A estas alturas todos sabemos que el coronavirus está siendo devastador a nivel sanitario y financiero.

Vivimos un momento excepcional que nos obliga a tomar medidas para proteger nuestra salud y nuestras finanzas. Mientras tanto, los gobiernos de los países afectados por la epidemia buscan soluciones para la recesión que se está generando.

Todo indica que en verano se habrá frenado al coronavirus, pero se teme que la crisis del Covid-19 deje problemas financieros que tardarán en solucionarse. En este artículo te mostramos cuáles son esos problemas que hoy están afectando a empresas y trabajadores.

Seguramente conozcas a personas a las que se les ha aplicado un ERTE o que están preocupadas por su empleo, incluso puede que este sea tu caso.

Este tipo de problemas generados por la crisis del Covid-19 afectan a las finanzas personales y estatales, pero este virus también ha generado otros contratiempos que están alterando la situación económica que había a finales del pasado año.

¿Qué problemas ha traído la crisis del Covid-19?

Antes de la propagación del virus la situación económica de España era estable. Se preveía que en 2020 podía haber un crecimiento moderado, pero la crisis del Covid-19 ha trastocado todas las previsiones. Estos son los problemas que hay que afrontar ahora:

  1. Bajada de producción empresarial
  2. Reestructuración de calendarios y objetivos
  3. Aumento de desempleados
  4. Descenso de ingresos en sectores punteros
  5. Incertidumbre en los grandes mercados

Bajada de la producción empresarial

Esta es una de las consecuencias más visibles de la crisis del Covid-19. Muchísimas empresas se han visto obligadas a parar su producción de forma radical.

Esta circunstancia ha provocado que sus ingresos caigan en picado y tengan dificultades para afrontar sus gastos mensuales. Todo esto afecta a un Estado que ve cómo el dinero permanece parado a la vez que las pymes y sus trabajadores pierden poder adquisitivo.

Reestructuración de calendarios y objetivos

Las metas de producción e ingresos que se fijan las compañías de diferentes sectores antes de que comience el año han tenido que cambiar. Los calendarios de producción y de entrega se han retrasado hasta que acabe la pandemia.

Esta situación también afecta a todas las empresas que están detrás de la organización de eventos deportivos y culturales como conciertos y espectáculos de masas. La alteración de calendarios o la suspensión de estas celebraciones afectan significativamente a sus cuentas. Todas estas consecuencias también recaen sobre las finanzas del Estado, pues una economía parada terminal evaluándose.

Aumento de desempleados

Este es el gran problema que está causando la crisis del Covid-19, ya que el parón ha provocado el cierre de muchos negocios y otros han tenido que reducir sus plantillas.

Algunas empresas han suspendido contratos de forma temporal recurriendo a la fórmula del ERTE y se ha reducido la contratación eventual por la suspensión de los eventos festivos de primavera. Estos acontecimientos suponían una gran fuente de ingresos para el sector turístico y favorecían la creación de empleo.

Descenso de ingresos en sectores punteros

Este punto está relacionado con el anterior. Hay sectores que tienen un papel fundamental para la creación de riqueza de un Estado, y su buen funcionamiento mejora las cifras del Producto Interior Bruto. En el caso de España, el turismo es un sector vital y la crisis del Covid-19 le ha afectado significativamente.

La Semana Santa es una temporada marcada en rojo para las empresas hosteleras. En estos días se producían un gran número de desplazamientos y reservas en hoteles, ya que España ofrece diferentes posibilidades tanto para los turistas nacionales como los extranjeros.

Su suspensión, sumada a la cancelación o aplazamiento de eventos que se iban a celebrar en los meses de mayo y junio, es un duro golpe.

Un parón de estas características genera una serie de consecuencias negativas que afectan de forma escalonada a todo tipo de empresas y a sus empleados. Un freno como el de esta cuarentena deja un vacío importante en la economía, y para recuperarlo hace falta tiempo y esfuerzo.

Incertidumbre en los grandes mercados

La evolución del valor de productos financieros como los bonos o las acciones ahora es más imprevisible que nunca. Este contexto provoca que disminuya la inversión y que descienda el número de operaciones de compraventa.

Además, si se produce una bajada del poder adquisitivo de los inversores, la actividad de los grandes mercados de renta variable desciende. Es cierto que algunos como la Bolsa han protagonizado subidas y bajadas durante esta crisis, pero la situación general es muy tensa.

El gran parón de la actividad comercial que ha generado la crisis del Covid-19 está creando problemas económicos que no invitan al optimismo, como la falta de liquidez a gran escala. Ante esta situación debes mantener la calma, pensar con detenimiento tus decisiones económicas y mirar a largo plazo.