Todos los detalles que guarda el concepto de finanzas

El término finanzas está presente en la vida de cualquier persona o institución, el motivo es que engloba todas las operaciones financieras que se llevan a cabo. Se trata de un sector de la economía que estudia la forma en la que funcionan los mercados de capitales y de dinero, las agentes que intervienen en ellos, el valor y tiempo del dinero o las acciones que se llevan a cabo para obtener recursos.

Las finanzas tienen la función de valorar monetariamente las acciones que se realizan en la vida cotidiana. Cuando se planea un proyecto, un viaje o la compra de un bien o servicio que en principio no es accesible y tiene que ser financiado, se lleva a cabo un plan financiero. El sistema económico que impera hoy en día obliga a tener en cuenta al dinero en prácticamente todos los ámbitos de la vida.

Varias modalidades de finanzas

Las finanzas cuentan con diversas áreas de especialización, se pueden distinguir tres tipos básicos dependiendo del sector en el que se desarrollen y la finalidad para las que se empleen.

Finanzas personales, el día a día

Este tipo de finanzas están relacionadas con la gestión del dinero que llevan a cabo las personas de a pie. Hacen referencia a la capacidad que tienen de generar ahorro utilizando sus recursos de forma eficiente. Poseer un excedente de capital que sirva para afrontar imprevistos o para realizar inversiones es uno de los aspectos más valorados en el sector económico.

La permanencia de este dinero adicional se ve amenazada por las decisiones diarias que se tienen que tomar. La única forma de mantenerlo y aumentarlo es realizando un análisis de los ingresos que se obtienen y los gastos que se deben afrontar mes a mes, así como tomando decisiones correctas respecto a la compra de bienes y servicios de cualquier tipo. Evitar los problemas económicos es el primer síntoma de que las finanzas personales están bien gestionadas.

La búsqueda de la rentabilidad en las finanzas empresariales

Esta variedad se centra en las decisiones económicas que llevan a cabo las empresas, normalmente están directamente relacionadas con la inversión y se concretan en el estudio del mercado para identificar las mejores oportunidades y los análisis de rentabilidad que se ponen en marcha.

Todas estas acciones tienen el objetivo de lograr beneficios económicos y aumentar el valor y prestigio de la propia entidad. El área financiera es una de las más valoradas dentro de la compañía, el motivo es que el desarrollo de la empresa depende de ella, una mala inversión puede repercutir negativamente en la marcha de la compañía, y una buena puede hacerla crecer y aumentar su capital.

La importancia de estas decisiones se ve reflejada en los cargos que se encargan de valorarlas. Antes de ejecutarlas se suele reunir el área financiera con los directivos de la entidad y si es necesario se cuenta con la opinión de un experto ajeno a la compañía para asegurar que no se da ningún paso en falso.

La labor del equipo financiero de una empresa

Todas las funciones del departamento financiero de una compañía están relacionadas con la gestión de los recursos con los que cuenta la entidad, y siempre están enfocadas a dos objetivos básicos. El primero es la obtención de financiación y el segundo es la realización de inversiones que aporten beneficios económicos y hagan crecer a la empresa.

La importancia de aumentar los recursos

Actualmente el capital con el que se cuenta es el elemento que define el potencial de una empresa. Por este motivo es importante encontrar fuentes de financiación que permitan a la compañía poner en marcha sus proyectos, aunque algunas de ellas se tienen que analizar con detenimiento, como la adquisición de un préstamo, que supondrá hacer frente a los intereses que lleve adheridos.

Para llevar a cabo este análisis es necesario conocer cuál es el estado de las cuentas de la empresa y en base a ello elegir la opción más rentable para la compañía. Firmar un crédito al que no se puede hacer frente generará problemas de liquidez que lastrarán la marcha de la empresa.

La búsqueda de financiación se lleva a cabo cuando no se cuenta con capital suficiente para realizar las operaciones diarias que requiere el negocio. Para que la producción se realice de forma efectiva se necesita contar con maquinaria, capital humano y espacios de trabajo como oficinas, naves o locales. Para adquirirlos es necesario realizar un desembolso económico con el que a veces no se cuenta.

El valor de tomar las mejores decisiones de inversión

El financiamiento también es necesario para llevar a cabo algunas inversiones que no estaban previstas, pero que surgen por el estado del mercado. En ocasiones aparecen promociones de maquinaria o materiales de trabajo que son muy interesantes, pero no se cuenta con capital suficiente para afrontarlas.

Solicitar un crédito o un préstamo puede ser fundamental para acometerlas, y en función de los costes, el pago del adelanto con sus intereses puede resultar más rentable que dejar pasar la oportunidad.

La búsqueda de este tipo de ocasiones es uno de los objetivos principales de los componentes del área económica de la compañía. Además de la adquisición de espacios y materiales de trabajo, también deben ser capaces de adquirir activos como acciones de otras compañías que fomenten el crecimiento de la propia empresa.

La finalidad siempre es la rentabilidad y para ello es necesario seleccionar el mejor activo, este terreno también es propicio para que se lleven a cabo operaciones de compra venta. Aunque no suele ser habitual, algunas empresas adquieren un local o un instrumento de trabajo concreto con el objetivo de venderlo posteriormente y obtener un beneficio.

Muchas entidades estructuran sus cuentas en base al ahorro, reservando un capital que sobre con el objetivo de invertirlo en algún activo financiero, producto o servicio. La idea es obtener un dinero extra para acumular o reinvertir. El hecho de que todo esto se realice con un capital que no es necesario aporta serenidad a la hora de elegir la inversión, ya que el nivel de riesgo es muy bajo y las pérdidas no afectarían a la marcha de la empresa.

El técnico financiero, un perfil muy demandado

Este empleado es uno de los más valorados en la empresa. Su labor se basa en coordinar las diferentes áreas comerciales de la entidad para llevar a cabo operaciones financieras que resulten rentables para la misma.

También debe controlar todos los productos financieros que tienen que ver con la empresa, así como las operaciones que se llevan a cabo y estar pendiente de la contabilidad, del estado de las cuentas de la compañía, prestar apoyo a los gestores y evaluar los riesgos de las operaciones que se van a llevar a cabo.

La elaboración de informes es otra de sus funciones principales, para redactar este documento el técnico tiene que analizar las estadísticas de la empresa verificando todos los datos pertinentes a los gastos e ingresos que tenga la entidad. Su trabajo no está exento de responsabilidad ya que tiene que rendir cuentas a sus supervisores o al área de asesoría financiera.

Este profesional también debe tener ciertos conocimientos legales, ya que otra de sus funciones es controlar que la entidad cumpla con sus obligaciones fiscales estando al día del pago de los impuestos, además de determinar qué gastos pueden ser deducibles y avisar en caso de que se produzca alguna irregularidad.

Finalmente se le pedirá que tenga visión de futuro, creando un balance de cuentas a final de cada año en base al cual realizar propuestas de mejoras que sirvan para que la empresa crezca económicamente y lleve a cabo operaciones rentables.

Finanzas públicas, la gestión de un país

Las finanzas públicas se encargan de regir las actividades económicas que se llevan a cabo en el sector público. Las estructuras económicas actuales les obligan a convivir con las operaciones que se realizan en el sector privado de la economía y a adaptarse a las tendencias de los mercados financieros. También tienen el objetivo de obtener una rentabilidad aunque sean gestionadas por el sector público.

Este tipo de finanzas reúne a todos los bienes, deudas, rentas, activos y pasivos financieros con los que cuenta el Estado, de ellas depende la administración de las arcas del país. El sistema público tiene la obligación de satisfacer las necesidades que puedan surgir en materias como educación, sanidad o dependencia y para ello debe contar con los recursos necesarios que se obtienen de los impuestos que paga la población y de operaciones económicas como la venta de bonos del Estado.

Funcionamiento de este tipo de finanzas

Para que se recurra a las finanzas públicas se tienen que llevar a cabo diferentes pasos. El primero es crear los recursos en base a los ingresos y gastos que obtenga el Estado, la mayoría de ellos proceden de la gestión pública, aunque su consecución depende de la forma en la que se lleve a cabo.

El siguiente paso es explotar y distribuir este beneficio para satisfacer las necesidades que puedan surgir tanto individuales como colectivas, y los gestores siempre deben llevarlas a cabo buscando un beneficio social y nunca personal.

Para que todo esto se produzca es necesario crear una plataforma en la que se analicen las necesidades del sector sanitario, el estado de la seguridad social, el sistema de pensiones, los datos de empleo o las consecuencias del desarrollo tecnológico, un aspecto que hoy en día hay que tener en cuenta. El Estado tiene la obligación de tomar las decisiones de inversión y gestión teniendo en cuenta estas cuestiones.

La administración de los recursos con los que cuentan las administraciones centrales, autonómicas y municipales tiene que estar enfocada al desarrollo de acciones destinadas a proteger a la ciudadanía y velar por su desarrollo poniendo en marcha proyectos deportivos, culturales y colaborativos que busquen un bienestar social, así como establecer planes para la creación y el mantenimiento del empleo de calidad, un pilar de la economía estatal que además ayuda a que las personas se sientan útiles.

El control social sobre la administración de los recursos es esencial para que un estado democrático se desarrolle correctamente. Aunque en ocasiones no funcione de una forma totalmente efectiva, el Estado español cuenta con diferentes formas de representación que ayudan a llevar a cabo este control. Además, la gestión de los recursos está descentralizada y la llevan a cabo el Ministerio de Economía y Hacienda junto con las administraciones locales y regionales.

Otro de los objetivos de la administración pública también está relacionado con el control, pero en este caso por el que se lleva a cabo sobre las actividades económicas de la empresa privada, creando una política fiscal justa y adecuada que ayude a mantener saneado el estado de las finanzas públicas.

La formación y salidas que ofrecen las finanzas

La figura del gestor está cada vez más valorada en cualquier organización y esto ha provocado que aumenten las exigencias en torno a la formación que se requiere. Hay que tener en cuenta que para gestionar recursos, realizar inversiones y controlar los gastos e ingresos se necesitan amplios conocimientos de contabilidad, estadística, recursos humanos y derecho.

Además de poseer conocimientos financieros también se deben tener algunas habilidades sociales y psicológicas que sirvan para gestionar, motivar y liderar equipos de personas, y ser flexible para adaptarse a diferentes situaciones, sobre todo para aquellas que se producen como resultado de un contratiempo económico.

La creatividad es otro valor que se tiene que impartir en esta formación para poder crear y ejecutar planes que sirvan para progresar y trabajar de forma simultánea en diferentes proyectos, así como crear soluciones a los diferentes problemas que puedan surgir, desarrollando la estrategia más adecuada para cada momento.

Contar con un pensamiento estratégico y efectivo también es muy valorado por las organizaciones, por este motivo las formaciones que se imparten en finanzas incluyen enseñanzas destinadas al liderazgo y a la motivación personal con el objetivo de que el futuro profesional pueda conocer el mercado y detecte el mejor momento para emprender.