Financiación ✅ CCLoan.es, somos tu opción más segura y confiable

Los proyectos y las ideas que pasan a convertirse en modelos de negocios llegan a la mente en cualquier momento y a veces se necesita contar con un dinero extra que permita ponerlos en marcha.

Por esta situación pasan muchos empresarios y emprendedores que ven como su iniciativa se tambalea por la falta de recursos, es entonces cuando la financiación pasa a ser la mejor opción para tener ese capital que inicie el proyecto.

Actualmente el mercado financiero ofrece diversas formas para obtener financiación que además se han visto reforzadas por las nuevas plataformas digitales que han surgido en paralelo al avance de internet.

En ocasiones la necesidad de obtener el dinero es muy alta, por eso los productos que tienen más éxito son los relacionados con el financiamiento a corto plazo, que entre otros aspectos se caracteriza por su bajo interés.

¿Qué ofrecen las entidades bancarias?

financiacion

Como ocurre con todos los productos financieros en los que se adelanta un dinero, el beneficiario tiene la obligación de devolverlo con sus intereses correspondientes y en un plazo acordado por ambas partes.

La cantidad solicitada es el factor que determina el plazo de devolución, el coste de la operación y los riesgos que conlleva.

Con o sin garantía

Las operaciones de financiación tienen dos modalidades básicas, la primera de ellas se realiza con garantías y se basa en una empresa que pone a modo de fianza parte de sus bienes materiales, denominados activos tangibles.

Este compromiso aporta mucha seguridad a las entidades financieras que saben que si la compañía a la que han financiado no cumple con lo acordado perderá una parte importante de los productos que necesita para realizar su actividad.

La segunda opción es la más conveniente para las empresas, se denomina sin garantías y a través de ella la entidad puede obtener el dinero que necesita sin utilizar sus bienes como fianza.

El inconveniente de esta situación es que la cantidad adelantada seguramente sea baja, el motivo es que la operación tiene más riesgos para los bancos, que casi nunca ven con buenos ojos las operaciones que no garanticen que el capital adelantado vuelve a sus arcas con sus intereses correspondientes.

Crédito bancario, el producto más usual

El crédito bancario es una operación financiera en la que una entidad pone en una cuenta bancaria una cantidad de dinero destinada a una empresa o un particular que adquiere el compromiso de devolver la totalidad del dinero adelantado con sus intereses correspondientes.

En la gran mayoría de los casos son los bancos los que conceden este tipo de créditos mediante un contrato que blinda la operación.

Los créditos bancarios también son concedidos a las empresas con la diferencia de que en estos casos las cantidades de dinero adelantadas son mucho más elevadas.

El motivo es que se suelen solicitar para comprar maquinaria de trabajo, contratar trabajadores, pagar nóminas o iniciar proyectos que aporten unos beneficios superiores al crédito solicitado con sus intereses.

La clave para que particulares y empresas puedan acceder a este tipo de créditos es demostrar solvencia ante la entidad, para ello se pueden aportar recibos o justificantes de ingresos.

En ocasiones las entidades solicitan avales o declaraciones patrimoniales que demuestren que el beneficiario cuenta con recursos para devolver el dinero adelantado.

Aspectos positivos y negativos

Lo más probable es que el particular o la empresa soliciten este tipo de créditos a su entidad bancaria, esto aporta el valor de la fiabilidad y la confianza.

El banco conoce todas las cuentas y las operaciones que lleva a cabo el solicitante, y lo más probable es que ofrezca unas condiciones que se adapten a sus necesidades. Además, si es un cliente habitual la entidad no revisa con tanta minuciosidad la operación ya que conoce de antemano la situación financiera del beneficiario.

El principal inconveniente de los créditos bancarios también tiene que ver con esta circunstancia. Los bancos siempre buscan obtener un beneficio y aunque sean más flexibles con sus clientes habituales no deja de ser una opción que a la larga supone un gasto y las dificultades de obtener la financiación son más altas si no se es usuario de la entidad.

Otra desventaja del crédito bancario es que el dinero puede tardar un tiempo en llegar, el motivo es que el banco analiza detalladamente todos los aspectos relacionados con la operación, aunque si la cantidad es baja lo normal es que el dinero llegue a la cuenta del solicitante en poco tiempo.

¿Qué se necesita para obtener un crédito bancario?

La primera pregunta que hará el banco al iniciar la solicitud es para qué se necesita el crédito. Aunque pueda parecer un aspecto menor, las entidades bancarias lo valoran mucho al ser un factor que influye directamente en la viabilidad de la operación, sobre todo por los beneficios o pérdidas que puede tener la iniciativa del solicitante.

El siguiente paso es presentar a la entidad un plan de pagos acompañado de unos documentos que sirvan para justificar las operaciones financieras que ha llevado a cabo la compañía durante los últimos años.

Además de una relación real y objetiva de los ingresos y gastos. Todos estos datos son utilizados por el banco para valorar los riesgos de la operación.

Finalmente será necesario explicar con documentación cuáles son las previsiones de futuro de la empresa, reforzando los justificantes que indiquen las garantías de pago que puede ofrecer la compañía.

El objetivo es convencer al banco en una negociación en la que se pactará la cantidad prestada, su plazo de devolución y los intereses correspondientes a la misma.

La línea de crédito

Esta forma de financiación es muy valorada por los emprendedores que van a iniciar su negocio y necesitan contar con un respaldo económico que les ayude a realizar inversiones, solventar imprevistos o proporcionar la tranquilidad de que se cuenta con un capital extra al que recurrir en caso de necesitarlo.

La gran ventaja de la línea de crédito es que solo se tiene que devolver el dinero que se utilice de la cantidad total que pone el banco a disposición del solicitante, esta opción es muy valorada porque el coste del préstamo depende del uso que se haga del mismo.

Además, las tasas de apertura y mantenimiento no suelen ser muy elevadas.

Generalmente las líneas de crédito se abren siguiendo las directrices de un contrato que tiene un año de duración, una vez que termina este periodo el crédito queda cancelado, si el solicitante quiere seguir contando con él durante más tiempo se redactará un nuevo contrato con unas cantidades y condiciones pactadas por ambas partes.

Otras vías aparte de la banca

Con el paso de los años va desapareciendo la idea de que las operaciones financieras solo se pueden llevar a cabo con el respaldo de una entidad bancaria. Aunque internet está siendo una revolución en este sentido, la financiación privada sigue siendo una opción muy valorada y utilizada por particulares y empresas.

Empresa y proveedor en el crédito comercial

El crédito comercial se basa en un acuerdo entre una empresa y un proveedor privado que adelanta una cantidad que será devuelta en un plazo de tiempo pactado por ambas partes.

Este pacto es muy similar al que forma el banco con cualquier solicitante, la diferencia radica en que las condiciones de devolución son mucho más asequibles y los plazos de tiempo más cortos.

Esta operación financiera también lleva asociados unos riesgos y el solicitante debe tener en cuenta que si no cumple con el contenido del acuerdo de concesión, se enfrentará a medidas legales que pueden ser perjudiciales para su economía.

Normalmente este tipo de créditos son solicitados por pequeñas y medianas empresas que van a comenzar su actividad y ven en esta operación una oportunidad de obtener un producto que se adapta a sus necesidades debido a la posibilidad que ofrece la negociación con un proveedor privado, que no tiene la obligación de cumplir las normas de una entidad.

El compromiso del pagaré

El pagaré es un documento que contiene un compromiso de pago que hay que abonar a una entidad o persona por adelantar un producto o servicio, es imprescindible que en el pagaré aparezca la fecha de devolución del dinero junto con los intereses que lleva asociados esa cantidad.

Normalmente este documento se utiliza en operaciones de compraventa de mercancías, el objetivo es que el pago se lleve a cabo con seguridad y efectividad.

La cobertura legal es esencial, de tal manera que si no se cumple con el pago pactado se corre el riesgo de enfrentarse a un proceso judicial.

El aspecto más llamativo del pagaré es que la financiación que se obtiene no tiene por qué ser económica, también puede ser por bienes tangibles como el adelanto de maquinaria de producción o a través de un servicio como podría ser la realización de la web de una compañía por la que habrá que pagar posteriormente.

Búsqueda de beneficio en los papeles comerciales

Los papeles comerciales son muy similares a los pagarés, pero con la diferencia de que son emitidos por las propias compañías y tienen un plazo de devolución muy corto, el objetivo de estas entidades es obtener beneficios a través de los intereses que genera el dinero adelantado.

Esta forma de financiación es muy valorada por las pequeñas empresas que pueden obtener cantidades bajas de dinero de forma rápida y devolverlas en poco tiempo.

Inventario y cuentas por cobrar

Estas formas de financiación se caracterizan porque la empresa pone sus bienes y beneficios como aval del préstamo que solicita.

En el primer caso la compañía pone a disposición del prestador todo su inventario de tal manera que si no cumple con lo establecido en el contrato pierde todos los bienes de los que dispone. Además, en el contrato de préstamo tiene que figurar que mantendrá sus materiales en buen estado para que no pierdan valor en caso de perderlos.

En el caso de las cuentas por cobrar, la entidad pone a disposición del prestador los recibos que tiene pendientes de cobrar, si no cumple con lo establecido en el contrato estos beneficios pasarían al prestamista.

El gran inconveniente de esta operación es que requiere la presencia de un intermediario llamado agente de cuentas al que hay que pagar una comisión por poner en marcha todo el proceso.

Internet, la opción que no para de crecer

El desarrollo de internet ha provocado que surjan multitud de plataformas que ofrecen distintas formas de financiación en las que el dinero llega muy rápido a la cuenta de los solicitantes sin exigir unas condiciones inasumibles para ellos y reduciendo el papeleo a lo estrictamente necesario para cumplir con las garantías legales.

Hoy en día se pueden encontrar en la red multitud de plataformas, algunas como CCLoan.es ofrecen la posibilidad de obtener un crédito en tan solo 15 minutos.

Además, si es la primera vez que se utiliza esta web los intereses desaparecen generando una operación que resulta muy interesante para autónomos y empresas que están poniendo en marcha su negocio.

Los requisitos que establece CCLoan.es son muy accesibles para cualquier usuario, tan solo es necesario tener entre 21 y 75 años, residir en España y ser titular de una cuenta bancaria en la que se ingresará el dinero adelantado.

Para pedir el préstamo el usuario debe registrarse en la web, verificar algunos datos personales y aportar una dirección de correo y un número de teléfono móvil donde se notificará el envío del dinero.

Aparte de estas webs existen otras técnicas que se llevan empleando durante siglos y que han encontrado en internet el escenario perfecto para desarrollarse.

Una de ellas es el crowdfunding, una plataforma en la que una persona cuelga un proyecto para que otras realicen una aportación que sirve para ponerlo en marcha, una vez que ha comenzado a desarrollarse, los colaboradores reciben su dinero de vuelta o un regalo relacionado con la iniciativa a la que han apoyado.

El éxito del crowdfunding ha provocado que surjan otras plataformas como el crowdlending en las que una serie de técnicos evalúan los riesgos del proyecto que se publica en la web, e informan a los colaboradores de las posibilidades que tienen de recuperar su dinero con sus intereses correspondientes.