Las mejores plataformas de Crowdfunding

crowdfunding El avance de las nuevas tecnologías también ha llegado al sector financiero. Actualmente si se quiere obtener una cantidad de dinero no es indispensable acudir a una entidad bancaria, se puede recurrir a diferentes plataformas para obtener un adelanto o recibir una donación.

En este contexto surgió el término crowdfunding, una forma de financiación colectiva que se ha crecido bajo el desarrollo de internet.

El concepto crowdfunding apareció por primera vez en el año 2008 y está formado por dos palabras “Crowd” que significa multitud y “funding” que quiere decir financiación.

Se trata de una colaboración colectiva en la que una gran cantidad de personas realizan pequeños depósitos de dinero para que pueda salir adelante un proyecto. La traducción al español de esta palabra es micromecenazgo.

Contenido

El valor del concepto comunidad.

Bases del funcionamiento del crowdfunding.

Envío del proyecto.

Estudio de la iniciativa.

Publicación y promoción.

Cierre y comprobación.

Claves para alcanzar el éxito.

La idea el valor más destacado.

Llegar al colaborador.

Interacción fundamental.

Mejores plataformas para lanzar una campaña de Crowdfunding.

Kickstarter.

Lanzanos.com.

Agricultura Social

Universidad de Alicante / Universidad de La Laguna.

Cuatro variedades de micromecenazgo.

Recompensas por colaborar.

Donación.

Inversión a corto o medio plazo.

Préstamos.

Crowdlending, un éxito rentable.

Crowdfunding antes de internet.

El valor del concepto comunidad

Aunque el dinero es un activo indispensable para que se pongan en marcha distintos tipos de proyectos, el desarrollo del crowdfunding no se habría producido si los colaboradores no tienen interés ni comparten la visión de la persona que publica la idea en una plataforma de este tipo.

La forma de captar esta financiación depende básicamente del emprendedor que debe exponer su idea de tal manera que llame la atención de una serie de personas que tengan objetivos comunes y se sientan motivadas por la idea que están apoyando, independientemente de si existe un ánimo de lucro o la búsqueda del bienestar personal.

Bases del funcionamiento del crowdfunding

Cada cierto tiempo aumentan las distintas variedades que existen de crowdfunding, estas se diferencian entre sí por el tipo de iniciativa que se publica. Aun así la puesta en marcha de una campaña de este tipo sigue varias fases que son comunes.

Envío del proyecto

La persona dirige su idea a la plataforma de micromecenazgo a través de la cual quiere financiarla. Al enviarla tiene que añadir una descripción detallada de su proyecto, junto con la cantidad de dinero que necesita, el tiempo del que dispone para alcanzar el dinero que pretende recaudar, y el tipo de crowdfunding al que pretende recurrir.

Estudio de la iniciativa

El equipo que gestiona esta plataforma realiza una valoración de la propuesta presentada analizando si cumple con los requisitos establecidos para ser publicada. En ocasiones la comunidad de usuarios también participa en este análisis.

Publicación y promoción

Una vez que se han pasado todos los filtros, el proyecto se publica y se mantiene abierto durante el tiempo que ha solicitado el emprendedor. Normalmente este periodo se sitúa entre los 30, 60, 90 o 120 días. Mientras está publicado, la plataforma hace todo lo posible por promocionarlo y así alcanzar los objetivos alcanzados.

La fase de promoción y difusión es una de las más importantes, cuantas más personas sepan de la existencia de la iniciativa, más probabilidades habrá de obtener colaboración. Un buen anuncio en redes sociales puede resultar de gran ayuda.

Cierre y comprobación

Una vez que termina el plazo de tiempo establecido entre plataforma y emprendedor, se comprueba si se han cumplido los objetivos fijados en torno a las cantidades que se pretendían recaudar. En ocasiones las propias plataformas analizan los errores y aciertos que ha habido en los procesos de publicación y promoción con el objetivo de alcanzar un índice alto de proyectos realizados.

Claves para alcanzar el éxito

Al hablar de dinero es inevitable que aparezcan conceptos como el de la venta. Saber atraer a un posible mecenas es clave para alcanzar los objetivos prestablecidos y financiar el proyecto.

La idea el valor más destacado

La idea es el eje fundamental del proyecto, si es buena, innovadora y rompe con la generalidad las probabilidades de éxito aumentarán considerablemente, aunque hay que tener en cuenta que siempre se deben mostrar objetivos que puedan ser realmente realizables.

El fracaso de una iniciativa publicada en una plataforma de crowdfunding no solo se basa en no alcanzar las cantidades de dinero esperadas, también está en obtener la financiación y luego no satisfacer las expectativas generadas a los mecenas.

Llegar al colaborador

Si la idea es muy buena, pero en su exposición no capta la atención ni el interés de los donantes potenciales es muy probable que no se alcancen los objetivos generados. La iniciativa debe estar bien presentada, despertando en el receptor sensaciones positivas que le motiven a colaborar. Apelar a la emoción es fundamental.

Interacción fundamental

La persona que publica una idea debe estar el mayor tiempo posible a disposición de sus posibles colaboradores, manteniendo el contacto con ellos, respondiendo dudas y aclarando cualquier cuestión que pueda surgir.

Está comprobado que los proyectos que cuentan con un elevado índice de feedback tienen más probabilidades de alcanzar los objetivos esperados.

Además, este punto es enriquecedor para la idea, en ocasiones los usuarios aportan sugerencias o cambios que pueden mejorar y cargar de potencial a la iniciativa.

Aunque siempre es el emprendedor quien tiene la última palabra sobre las indicaciones que pueda recibir, el motivo es que es la persona que más conoce el proyecto, cuenta con toda la información y ha evaluado detenidamente todos los riesgos.

Mejores plataformas para lanzar una campaña de Crowdfunding

El éxito que ha tenido la financiación colectiva ha provocado que cada vez aparezcan más plataformas de crowdfunding en las que publicar una determinada iniciativa, cada año se mueven millones de euros para financiar proyectos que cuentan con el respaldo de millones de personas.

En países como Inglaterra o Estados Unidos la financiación colectiva a través de estas plataformas llevan años asentadas en el día a día de las personas, en España se han hecho un hueco importante y cada año su número aumenta considerablemente. Además, las entidades públicas están comenzando a apostar por estos modelos.

Kickstarter

Tal vez fue la plataforma pionera en crowdfunding, surgió en Estados Unidos hace exactamente 10 años y desde entonces no ha parado de crecer. Acumula un número desmesurado de seguidores en redes sociales y a través de ella se han financiado infinidad de proyectos creativos. Es un referente en este ámbito.

Lanzanos.com

Es la más popular en España, a través de ella circula grandes cantidades de dinero, es la referencia para los proyectos creativos, ya han conseguido financiar más de 50. Su mayor éxito fue el rodaje y puesta en algunas salas de la película “El Consmonauta” que logró una financiación que superó los 130.000€. Su indiscutible éxito les está haciendo plantearse dar el salto a otros tipos de iniciativas.

Agricultura Social

Detrás de esta plataforma se encuentra la banca ética “Triodos”, como ellos describen fomentan el desarrollo de la agricultura como método de aprendizaje y forma de cuidar el medio ambiente. Actualmente han puesto en marcha 38 campañas y han recaudado casi 70.000 euros.

Universidad de Alicante / Universidad de La Laguna

Cada vez son más las entidades de enseñanza públicas que se suman a este tipo de pantalla para que se puedan desarrollar proyectos de investigación y desarrollo llevados a cabo por alumnos y profesores de la institución. El objetivo es fomentar el aprendizaje y desarrollar iniciativas útiles. La universidades de Alicante y el campus de La Laguna en Tenerife son pioneras.

Cuatro variedades de micromecenazgo

Durante la última década la utilización del crowdfunding normalizando entre los usuarios, esta forma de financiación ha experimentado un crecimiento notable que ha dado lugar diferentes tipos que varían según el fin para el que se destinan las donaciones y las legislaciones económicas vigentes del país en el que se desarrolla la idea que se propone.

Recompensas por colaborar

Esta modalidad es la más conocida y utilizada. Los donantes, que también reciben el nombre de mecenas, aportan una cantidad de dinero a una persona para que pueda poner en marcha su proyecto, a cambio recibe un producto o servicio a modo de compensación.

Esta modalidad se utiliza mucho en las disciplinas artísticas para poner en marcha proyectos creativos, si un cantante o autor necesita dinero para sacar un disco o publicar un libro inicia una campaña de este tipo.

Una vez que su proyecto se ha hecho realidad, los mecenas reciben este producto acompañado de un contenido extra que puede ser una dedicatoria, fotografías exclusivas, entradas para un concierto o pases para una conferencia o charla privada con el autor del libro.

Donación

Este tipo de crowdfunding es utilizado por entidades sin ánimo de lucro. Se trata de una donación tradicional de dinero, pero contando con una plataforma de micromecenazgo como soporte y utilizando internet como medio de difusión.

Mediante este sistema el donante no recibe una recompensa en forma material. Se trata de una satisfacción personal por haber contribuido a que salga adelante una iniciativa que el mecenas ve con buenos ojos.

A esta forma de crowdfunding puede recurrir una ONG quiere desplazarse a África para desarrollar un proyecto solidario de alfabetización en una aldea de una país con altos índices de pobreza, mediante este sistema de donaciones puede alcanzar el dinero necesario para poner este proyecto en marcha.

Los donantes además de su satisfacción interior también pueden recibir toda la información sobre la marcha de la iniciativa de la organización o pequeños regalos en forma de merchandising de la ONG o cartas escritas por los niños a los que va destinado el proyecto.

Al tratarse de una donación, el mecenas es libre de enviar la cantidad de dinero que considere oportuna, normalmente no hay ninguna norma al respecto, pero existen plataformas que solo envían algún tipo de recompensa si se ha donado una cuantía específica de dinero.

Inversión a corto o medio plazo

En esta variedad el mecenas puede recuperar el dinero enviado con intereses. Su funcionamiento es sencillo.

Un emprendedor publica un proyecto para el que necesita dinero, a cambio ofrece unas participaciones del mismo, una vez que se ha desarrollado con éxito, pone en valor estas participaciones y el donante termina ganando dinero. Es muy parecido a la inversión que se realiza en acciones de una empresa.

Préstamos

Esta modalidad también se denomina “crowdlending”. Para ponerla en marcha es necesaria la intervención de un portal especializado en préstamos realizados por un gran número de personas.

Esta entidad hace un estudio que mide la viabilidad económica del emprendedor, especificando los riesgos a los que se expone, y sobre todo indicando con claridad cuanto serán los intereses que tenga que abonar si su idea se pone en marcha.

Toda esta información es colgada en el portal, y los prestamistas deciden si realizan la donación y que cantidad van a ofrecer, por su parte el prestatario tiene que devolver mensualmente una parte del dinero donado más los intereses establecidos.

Estas cantidades tienen que ser ingresadas en las cuentas bancarias que hayan registrado los mecenas.

Crowdlending, un éxito rentable

Esta forma de financiación quizás se aleja un poco de las premisas básicas del crowdfunding, pero mantiene ciertos puntos comunes. Su funcionamiento es sencillo, si una persona dispone de cierta cantidad de dinero se lo presta a alguien que lo necesita, a cambio de que sea devuelto con unos intereses más altos de los que le ofrecía un banco tradicional.

El crowdlending ha alcanzado gran popularidad en países como el Reino Unido, cada vez surgen más plataformas que se dedican a gestionar este tipo de financiación generando informes en los que se analiza la viabilidad del proyecto y la persona que solicita el préstamo, para así asegurarse de que podrá hacer frente a los futuros pagos.

Crowdfunding antes de internet

Las donaciones para financiar proyectos tienen siglos de antigüedad. Algunos autores como Cervantes utilizaban este sistema para poder subsistir mientras escribían algunas de sus obras más importantes.

Avanzando a tiempos más cercanos se conocen dos ejemplos que fueron antecesores del crowdfunding. Ambos se produjeron a finales del siglo XX, el primero de ellos tuvo lugar en España en el año 1989, el famoso grupo de rock “Extremoduro” logró sacar su primer disco gracias a las donaciones.

El líder y vocalista declaró que pedían 1.000 pesetas a familiares, amigos, conocidos y personas a las que pudieran llegar, una vez que el disco salió a la luz les recompensaron con una copia dedicada del mismo, pases a sus conciertos, etc.

Casi diez años después, en 1997 el grupo británico “Marillon” hizo una compaña parecida para poder sacar al mercado uno de sus discos. Esta estela la han seguido después diferentes artistas obteniendo el éxito esperado.