Las mejores opciones para pedir dinero a un precio muy bajo

La moneda es el elemento que mueve todas las operaciones económicas, desde las más simples que consisten en la compra de los elementos del día a día como comida o enseres para el hogar. Hasta las inversiones macroeconómicas que realizan los estados y los grandes empresarios y que pueden llegar a influir en la vida de las personas.

Una de las bases del sistema económico actual es la prestación de un bien o servicio a cambio de dinero, pero si por diversas circunstancias no se cuenta con este elemento existe un serio problema.

Tener capital es imprescindible para poder iniciar un proyecto o realizar inversiones que a medio o largo plazo generen unos beneficios, todos estos procesos provocan que la economía se mantenga activa.

¿Cuál es el coste de pedir dinero?

dinero, ganar dineroUna falta temporal de capital no supone un problema, sobre todo si se cuentan con unos ingresos regulares, independientemente de si estos son altos o bajos.

El mercado financiero ofrece una amplia variedad de activos en los que se puede solicitar un adelanto de efectivo a cambio de que este sea devuelto en un plazo determinado y con unos intereses que suponen una ganancia para la persona o entidad que lo adelanta.

Los préstamos y los créditos son los productos más comunes, pero existen otras opciones que no tienen ningún coste para el solicitante y que no requieren la intervención de una entidad bancaria o de un tercer actor que a la larga aumente el coste de la operación.

Hoy en día internet es el mejor lugar para pedir dinero sin tener que pagar unos intereses altos, dar explicaciones sobre el uso que se le va a dar o perder tiempo en busca de papeles que demuestren que el solicitante es capaz de cumplir con unas condiciones que no siempre. Son accesibles para todos los usuarios, sobre todo si se atraviesa una situación económica complicada.

¿Por qué las entidades bancarias quedaron atrás?

Durante décadas los bancos han sido quienes han proporcionado créditos y préstamos que consistían en el adelanto de un capital que tenía que ser devuelto con sus correspondientes intereses.

Pero esta situación ha cambiado debido al auge de plataformas digitales que son mucho más flexibles en sus condiciones y reducen los tiempos de espera para obtener el adelanto de dinero. Algunas como CCLoan.es tardan tan solo 15 minutos en dar la orden de ingreso.

Esta situación ha provocado que los bancos hayan perdido un importante número de clientes durante los últimos cinco años, hasta el punto de cerrar sucursales e invertir en la mejora de la banca online y en el desarrollo de aplicaciones que permitan realizar operaciones financieras en poco tiempo y sin necesidad de desplazarse.

Hoy en día están apareciendo nuevas entidades que realizan la mayoría de sus operaciones a través de internet.

En España se pueden ver bancos de nueva creación que solo cuentan con cinco sucursales en las capitales más destacadas y ofrecen productos como cuentas bancarias sin ningún coste de apertura y mantenimiento o préstamos a unos intereses excesivamente bajos.

Parar el desarrollo de internet es una misión imposible y la única forma de sobrevivir es adaptándose al funcionamiento de la red. Las nuevas entidades han entendido esta situación y son optimistas de cara al futuro, mientras que las más tradicionales que siguen ancladas en modelos anteriores pierden clientes, que prefieren operar con los nuevos bancos o las plataformas desarrolladas en internet.

¿Cuáles plataformas digitales, son para pedir dinero y tiempo?

Hoy en día existen multitud de webs a las que un usuario puede recurrir y pedir un préstamo o un crédito que se le concede en pocos minutos y con unos intereses bajos. El auge de estas plataformas ha provocado que se forme un mercado muy competitivo con un volumen de usuarios que no deja de crecer.

La crisis económica ha sido uno de los detonantes que ha provocado la aparición de estas plataformas.

Para que un banco conceda un crédito o un préstamo exige que el solicitante tenga que demostrar que cuenta con unos ingresos regulares y para ello tiene que aportar documentos como la nómina, el contrato de trabajo, una declaración patrimonial, o en todo caso estar avalado por un familiar o una persona cercana a su entorno.

Una vez que la entidad cuenta con todos estos documentos realiza un análisis exhaustivo de la situación económica del solicitante.

Esta labor lleva un tiempo que puede provocar que el dinero llegue a la persona en un momento en el que ya no lo necesite o haya perdido la oportunidad de obtener la financiación para llevar a cabo un proyecto que podía aportarle importantes beneficios.

Todos estos supuestos desaparecen en las plataformas digitales que minimizan los trámites al máximo y las condiciones del préstamo para asegurarse de que se cumple con la normativa legal, esto provoca que el dinero llegue al solicitante en pocos minutos. El inconveniente es que las cantidades que se prestan no son muy altas, aunque esto disminuye el precio de los intereses.

La competencia que existe entre estas nuevas webs y el volumen del mercado ha provocado que la prestación de servicios que realizan haya tenido que evolucionar.

Hoy en día muchas de ellas conceden cantidades que igualan o superan los 1.000 euros, pero normalmente estas se ofrecen a clientes que han operado anteriormente en estos sitios web y que han demostrado que tienen solvencia económica para cumplir con sus compromisos de pago.

Aunque estas plataformas actúen de forma distinta a los bancos tradicionales hay que tener en cuenta que por su naturaleza son entidades digitales emisoras de crédito que realizan una inversión en la que quieren evitar que haya pérdidas que lastren sus recursos.

Si se solicitan cantidades altas se revisarán las posibilidades económicas que tiene el beneficiario, aun así las condiciones resultan más interesantes que las que exigen los bancos y sobre todo los tiempos de espera para recibir el dinero son mucho menores.

¿Cómo se lleva a cabo el proceso de solicitud?

Todos estos portales suelen utilizar procesos similares, dentro de la red se pueden encontrar algunos que son más fiables que otros, por eso la primera recomendación es investigar y mirar varias opciones. La precipitación puede inducir al error de dejar escapar un producto que se adapta totalmente a las necesidades personales.

Algunas webs como CCLoan.es tienen un proceso muy sencillo que cumple con todas las garantías. En primer lugar se establecen tres requisitos, tener entre 21 y 75 años, ser residente en España y ser titular de una cuenta bancaria donde se ingresará el dinero que se ha solicitado.

A continuación será necesario registrarse en la web, esta acción trae importantes ventajas como la resolución de dudas y el asesoramiento en el apartado “área de cliente” que se abre a los nuevos inscritos.

Además, antes de realizar cualquier operación se puede comprobar cuál será la rentabilidad de la misma gracias al simulador de préstamos que tiene habilitado la plataforma y que muestra cuánto costará el producto que se quiere contratar al escribir la cantidad solicitada.

Una vez que ya se ha producido el registro comienza un rápido proceso de verificación de datos, también se pide aportar la dirección de correo electrónico y el número de teléfono móvil para informar de todos los aspectos relacionados con la operación y confirmar que el dinero solicitado ya ha sido ingresado.

Todos estos trámites duran muy poco tiempo y lo más probable es que en tan solo 15 minutos se produzca la orden de ingreso del dinero solicitado.

En ocasiones el capital tarda entre 24 y 48 horas en llegar, el motivo es que los bancos suelen tomarse este tiempo para habilitar el acceso al dinero, de tal manera que las horas en las que se pueda disponer del capital varían en función de la entidad bancaria.

¿Cuando la operación puede ser gratis?

CCLoan.es también se encuentra en ese grupo de webs que ofrece pequeños préstamos sin intereses, esta oferta está abierta a los nuevos clientes que tan solo adquieren el compromiso de devolver el dinero que se les ha prestado en el plazo de tiempo acordado.

Esta oferta hace que pedir dinero salga gratis, una opción muy interesante para las personas que atraviesan problemas económicos y que no quieren condicionar su economía al pago de una deuda que puede consumir más recursos de los necesarios.

El valor de la flexibilidad

Cuando se accede a un préstamo o crédito online se adquiere un compromiso de devolución, pero aunque se haya realizado un análisis de la economía personal, un imprevisto puede alterar las previsiones realizadas provocando que sea imposible devolver el dinero en los plazos acordados.

Aunque no suele ser habitual, portales como CCLoan.es dan una oportunidad a estos clientes y solicitan que informen cuanto antes de su situación para ofrecer una prórroga que les permita realizar estos pagos sin necesidad de poner en peligro su economía personal.

El beneficiario debe tener en cuenta que si no aprovecha esta oportunidad puede ser sancionado, ya que está provocando pérdidas a la plataforma.

La financiación sujeta a los resultados

Otra de las oportunidades que ha concedido internet es la posibilidad de presentar un proyecto y obtener financiación de personas que están interesadas en él y que no necesariamente esperan que su inversión sea devuelta con intereses monetarios.

Para estos inversores, recibir un regalo relacionado con la iniciativa o donar dinero a una causa que les parece justa es una recompensa suficiente.

Este tipo de prácticas se llevan realizando durante siglos, pero en internet han encontrado el escenario perfecto para ampliar su actividad, dar a conocer sus propuestas y obtener financiación procedente de usuarios que se encuentran en cualquier parte del mundo y que reciben el nombre de mecenas.

El Crowdfunding y el Crowdlending los más populares

Estas dos plataformas son las más populares, pero existen otras muchas que permiten obtener financiación, aunque siempre hay que tener en cuenta que el beneficiario tiene que devolver esta confianza de una forma u otra, si no se trataría de una donación sin ningún compromiso.

La relación de confianza del Crowdfunding

Las plataformas de crowdfunding son aquellas en las que una persona publica un proyecto y solicita financiación para su iniciativa. Son muy utilizadas por artistas que quieren lanzar un disco, por personas especializadas que quieren investigar sobre un tema concreto o por escritores que necesitan recursos para realizar su último proyecto.

En ocasiones este adelanto de dinero se devuelve cuando el proyecto se ha lanzado y ha aportado los beneficios que se esperaban de él, pero en otras ocasiones la devolución tiene un valor más personal.

Por ejemplo, el cantante que ha podido lanzar su disco envía un paquete con fotografías exclusivas de la grabación y con la inclusión del nombre de sus mecenas en la contraportada.

Hoy en día el crowdfunding está detrás del lanzamiento de miles de proyectos como publicaciones o incluso la creación de medios de comunicación que investigan un tema concreto, la aportación es totalmente libre y en ocasiones intervienen factores como el intercambio o el altruismo.

El Crowdlending, una financiación más técnica

Esta forma de financiación está teniendo un gran éxito en países como Inglaterra o Alemania. Su funcionamiento es muy similar al del crowdfunding, pero con la diferencia de que una serie de técnicos analizan las posibilidades de éxito del proyecto que se pretende publicar y se adquieren unas obligaciones que se tienen que cumplir.

A través del crowdlending cualquier inversor puede realizar una aportación que tiene que ser devuelta por el usuario con sus intereses correspondientes, para que esto suceda es necesario que el proyecto salga adelante y cumpla con las expectativas económicas que se depositaron en él.

En este último punto es donde cobra importancia el papel de los técnicos que han analizado las opciones del proyecto. Si no cumple con unas condiciones mínimas es muy probable que ni siquiera sea publicado, y la ventaja para el inversor es que puede ver cuáles son los riesgos y a cuánto ascienden las ganancias que puede obtener.