5 Hábitos Financieros De Personas Inteligentes

habitos financierosLograr una estabilidad financiera va de la mano con nuestros habitos financieros, esos que nos permitan cubrir nuestras necesidades, ahorrar y darnos algún capricho no es tan complicado como parece.

Si cuentas con unos ingresos estables ya tienes una buena posición.

Y si tus ganancias llegan cada cierto tiempo, pero te permiten cubrir tus gastos, tu situación económica no es tan complicada.

Para sacarle todo el partido al dinero que ganas tienes que prestar atención a la forma en la que lo administras, y sobre todo, adquirir hábitos financieros de personas inteligentes.

Llegar a este punto no requiere de grandes esfuerzos, con fijarse una meta, establecer un control y tener una buena organización es suficiente para que los apuros desaparezcan y te conviertas en una persona solvente.

El primer paso para alcanzar la posición económica que deseas es analizarte a ti mismo.

Recordar cómo actuaste en momentos que provocaron la pérdida de un dinero en productos o servicios que no eran necesarios o que no produjeron la satisfacción esperada.

Sirve para aprender más y saber cómo actuar cuando surjan situaciones similares. La experiencia siempre ayuda crear sanos habitos financieros y aumenta tu nivel de educación financiera.

Los hábitos financieros de personas inteligentes

Aunque parezca una utopía, casi nada es imposible, y desarrollar un nivel de vida aceptable no es una meta inalcanzable.

Es importante que tengas en cuenta lo que ingresas, pero con un plan y un presupuesto acorde a tus ganancias y objetivos, puedes conseguir casi todo lo que te propongas. Solo tienes que adquirir una serie de hábitos.

  1. Toma el control de tu dinero
  2. No acumules deudas
  3. Sigue una estrategia
  4. Ahorra tanto como sea posible
  5. No olvides tus objetivos
  6. Olvídate de los demás
  1. Tomar el control de tu dinero

Para alcanzar la solvencia tienes que saber cuánto tienes. Con mirar el efectivo que hay en tu bolsillo y el saldo de tu cuenta no es suficiente.

Si quieres averiguar la cantidad exacta con la que cuentas tienes que comprobar los ingresos totales que recibes al mes y restar los gastos a los que haces frente cada 30 días. Para obtener esta información es conveniente que hagas un desglose de tus facturas mensuales.

La cifra que obtengas en esta operación es el dinero que tienes. Sabiendo este dato puedes fijarte un objetivo y desarrollar una estrategia que te permita alcanzarlo. Para situarte más cerca de tu meta debes analizar tus gastos, ver cuáles son prescindibles y eliminarlos.

Reducir la cantidad del total gastado cada mes es tan útil como ingresar altas cantidades.

  1. No acumular deudas

Cuando te fijas una meta económica como alcanzar el nivel de vida que deseas, tienes que despejarte el camino.

Para hacerlo debes limpiar todo lo de atrás, las deudas te impiden mirar a medio o largo plazo, por eso, si tienes varias obligaciones pendientes, el primer punto de tu estrategia financiera tiene que ser eliminarlas.

El gran peligro de las deudas es que en cada retraso de pago aumenta la cantidad que se debe, y la magnitud de esta cifra te aleja de tu objetivo. Si la cantidad debida no es muy alta y vas a recibir un dinero en poco tiempo, puedes solicitar un mini crédito y dejar saldada tu deuda en menos de un mes.

  1. Sigue una estrategia

Los dos pasos anteriores son el momento previo a la creación de tu estrategia. Si quieres alcanzar tus objetivos, primero realiza un plan antes de gastar.

El primer paso debe ser hacer un presupuesto escrito, a partir de aquí distribuye tus ingresos para cubrir tus gastos básicos de tal forma que te quede un dinero que sirva para alcanzar tu meta.

Tan solo hace falta lápiz, papel y compromiso. Una opción que resulta muy interesante es utilizar herramientas digitales como hojas Excel o descargar aplicaciones que te ayuden a organizar tu dinero, pero es importante que estas plataformas sean gratuitas. Generar gastos supone un retraso.

  1. Ahorra tanto como sea posible

El hábito de ahorro siempre está presente en las personas inteligentes a nivel financiero. Además, es el síntoma más claro de que una economía es solvente. El aporte más destacado del ahorro es la tranquilidad, este dinero puede solucionar un imprevisto sin que tengas que generar una deuda.

El ahorro también sirve para darte caprichos e invertir en tu ocio, este capital se acumula gracias a tu esfuerzo y el factor de la recompensa no puede desaparecer. Ahorrar es sinónimo de guardar, para lograrlo solo tienes que apartar una parte de tus ingresos y tratar de no tocarlos.

Los avances digitales son de gran ayuda, gracias a la digitalización de la banca puedes hablar con tu entidad y abrirte una cuenta de ahorro gratuita en la que hacer tu propio ingreso mensual, o si lo prefieres puedes pedir a tu banco que cada mes y de forma automática ingrese una cantidad en esa cuenta.

  1. No olvides tus objetivos

Uno de los factores que provocan una fuga del dinero es la impulsividad. En ocasiones aparecen situaciones en las que se gasta más de lo debido en bienes o servicios que no cumplen con las expectativas.

La experiencia y recordar tu objetivo te ayuda a no dejarte llevar por los impulsos. Para ser inteligente a nivel financiero es necesario estar formado, pero también es importante conocerse a nivel psicológico y actuar con frialdad.

  1. Olvídate de los demás

Cada persona tiene unos objetivos y necesidades concretas. Si en tu entorno hay alguien con buenos habitos financieros que administra su dinero de forma efectiva, puedes pedirle consejo, pero la meta que hayas establecido es solo tuya.

Estar pendiente de la gestión de otros es un error, ellos viven dentro de sus posibilidades y a no ser que ocupen el mismo puesto de trabajo, cada uno tendrá unos ingresos y un medio de vida que les genere unos gastos concretos. Si tu estrategia da resultados, sigue ese camino.