Las grandes pandemias parecen sucesos de un pasado que nunca vuelve, pero desgraciadamente estamos viviendo la crisis del coronavirus. Aunque parezca increíble, la historia siempre se repite, y el inicio del siglo pasado estuvo marcado por la gripe de 1918, una enfermedad que fue devastadora en todos los sentidos.

Hace más de cien años hubo una gran pandemia que asoló toda Europa y gran parte del mundo, pero un siglo después tal vez te preguntes: ¿Qué consecuencias tuvo la gripe de 1918? ¿Cuáles fueron sus efectos a nivel financiero? Aquí encontrarás la respuesta a estas cuestiones.

Aquella gripe de 1918 causó una serie de cambios similares a los de este momento.

Afortunadamente, ahora existen medios mucho más avanzados que los de entonces y la incidencia del coronavirus no será tan grande. Por desgracia, la gran pandemia del siglo XX también dejó importantes consecuencias económicas que afectaron al empleo y a las finanzas de un gran número de países.

¿Qué ocurrió en 1918?

Hace 102 años y en plena Guerra Mundial emergió una pandemia que nadie esperaba. La gripe de 1918 se extendió por toda Europa, que apenas le prestó atención al estar pendiente del conflicto bélico. Desgraciadamente, esta pandemia dejó elevadas cifras de mortalidad al afectar a personas de todas las edades.

Todo apunta a que la gripe de 1918 llegó procedente de Estados Unidos, aunque algunos estudios creen que se originó en Asia Central y llegó a Europa a través de Rusia.

Es evidente que esta pandemia extendida en plena guerra fue catastrófica para las finanzas de las naciones. También lo fue para la economía de España, que fue un país neutral en esta contienda.

¿Cuáles fueron las consecuencias económicas de la gripe de 1918?

Los expertos aseguran que una pandemia siempre deja a la economía en muy mal estado. Además, en la gripe de 1918 hubo factores como el miedo al contagio que hicieron que la recuperación fuera más lenta. Estos fueron los problemas financieros más destacados durante la crisis:

  1. Importante reducción de la actividad económica
  2. Aumento masivo del desempleo
  3. El dinero dejó de moverse
  4. Muestra de las desigualdades económicas
  5. Expansión de nuevos sistemas de trabajo

1.      Importante reducción de la actividad económica

La gripe de 1918 se propagó con la misma rapidez que el coronavirus. Este hecho provocó que se cerraran fábricas y que se suprimieran todos los eventos públicos como las representaciones teatrales.

No quedó más remedio que aislar a la población porque el contagio de aquella enfermedad era más devastador que el del Covid-19. Esto provocó un miedo y una estigmatización que paralizó totalmente la actividad económica.

2.      Aumento masivo del desempleo

Las consecuencias de los desastres económicos aparecen de forma escalonada. La parada en la producción provocó despidos masivos y las cifras de desempleo aumentaron de forma drástica.

Además, hubo un momento en el que la situación se volvió insostenible por la gran subida del precio de los productos básicos. Los dueños de los negocios sabían que perderían dinero y querían evitar un descenso irrecuperable de ingresos.

3.      El dinero dejó de moverse

El descenso brutal de la actividad económica que se produjo durante la gripe de 1918 provocó que el consumo bajara considerablemente. Al pararse la producción no se lanzaban productos al mercado y la población prefería gastar lo poco que tenía en productos básicos para sobrevivir.

También se dio un importante descenso en los ingresos del Estado y hubo que esperar unos años para que todo volviera a la normalidad.

4.      Muestra de las desigualdades económicas

Al igual que ocurre en la actualidad no todas las personas tenían el mismo poder adquisitivo en 1918. Aquella pandemia provocó que gran parte de la población viviera en condiciones de extrema pobreza.

Además, el gran parón económico redujo sus posibilidades de encontrar un empleo. Este escenario es muy negativo a nivel social y económico.

5.      Expansión de nuevos sistemas de trabajo

La llegada del coronavirus ha favorecido la implantación del teletrabajo. Este sistema no es nuevo, pero las circunstancias actuales han obligado a empresarios y trabajadores a adaptarse a él.

Cuando se extendió la gripe de 1918 la tecnología más puntera se ubicaba en la industria. Después del desastre llegaron importantes cambios que provocaron que algunos trabajadores del campo se mudaran a las ciudades. A partir de 1920 el trabajo en las fábricas alcanzó un gran protagonismo.

La sociedad de principios del siglo XX era totalmente distinta a la de ahora, pero las pandemias siempre son devastadoras. La gripe de 1918 también dejó problemas en el empleo y paralizó la actividad económica. Aprender de la historia es el mejor remedio para no repetirla.