10 principios de la educación financiera que necesitas conocer

Tanto tú como yo sabemos que gestionar nuestras finanzas personales de forma efectiva es fundamental para tener una economía saneada y con suficiente capacidad para salir de un apuro puntual sin que quede dañada ni sea necesario recurrir a un préstamo y que además pueda recuperarse en poco tiempo.

En este artículo descubrirás los principios básicos de la educación financiera para que puedas llevar un control exhaustivo de tus ingresos y gastos y tengas en cuenta todos los riesgos y las posibilidades a las que te expones al tomar decisiones que tengan que ver con tu dinero. También podrás ver algunas técnicas prácticas que sirven para alcanzar dos objetivos básicos, estabilidad y ahorro.

La educación financiera es necesaria para tener unas finanzas personales solventes, tanto la formación como la información siempre son útiles, sobre todo en tiempos como los actuales que están marcados por la inestabilidad económica e institucional. Acabamos de salir de una crisis y el comportamiento de los mercados indica que en 2020 viviremos otra recesión, tener preparación y llevar una vida financiera correcta es fundamental para evitar los efectos devastadores de la macroeconomía.

Tabla de Contenido

  1. ¿Cuáles son los principios de la educación financiera?

1.1 Fijar metas en base a los ingresos.

1.2 El valor de hacer tu propio presupuesto.

1.3 Siempre es rentable elegir bien.

1.4 Mover el dinero para alcanzar rentabilidad.

1.5 Nunca hay que dejar de aprender.

1.6 El excedente siempre en la cabeza.

1.7 Mirar a medio o largo plazo.

1.8 La administración como aliada.

1.9 Conoce los principales productos financieros.

1.10 Dinero para asegurarte un futuro.

  1. ¿Se promueve la educación financiera desde el Estado?

2.1 Un problema al que hay que poner remedio.

2.2 Un plan que se pone en duda desde hace una década.

1. ¿Cuáles son los principios de la educación financiera?

educación financiera

La educación financiera no deja de ser una disciplina en la que cada experto tiene unas opiniones y una metodología concreta, aun así existen una serie de principios básicos teóricos y prácticos que ponen de acuerdo a todas las partes y que son imprescindibles para que tu economía esté saneada.

  • Ser consciente de tu alcance revisando tus ingresos
  • Afrontar los gastos siguiendo un presupuesto personal
  • Analizar los gastos y priorizar
  • Realizar inversiones en frío teniendo en cuenta los riesgos
  • Formarse continuamente
  • Tener fija la meta del ahorro
  • Actuar con visión de futuro
  • Infórmate sobre las ayudas a las que tienes acceso
  • Asegúrate de controlar los conceptos básicos
  • El incierto horizonte de la jubilación

1.1 Fijar metas en base a los ingresos

El dinero no solo sirve para adquirir artículos de primera necesidad, una economía solvente tiene que tener capacidad para invertir en productos financieros que aporten una rentabilidad a corto, medio o largo plazo y para gastar en actividades de ocio y tiempo libre que reconforten a la persona.

Para cumplir estos dos objetivos es necesario que planifiques con tiempo teniendo en cuenta todos tus ingresos y el modo en el que este gasto afectará a tu economía. La paciencia es un factor fundamental para una buena gestión económica y para que la espera no resulte tan dura es necesaria la motivación, por este motivo muchos expertos y páginas especializadas recomiendan visualizar la meta mientras se actúa de forma consciente.

1.2 El valor de hacer tu propio presupuesto

A lo largo del mes nuestras finanzas se ven amenazadas por todos los gastos que hay que afrontar y la única forma de hacerles frente es dividiéndolos. Pararte y apuntar cada uno de ellos y dejar por escrito un sistema para distribuir tu dinero te ayuda a gestionar tus finanzas de forma efectiva. Además, la información visual siempre es más directa. Evidentemente este presupuesto deberás realizarlo en base a tus posibilidades reales, la educación financiera te obliga a mirar tu cuenta corriente cada cierto tiempo.

1.3 Siempre es rentable elegir bien

En ocasiones es necesario tener delante todos los extractos de nuestra cuenta corriente para en un solo golpe de vista darnos cuenta de que algunos pueden ser prescindibles. Puede ocurrir que todos los meses se te vaya cierta cantidad, aunque sea pequeña, en cosas que no utilices o a las que no les saques el partido necesario por falta de tiempo como podría ser la suscripción a un canal privado de televisión. Si no lo utilizas, no lo disfrutas o ya no te hace falta elimínalo.

1.4 Mover el dinero para alcanzar rentabilidad

Muchos expertos mantienen la consigna de que “el dinero parado pierde valor”. Guardar una cantidad para ahorrarla e invertirla puede ser muy beneficioso siempre que lo hagas con frialdad y sin dejarte llevar por impulsos. En caso de que tengas dudas, lo mejor es que recurras a un experto para que te asesore antes de dar un paso que te genere pérdidas.

El desarrollo de los nuevos bancos que operan en internet puede beneficiarte si tus recursos no son muy altos. Muchos de ellos te ofrecen la posibilidad de abrir una cuenta de ahorro sin ningún coste de mantenimiento, y si la alimentas mes a mes con ciertas cantidades te puede generar algún interés que siempre será bajo, pero mejor contar con él.

1.5 Nunca hay que dejar de aprender

conocimiento es poderLa formación es fundamental en cualquier aspecto de la vida, pero a nivel económico todavía más. Hoy en día internet ha abierto un abanico de posibilidades que nunca antes se había visto, a través de la red puedes acceder a libros, vídeos de economistas especializados, manuales o portales como finanzas para mortales donde encontrarás información muy útil sobre ahorro, tipos de préstamos o artículos de interés sobre la duración de objetos básicos. Si no encuentras lo que buscas continúa navegando hasta que tus dudas queden resueltas.

1.6 El excedente siempre en la cabeza

El ahorro siempre es la meta de cualquier economía, contar con un dinero extra que no se utiliza con frecuencia sirve para diferentes objetivos como afrontar una situación adversa que se prolongue en el tiempo, solventar algún gasto inesperado o para invertir en productos financieros que nos aporten rentabilidad.

Es un hecho que todos los expertos están de acuerdo en que las inversiones se tienen que hacer con cantidades ahorradas, para que en caso de que la operación no dé los resultados esperados nuestra economía personal no se vea afectada y sobre todo no se generen deudas por solicitar un extra para afrontar los gastos del día a día. Esta situación hay que tenerla muy controlada para evitar entrar en un círculo de obligaciones de pago con distintos prestamistas o entidades emisoras.

1.7 Mirar a medio o largo plazo

Para alcanzar la solvencia y el ahorro es imprescindible tener visión de futuro, gastar una cantidad importante en bienes o servicios que te hagan disfrutar durante un pequeño periodo de tiempo, pero que a la larga te generen problemas de liquidez, es una estrategia que puede dañar seriamente tus finanzas. Siempre es positivo actuar de forma inversa, tomando decisiones a largo plazo que tengan como meta la solvencia y la rentabilidad.

1.8 La administración como aliada

En ocasiones algunas políticas del Estado te pueden ayudar a aumentar tu liquidez. Cuando hagas trámites como la declaración de la renta debes informarte de todos los gastos que puedes deducirte, también es importante que prestes atención a documentos como el Boletín Oficial del Estado (BOE) donde encontrarás información sobre las ayudas que apruebe el gobierno.

Otro consejo es que te pases por la sede del Servicio Público Estatal o de tu comunidad para que te informen de las prestaciones y ayudas a las que podrías acceder en casos como el de familia numerosa o los planes que se publican para dotar de financiación a los autónomos que comienzan su actividad.

1.9 Conoce los principales productos financieros

Saber todo acerca de productos como los créditos o los préstamos es esencial para que puedas tomar decisiones acertadas y no asumas más riesgos de los necesarios antes de solicitarlos. Todo producto que esté basado en un adelanto de dinero tiene un plazo de devolución que se pacta con la entidad emisora y un interés que hay que abonar por disponer de él, estas variables deben estar presentes antes de firmar cualquier préstamo.

En el caso de que vayas a invertir es conveniente que tengas claro qué es la renta fija y la renta variable y sobre todo saber a qué sector vas a destinar tu dinero, si no tienes experiencia en mercados como la bolsa lo mejor es que recurras a un asesor para evitar una operación fallida que genere pérdidas.

1.10 Dinero para asegurarte un futuro

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La inestabilidad política y las gestiones de los diferentes gobiernos han puesto a la reserva de las pensiones en una situación delicada, los jóvenes de hoy en día dudan seriamente si el sistema se mantendrá durante las próximas décadas y les proporcionará una pensión cuando tengan más de 65 años.

Este contexto ha provocado que aumenten los clientes de los planes de pensiones privados que son reservas que ofrecen los bancos y a las que se destina un dinero que se saca de la nómina, esta cantidad es pactada previamente por la entidad. Este capital se va acumulando y una vez que la persona llegue a la edad de jubilación puede disponer de él sin ningún tipo de problema.

Indudablemente este es un sistema de ahorro al que puedes recurrir si tienes cierta solvencia y unos ingresos estables, pero antes de contratarlo es imprescindible medir sus consecuencias ya que no podrás sacar el dinero de forma anticipada a no ser que estés en una situación límite a nivel económico o que contraigas una enfermedad terminal.

2. ¿Se promueve la educación financiera desde el Estado?

Todos los expertos coinciden en que la educación financiera se debería impartir en las aulas para que desde las edades más tempranas las personas tengan capacidad para alcanzar un bienestar financiero, evitando futuros problemas de liquidez que pueden terminar por afectar a su vida personal.

Además, que el Estado lleve a cabo iniciativas de educación financiera le produce beneficios a él mismo debido al elevado precio de las matrículas de los grados y másteres públicos. Si una persona tiene las herramientas suficientes para contar con dinero para pagar una formación pública, el Estado habrá recogido los frutos de la semilla financiera en materia de educación que sembró en su día.

2.1 Un problema al que hay que poner remedio

Indicadores como el Programa para la Evaluación de Estudiantes, más conocido como informe PISA, muestran que la mayoría de estudiantes de 15 años tienen conocimientos financieros muy escasos e insuficientes para que en un futuro sepan gestionar el dinero que reciban en sus nóminas sin poner en peligro su libertad financiera ni obtener pérdidas causadas por inversiones erróneas.

2.2 Un plan que se pone en duda desde hace una década

En el año 2008 surgió el Plan de Educación Financiera que fue puesto en marcha por dos instituciones: el Banco de España y la Comisión Nacional del Mercado de Valores. Su meta era mejorar el nivel de educación financiera de las personas valiéndose de entidades que habían adquirido el compromiso de participar en él, algunas de ellas eran las asociaciones bancarias o las entidades que contaban con profesionales especializados en asesoramiento. Además, desde Europa se reforzó esta idea con iniciativas de educación promovidas por la propia Unión.

Este plan no se llevó a cabo con toda la efectividad que era necesaria y diez años después los resultados no han sido los esperados. Los expertos apuntan a que es necesario establecer una estrategia de educación financiera escalonada que comience con la enseñanza de los conceptos básicos y teniendo en cuenta los avances tecnológicos para que los estudiantes tengan unas nociones básicas sobre las herramientas de gestión.

Otro factor que debe estar presente en este plan debe ser la motivación de los alumnos pero sobre todo de los profesores que estén dispuestos a abandonar los planes más clásicos e inculquen a los alumnos la importancia de contar con estos conocimientos. Para que esto se produzca es necesario que se tomen medidas desde el Estado y de momento no parece que ningún programa de gobierno las incluya, solo el futuro dirá si la educación da un paso en esta dirección.

Resumen final: La educación financiera es fundamental para que puedas gestionar tu economía de forma efectiva, no atravieses ningún apuro y puedas obtener una rentabilidad. Los expertos apuntan a que sería importante que esta materia se enseñara en los colegios e institutos con el objetivo de que los alumnos cuenten con las herramientas necesarias para administrar sus finanzas y ser libres económicamente.