidad y el comercio emisor.

3 consejos a la hora de utilizar las tarjetas de crédito y débito

Con el salto tecnológico y la aparición del cada vez más creciente comercio online, los métodos de pago más tradicionales han visto su esencia modificada de raíz para adaptarse a los nuevos tiempos.

Aunque las compras por internet han supuesto un sinfín de ventajas y comodidades para el usuario, toda operación conlleva un pequeño riesgo que es posible evitar. Para que las transacciones en la red sean seguras, siempre es recomendable seguir una serie de consejos:

  • No compartir los datos con terceras personas: las tarjetas, ya sean del tipo que sean, son personales e intransferibles por un claro motivo. 
    Aunque se trate de personas cercanas, nunca es conveniente compartir los datos personales de una tarjeta, pues si la información llegase por accidente a manos de terceros, nuestros datos e incluso nuestro capital podrían verse comprometidos ante acciones criminales.
  • Prestar atención y conocer bien tus datos: cuando se realiza un pago físico con la tarjeta, es conveniente poner ésta a buen recaudo una vez finalizada la operación, cuidando siempre de introducir nuestros datos rápidamente para evitar la mirada de cualquier curioso. 
    Algunas cifras como el PIN deben ser memorizadas desde el momento en el que las recibimos para poder utilizarlas con celeridad, y siempre hay que tener a mano el teléfono de contacto de la entidad por si hubiera que presentar una denuncia ante un delito o cancelar una tarjeta.

Comprobar los movimientos en la cuenta: hoy en día es muy sencillo acceder a los datos de una cuenta bancaria. 

Bien sea desde el teléfono móvil o el ordenador, los clientes pueden consultar su saldo, ver los movimientos de dinero en una fecha determinada, y acceder a distintos servicios que ofrece la entidad.

Es muy conveniente acceder a esta información de forma regular para poder comprobar que las operaciones y movimientos de dinero se corresponden con la realidad. Ante cualquier irregularidad, se aconseja siempre contactar con la entidad a la mayor brevedad.