IRPF – ¿Incluir los Préstamos Rápidos en tu Declaración? CCLoan

El IRPF es un impuesto pagado por cada uno de los residentes de España. Es un impuesto de carácter progresivo. Cuanto más dinero ganes al año, el porcentaje por el que tributaras por este impuesto será mayor. Estos impuestos son la principal fuente de financiación del Estadoñ.

¿Declaración de la renta. Cómo sucede la recaudación de IRPF?

Sucede de la siguiente maera:
Se aplican tipos impositivos a rendimientos o ganancias anuales superiores a 9.000 euros. De 9.000 euros hasta 17.360 euros se pagará una retención del 24%. Y desde 17.360 euros hasta 32.360 euros se aplica una imposición del 28%.

La recaudación que se lleva a cabo mediante este sistema sirve para hacer funcionar los servicios públicos que ya existen y desarrollar algunos nuevos que tienen el cometido de satisfacer las necesidades de los ciudadanos.

La Agencia Tributaria es el organismo jurídico que se encarga de gestionar los impuestos, y uno de los más importantes es el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF). Se trata de un tributo que pagan los contribuyentes que residen en España en base a los ingresos obtenidos durante un año calendario o natural.

Definición de Impuestos Sobre la Renta de las Personas

Según la teoría económica el IRPF está basado en los principios de generalidad, capacidad y progresividad. El Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas se aplica en todas las Comunidades Autónomas, pero su gestión se reparte parcialmente entre las administraciones regionales que tienen la capacidad de establecer algunas deducciones y la administración central.

En el Boletín Oficial del Estado (BOE), aparece el IRPF calificado como un impuesto fundamental para llevar a la práctica el artículo 31 de la Constitución que se basa en la contribución de todos los contribuyentes al “sostenimiento de los gastos públicos de acuerdo con su capacidad económica mediante un sistema tributario justo inspirado en los principios de igualdad y progresividad que, en ningún caso, tendrá alcance confiscatorio”.

¿Qué es la IRPF?

Este impuesto obtiene sus ingresos reteniendo una parte de las nóminas y rentas de los trabajadores que podrán recuperar en gran parte al entregar la declaración de la renta, de esta forma se entiende que el IRPF funciona como un anticipo que la ciudadanía le da al Estado en forma de previsión.

El gobierno emplea este sistema de recaudación con el objetivo de asegurarse que todos los contribuyentes cumplen con sus obligaciones y así cuenta con la seguridad de haber ingresado gran parte de un dinero que seguramente tendrá que devolver.

El rembolso de estos ingresos se realiza mediante una repartición equitativa, si a una persona se le ha retenido de la nómina un porcentaje importante en concepto de IRPF la Agencia Tributaria le devolverá una cuantía mayor en su declaración de la renta.

Pero si un contribuyente no ha aportado lo suficiente, será este el que tenga que pagar a Hacienda la cantidad que falta.

El Impuesto sobre la Renta de las personas naturales tienen que abonarlo todos los contribuyentes que residen en España y los que tienen su residencia en países extranjeros pero que llevan a cabo misiones diplomáticas que sirven al país, el ejemplo más preciso es el de los embajadores.

¿Qué es el IRPF en la nómina?

irpf

Gran parte de la recaudación de este impuesto la realizan las empresas reteniendo una parte de la nómina a sus empleados.

Para saber cuál es el porcentaje exacto que tienen que extraer consultan la tabla de IRPF que publica la propia Agencia Tributaria y que establece una serie de valores basados en el sueldo bruto que recibe el empleado y sus circunstancias personales, teniendo en cuenta aspectos como el estado civil o el número de hijos que tiene a su cargo.

Todos estos datos sirven a las entidades para calcular cuál va a ser el sueldo exacto de cada empleado y qué cantidad tienen que abonar a la Agencia Tributaria en concepto de IRPF.

La cuantía resultante se le descontará de la nómina mensual. Este hecho a veces provoca el descontento de la plantilla, pero el trabajador tiene que tener en cuenta que es probable que una parte de este dinero vuelva a ser suya en la declaración de la renta.

¿Cómo aplican la IRPF las compañías?

Las empresas establecen el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas prorrateándolo entre 12 y 14 pagas en las que el trabajador recibe una cantidad menor de la que debería para ir elevándola en los meses finales, ajustándose así a las exigencias de la Agencia Tributaria. Este procedimiento también se puede realizar de forma inversa.

Excepciones en el cálculo

Cada trabajador tiene sus circunstancias personales y las retenciones pueden variar. Aunque existen medias y parámetros generales que se aplican a la mayoría, en todas las entidades existen excepciones que se basan en el tipo de trabajo que realizan algunos de sus empleados y las ganancias de la propia empresa.

Este contexto afecta a los administradores y consejeros de la entidad a los que se les aplica hasta un 35% de retención de IRPF si la compañía ha generado unos ingresos superiores a los 100.000 euros. Si las ganancias son inferiores a esta cifra tan solo se les retendrá un 19%.

El IRPF en los colaboradores

Una situación parecida se da en algunos colaboradores de la empresa que no tienen un contrato fijo con la entidad y llevan a cabo actividades como la impartición de charlas, seminarios y cursos de especialización o incluso la elaboración de obras literarias o científicas, aunque en este caso el colaborador tendrá que ceder los derechos de explotación a la propia compañía.

A estos colaboradores se les tendrá que aplicar una retención del 15%. En la gran mayoría de los casos son trabajadores autónomos y deberán especificar en las facturas el Impuesto sobre el Valor Añadido (IVA) junto al IRPF.

Aunque las modificaciones legales permiten a aquellos que lleven menos de dos años dados de alta en el Régimen de la Seguridad Social para Autónomos (RETA) retener tan solo un 7% para el Impuesto sobre la Renta de las personas naturales.

irpfDistintos IRPF para cada autónomo

Como ocurre con las empresas, los trabajadores autónomos también están obligados a retener un porcentaje de IRPF del total de las ganancias que obtengan al realizar sus actividades profesionales.

Una de las peculiaridades de estos trabajadores es que pueden trabajar para distintos clientes, en ocasiones estas colaboraciones no son fijas y como consecuencia sus ganancias y pérdidas experimentan algunas variaciones.

Este factor provoca que sea más complejo calcular el IRPF que tienen que retener, aunque la Agencia Tributaria ha buscado una solución a este problema publicando unas tablas fijas en las que se indica el porcentaje que hay que extraer en función de la actividad que realicen.

El 15% es el porcentaje general que se aplica a los trabajadores inscritos en el RETA, pero este indicador varía en función de determinados casos como el de los autónomos profesionales que hasta hace tres años aplicaban el 19% a las ganancias brutas que obtenían, aunque los cambios legales les han favorecido y de momento están obligados a aplicar tan solo el 15%.

El establecimiento del 15% generalizado afectó a los autónomos en módulos,  son aquellos que deciden poner en marcha un negocio para el que es necesario invertir importantes cantidades de dinero con el objetivo de obtener materiales y pagar los sueldos de las personas contratadas para llevar a cabo la actividad.

Normalmente estos datos se envían a la Agencia Tributaria para que aporte una cifra de lo que costaría el negocio y de lo que tiene que ingresar cada trimestre en forma de IRPF, pero actualmente también se aplica el 15% a diferencia del 1% que se aplicaba en el año 2016.

Este 15% desaparece en los autónomos de actividades agrícolas y ganaderas que tienen un porcentaje propio, de esta forma los trabajos ganaderos de engorde porcino y avicultura tributan al 1%, mientras que el resto de labores relacionadas con la agricultura tienen que aplicar un 2% de IRPF.

Los autónomos que realizan actividades forestales entre los que se encuentran los bomberos y el resto de personal especializado en control y extinción de incendios también tributan a un 2%.

Los nuevos autónomos pueden comenzar sus actividades tributando tan solo un 7% de sus ganancias, pero para que puedan beneficiarse de esta normativa es necesario que no hayan realizado ninguna actividad económica.

Una de las particularidades de esta retención es que no es obligatoria y por tanto el autónomo puede decidir si la aplica o no.

Esta bajada en la retención se estableció con la idea de ayudar a los nuevos emprendedores a desarrollar sus negocios obteniendo unas ganancias mayores durante los primeros meses para contar con unos niveles de liquidez que pueden ser necesarios al comienzo de la actividad.

Autónomos exentos de este impuesto

La Agencia Tributaria deja exentos de aplicarse el IRPF a los empresarios no profesionales que desarrollan actividades relacionadas con la sección primera del Impuesto de Actividades Económicas, más conocido como IAE y que corresponde a trabajos relacionados con los sectores energéticos e industriales.

Elementos relacionados con la Renta y el IRPF

En las rentas actuales existen tres elementos que se tienen que pagar en el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas. El primero de ellos son los rendimientos del trabajo que se han obtenido, independientemente de si la actividad se ha desarrollado por cuenta propia o ajena.

A este apartado corresponden los rendimientos de capital inmobiliario personal y familiar que se obtienen a través del mobiliario con el que se cuenta y con los que proceden de la posesión de bienes inmuebles urbanos o turísticos y que no estén destinados a llevar a cabo actividades económicas.

El segundo elemento hace referencia a las ganancias o pérdidas patrimoniales que se producen cuando hay una alteración en el valor del patrimonio, o la renta que se obtiene no queda calificada como rendimiento.

Finalmente se encuentran las imputaciones a la renta que se establecen cuando no se ingresa un dinero que se debería haber obtenido. Normalmente corresponden a las rentas inmobiliarias que proceden de sociedades transparentes, de sociedades de transparencia fiscal internacional o a través de la cesión de derechos de imagen.

Modificaciones por paternidad y maternidad

A finales de 2018 la Agencia Tributaria se vio obligada a crear un mecanismo para que los contribuyentes pudieran reclamar el dinero extra que habían abonado mientras cumplían su periodo de baja por paternidad y maternidad.

El procedimiento se resolvió con el fallo del Tribunal Supremo que dictaminó que estas prestaciones debían estar exentas de tributar por este impuesto.

Una vez que se conoció la sentencia del Alto Tribunal, el gobierno creó un formulario para que madres y padres pudieran reclamar el dinero correspondiente a las retenciones que se les habían aplicado injustamente, a día de hoy esta medida sigue vigente.

Pero solo afecta a los nacimientos que se hayan producido después del año 2014. Desde el pasado mes de diciembre las personas afectadas pueden solicitar las devoluciones de los ejercicios correspondientes a los años 2014 y 2015.

En enero de este año se puso en marcha un nuevo periodo que se aplica a los nacidos posteriormente a estos ejercicios fiscales.

IRPF en trabajadores que no son autónomos

A raíz de la crisis económica surgieron muchos empleos por cuenta propia que tenían una duración muy corta, pero que suponían unos ingresos extra para los trabajadores que los llevaban a cabo.

Estos trabajos exigían la emisión de una factura y a veces la persona los desechaba por no estar dada de alta como autónoma.

Actualmente existen dos sistemas que permiten facturar sin estar dado de alta en el RETA, el primero de ellos es el Censo de Empresarios, Profesionales y Retenedores.

Se trata de un trámite gratuito mediante el cual se pueden emitir facturas, este punto es esencial ya que si no hay factura se está cometiendo un delito.

Pare registrarse en esta sección hay que rellenar los formularios 036 o 037 y presentarlos en la Agencia Tributaria. El único requisito para entrar en este régimen es que las ganancias sean iguales o inferiores al salario mínimo interprofesional, si son superiores habrá que darse de alta como autónomo.

¿Cuándo se hace la Renta 2019?

Si vemos el calendario del contribuyente de este año 2019: veremos que la la campaña de la Renta comenzó el 2 de abril. La Agencia Tributaria ha publicado el calendario del contribuyente para 2019. El 2 de abril comenzó el plazo para envíar por Internet las declaraciones de Renta y Patrimonio correspondientes al año 2018.

Además, es necesario hacer la declaración trimestral de IVA y añadir en las facturas todos los impuestos que se deben aplicar, entre ellos el IRPF.

La otra opción es formar parte de una Cooperativa de trabajo asociado. Para pertenecer a ella es necesario realizar un pago inicial que oscila entre los 80 y 100 euros, de esta forma se podrán emitir facturas a nombre de la entidad en lugar del de la persona.

El dinero ganado se ingresará a la cooperativa y esta lo devolverá al trabajador restando las comisiones que van destinadas a las ganancias de la misma y al pago de impuestos como el IRPF.