Historia de los Mini Créditos | Su Labor Social y Su Oportunidad.

Los mini créditos son el producto financiero más útil para afrontar situaciones, y aunque su popularidad parece reciente, cuentan con varias décadas de historia.

Si quieres conocer el origen de los mini créditos, su evolución, el papel que tienen en el momento actual y la forma de acceder a ellos lee este artículo. Además, obtendrás toda la información necesaria para saber cómo disponer de una pequeña cantidad de dinero que te dé el impulso que necesitas sin hipotecar tu economía personal.

La historia de los mini créditos comienza en la década de los 70. Llegaron a España en el año 2013, uno de los más duros de la crisis económica, alcanzando una gran popularidad por aportar pequeñas cantidades de dinero, con unas condiciones de devolución muy interesantes y que actualmente son muy atractivas para las personas que necesitan una ayuda puntual.

¿Cuándo surgieron los mini créditos?

Para conocer el origen de los mini créditos hay que remontarse al año 1974 en Bangladesh, un periodo en el que el país asiático sufrió una hambruna que dejó a gran parte de la población sin los recursos necesarios para vivir. En ese momento apareció la figura de Muhammad Yunus, un economista que concedió créditos de bajas cantidades a personas que se encontraban en una situación límite.

El éxito de los mini créditos hizo que tan solo dos años después se fundara el Graamen Bank, una entidad financiera especializada en la concesión de mini créditos destinados a poner en marcha los proyectos empresariales de sus solicitantes, y aunque su expansión era cada vez mayor, los bancos tradicionales renegaban de ellos porque no había suficientes avalistas para responder por los préstamos.

Muhammad Yunus apareció de nuevo para solucionar este problema colaborando con diferentes entidades privadas para que avalaran los préstamos y los mini créditos llegaran al gran número de solicitantes que querían acceder a ellos. El número de vidas que salvó con la creación de los mini créditos hizo que Yunus fuera galardonado con el Premio Nobel de la Paz en el año 2006.

¿Continúa la labor social de los mini créditos?

Actualmente este producto financiero está muy asentado en España y algunas instituciones como la Cámara de Comercio han seguido la estela social de los mini créditos aprobando el programa de microcréditos para mujeres emprendedoras, formados por una cantidad de 25.000 euros y que tienen el objetivo de impulsar los negocios de empresarias que tengan una antigüedad inferior a los 5 años.

¿Cómo puedo acceder a un mini crédito?

Hoy en día el acceso al crédito es sencillo, si necesitas dinero para dar un impulso a tu economía personal o a tu empresa tan solo tienes que consultar en tu entidad bancaria o recurrir a una plataforma web. Cuando pides un préstamo en los bancos lo normal es que soliciten toda la documentación relacionada con tu situación económica para que puedan valorar si tienes capacidad para devolverlo, pero con los mini créditos han hecho una excepción porque la cuantía que se concede es baja y el riesgo es mínimo.

La competencia que les han generado las plataformas digitales también les ha obligado a ser más flexibles. Actualmente los puedes solicitar en el servicio de banca online o acudir a una sucursal física e informarte, aunque si no eres cliente habitual es probable que tengas que esperar varios días para que el dinero llegue a tu cuenta.

Si tienes una emergencia lo mejor es que recurras a una plataforma digital, muchas de ellas tienen capacidad para dar la orden de ingreso en menos de 15 minutos y tan solo tienes que registrarte en la web, aportar tus datos personales y rellenar un breve formulario.

Actualmente más de 7.000 entidades financieras ubicadas en diferentes partes del mundo conceden estos mini créditos que sirven de ayuda a una gran cantidad de personas y es uno de los productos estrella de las plataformas digitales. Su popularidad no deja de crecer, y mantener en el tiempo su naturaleza social es un reto para el mercado financiero y las instituciones.

cero interés