Todos tenemos sueños por cumplir, ideas que se pueden llevar a la realidad mediante proyectos que nos sirvan para obtener unos ingresos extras, e incluso para vivir de ellos si todo sale como esperamos. Pero siempre encontramos el mismo problema: ¿Cómo podemos conseguir financiación para desarrollar nuestra idea?

Emprender tiene aspectos positivos y negativos. La parte financiera de tu proyecto te puede generar preocupación.

Pero hoy en día tienes diferentes formas de conseguir la financiación que necesitas para ponerlo en marcha sin arriesgar tu dinero. Aquí descubrirás cuáles son esas opciones y encontrarás la información para saber cuál es la que más te conviene.

Cuando se habla de adelantos o de financiación se piensa en los bancos. Es cierto que son una opción fiable. Pero no es la única posibilidad. Internet te ofrece diferentes alternativas y también puedes explorar en la administración pública. Eligiendo bien puedes ver tu proyecto hecho realidad.

¿Cómo financio mi proyecto?

Los inicios siempre generan dudas e incertidumbre, sobre todo si ves que tus finanzas no te permiten poner toda la carne en el asador, pero no todo está perdido. Estas son las alternativas que tienes a tu alcance, tu única obligación es elegir correctamente.

  • Pedir un crédito bancario
  • Acudir a inversores privados
  • Preguntar por las ayudas públicas
  • Recurrir al Crowdfunding y al Crowdlending
  • Usar la técnica del “Bartering”
  • Hablar con familiares y amigos

¿Por qué Pedir un crédito al banco?

Esta es la alternativa más clásica. Un gran número de entidades ofrecen productos diseñados para aportar la financiación que necesitan las pymes y emprendedores. Es una opción muy segura. Pero debes informarte de las condiciones que exige el banco y valorar si realmente te conviene.

Recuerda que las entidades son tajantes en los plazos. También debes tener en cuenta que si la entidad no ve verdaderas posibilidades en tu proyecto y no tienes una situación económica que les garantice que el dinero les será devuelto, es probable que rechacen tu propuesta.

Acudir a inversores privados

A estas personas también se les conoce como “Angels Investors”, se trata de inversores especializados en diferentes sectores empresariales. Se dedican a estudiar la viabilidad de diferentes proyectos y si detectan que tienen suficiente potencial como para generar resultados positivos, ayudan a financiarlos.

También te pueden asesorar en la evaluación de factores como el nivel de riesgo.

Preguntar por ayudas públicas

Las administraciones públicas son una alternativa muy interesante. Muchas regiones y ayuntamientos publican subvenciones para desarrollar proyectos que mejoren los datos de empleo o aporten un valor añadido a la sociedad.

Consulta las páginas de estos organismos públicos e infórmate de los requisitos y condiciones, la oportunidad puede estar aquí.

Recurrir al Crowdfunding y al Crowdlending

Estas son las grandes oportunidades que te ofrece internet. Las plataformas de crowdfunding te permiten publicar tu proyecto, los interesados pueden hacer una aportación a cambio de una recompensa que reciben cuando haces realidad tu idea. Esta contraprestación no tiene por qué ser económica.

Se trata de un sistema muy utilizado por músicos y escritores que recompensa a sus colaboradores con la entrega de material inédito o entradas a conciertos y presentaciones.

El crowdlending funciona de forma similar, publicas tu proyecto en una plataforma digital y sus gestores evalúan las posibilidades. Si tu iniciativa es buena, los inversores interesados dan su aportación. En este caso tienes que informar sobre tus avances y es probable que tengas que dar una recompensa económica cuando todo se haya puesto en marcha.

Usar la técnica del “Bartering”

Esta técnica se basa en intercambiar servicios con otras empresas para obtener un beneficio que no es monetario. Tal vez no te aporte el dinero que necesitas, pero te ayuda a ahorrar y reducir costes.

El gran inconveniente es que debes fiarte de la otra parte, por eso, si decides emplear este sistema, lo mejor es que sea con entidades de confianza que sepas que van a cumplir.

Hablar con familiares y amigos

Esta es otra alternativa clásica. Puedes conseguir el apoyo de tu círculo cercano para que tu proyecto dé sus primeros pasos. Esta opción también tiene sus riesgos. Aunque sean personas de extrema confianza siempre tenéis que dejar claros los términos del acuerdo.

Debes cumplir con lo pactado para evitar que una mala decisión te perjudique personalmente.

Ya sabes que los inicios siempre son duros, pero un “no” no es el final. Como ves, tienes diferentes alternativas para conseguir el dinero que necesitas.

La clave es que sepas elegir, y antes de hacer una propuesta analizar bien tu proyecto y ver las posibilidades que tiene o los puntos en los que puede mejorar. Nadie más que tú sabe hasta dónde puede llegar, y el dinero no es un obstáculo insalvable.

Financiación de proyectos
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