¿Listo para decir “sí quiero” y casarte con deudas?

casarte con una persona con deudasCasarte, puede ser una palabra horrible para ti hoy, puede ser un sueño anhelado de tu corazón, también podría ser tu razón para salir corriendo.

Sin importar tus razones, casarte es una decisión que marca tu vida y aunque siempre lo hacemos (nosotros los valientes) con la esperanza de encontrar un futuro mejor.

Es conveniente que prestamos atención a la economía de las dos partes. O tendrás que prestar dinero en lugar de atención.

Por fortuna o por desgracia, el dinero forma parte de nuestra vida, presente el escurridizo amigo, en la mayoría de los pasos que damos, también en nuestras relaciones personales.

Puede ocurrir que cada miembro de una pareja atraviese una situación económica diferente.

Leyendo este artículo descubrirás si estás listo para casarte con alguien con deudas o no, y sabrás cuáles son los retos o las dificultades que tú y tu pareja os podéis encontrar durante vuestra vida en común.

Casarte cuando los problemas económicos son provocados.

Las deudas siempre llegan al terreno personal y si tu pareja está pasando por una mala racha es probable que os afecte.

Esto no quiere decir que tengas que renunciar a tu matrimonio, pero si quieres que tu pareja salga de esa situación tendrás que tomar medidas para ayudarla, y si atraviesas un buen momento puedes darle consejos para saldar las obligaciones de pago que tenga pendiente.

Es un reto eliminar las deudas de tu pareja sin perder tu dinero

En ocasiones se cree que la mejor forma de ayudar a una pareja con deudas es prestando dinero para que el problema sea solucionado, pero nunca se sabe qué puede deparar el futuro y es conveniente que cada miembro tenga su independencia económica.

La mejor manera de ayudar a una pareja con deudas es aplicando fórmulas propias de la inteligencia financiera.

  1. Cada persona es responsable de su dinero
  2. Hacer presupuestos
  3. Elegir un buen préstamo
  4. Evitar la vía judicial

01. Cada persona tiene que ser responsable de su dinero

Uno de los aspectos que da más sentido a casarte es compartir los buenos momentos y los malos, pero hay que evitar que una persona dependa económicamente de otra.

La parte que paga la deuda tomó en su momento una decisión financiera que sigue arrastrando, y utilizar tu dinero para sacarle de esa situación puede provocar malentendidos a largo plazo.

Otra cuestión que hay que evitar es tener cuentas bancarias conjuntas. Si un acreedor decide presentar una demanda, es probable que el juzgado decida intervenir una cuenta en la que figure el nombre de la persona deudora, y si formas parte de esa cuenta tu dinero se vería afectado.

También es conveniente que tu pareja no utilice instrumentos como la tarjeta de crédito si tiene deudas.

Estas tarjetas son muy útiles para adquirir bienes o servicios de un precio superior al que tienes en tu cuenta, pero si pagas de esta forma tendrás una nueva deuda con tu banco, y si esta obligación se prolonga en el tiempo se hará más grande.

La tarjeta de débito es la mejor opción para una persona con deudas, de lo contrario, siempre queda la posibilidad de acudir al cajero y sacar únicamente el efectivo que se necesite.

  1. 02. Siempre hacer tus presupuestos antes de casarte.

Si quieres ayudar a tu pareja a pagar las deudas debes darle algunas nociones de inteligencia financiera. La mejor forma de afrontar una obligación de pago sin que afecte a las cuentas del día a día es haciendo un presupuesto.

Puedes sentarte con tu pareja y analizar el dinero que tiene en efectivo junto con las cifras que aparecen en su cuenta bancaria, con estos datos podéis hacer una planificación que tarde o temprano termine con la deuda.

  1. 03. Elegir un buen préstamo

Si ves que las deudas de tu pareja están formando parte de tu vida personal, podéis tratar de eliminarlas eligiendo un buen préstamo.

Lo mejor es que afrontéis el problema cuando es pequeño y solucionable, si la obligación es pequeña lo mejor es acceder a un micro crédito online que llega a la cuenta de tu pareja en pocos minutos, y que puede devolver en menos de un mes.

Este producto es muy interesante si las deudas han llegado por circunstancias como el retraso en el pago de una nómina. Algunas plataformas conceden el mini préstamo de forma gratuita, y devolviendo la cantidad prestada todo queda solucionado.

Si se requiere ese dinero de forma urgente, pero la cuantía que se necesita es más alta, se puede acceder a un préstamo online. Aunque este paso solo se debe dar en caso de emergencia, pues un préstamo supone una nueva deuda, y antes de contratarlo hay que tener visión de futuro.

  1. 04. Evitar la vía judicial

Las deudas son un problema que va creciendo, y pagarlas a tiempo evita que su cuantía aumente, pero existe otro riesgo perjudicial a nivel económico y personal, y este es el uso de la vía judicial.

Algunos acreedores cansados de esperar acuden a los tribunales, y si tienen pruebas es casi imposible que te libres de una sanción mayor. Hablar con el acreedor y llegar a un acuerdo es mejor que incluir a los jueces en el proceso.

Casarte! Cancelar la boda no es una locura. Ups!

Si tu pareja está asfixiada por las deudas lo mejor es solucionar este problema antes de que las obligaciones de pago formen parte del matrimonio. Celebrar una boda requiere un desembolso grande que puede ir a más si se viaja para disfrutar de la luna de miel.

Siempre hay tiempo para casarse, y es mejor hacerlo en un momento de tranquilidad y estabilidad financiera. Además, una boda puede generar nuevas deudas, y esta situación es lo primero que hay que evitar.

Conclusión

En ocasiones es muy difícil separar la vida personal de la económica, por eso es conveniente que antes de dar cualquier paso ambas partes expliquen cuál es el estado de sus finanzas personales.

Esto evitará problemas futuros e incluso puede ser positivo si se crean estrategias conjuntas que terminen con el problema. Las deudas no tienen por qué evitar casarte.