El mercado bursátil, institución para grandes fortunas

mercado bursátilEl mercado bursátil, así como la banca privada hacen referencia a la actividad que se encarga de gestionar grandes patrimonios de personas que cuentan con un poder adquisitivo que se sitúa muy por encima del ciudadano medio.

Su principal característica es que pone a disposición de los clientes un servicio de atención personalizado en el que los detalles se cuidan al máximo.

Su carácter selecto queda reflejado en su forma de operar.

Basada en la adaptación de los mejores productos de inversión a las necesidades de sus clientes, valorando sus necesidades fiscales y familiares.

Este servicio tiene un coste, pero es extremadamente bajo para las arcas de sus usuarios ya que consiste en el pago trimestral del 1% de la cuantía que tiene el cliente en la entidad.

Aunque en este punto hay cierta controversia porque algunos bancos ofrecen este servicio gratuitamente.

El mercado bursátil. Una forma de atención única

Ningún banco quiere perder a un cliente que disponga de un poder adquisitivo superior al del resto de los usuarios. Cuanto más dinero pueda gestionar, más margen tiene para realizar sus operaciones, además de que se abren sus posibilidades de obtener ganancias con la venta y promoción de productos.

Satisfacer las expectativas de estos clientes es uno de los fundamentos de la banca privada, un servicio que destila exclusividad desde su ubicación, ya que su oficina se encuentra diferenciada en el espacio de la sucursal.

Dar al cliente una sensación de trato preferencial

Sus intereses van a ser la prioridad de todos los servicios y operaciones que se pongan a su disposición.

Además, la propia entidad hace un seguimiento de la situación financiera de cada cliente, de tal manera que si su capacidad económica sube considerablemente se le ofrece la posibilidad de acceder a la banca privada.

Este contacto comienza con un tratamiento más individualizado y exclusivo haciendo ver al usuario que va a tener un trato preferencial.

Seguidamente un equipo de asesores del mercado bursátil se pone a su disposición para investigar a profundidad cuál es el estado de su situación económica, permitiendo que pregunte por todas las cuestiones que le puedan surgir. En base a este estudio y a los comentarios del cliente le transmiten las propuestas de inversión más interesantes para él.

El objetivo es que el cliente de la banca privada se sienta totalmente atendido

Por eso desde el principio se le asigna un asesor personal con el que puede contactar telefónicamente para cualquier cuestión, valorando de forma conjunta todas las inversiones y operaciones que el usuario va a llevar a cabo.

La idea principal de la banca privada es que el cliente aumente sus ganancias y siga contando con la entidad, por eso la estrategia a seguir comenzará con el objetivo de evitar que este tenga pérdidas y mantenga su poder adquisitivo, la base es esencial para crecer a nivel financiero.

Como ocurre con cualquier servicio financiero la banca privada también tiene sus inconvenientes. Aunque en principio resulta muy atractiva por su trato exclusivo.

Por adaptar los productos a los intereses y necesidades económicas del cliente y la asistencia continua con la que cuenta y la supervisión pormenorizada de sus operaciones, el usuario debe tener en cuenta que tiene abonar una comisión y saber que el asesoramiento recibido también va en beneficio de la entidad.

El método de la banca privada para captar clientes

El primer aspecto que analizan los asesores de esta banca es el poder adquisitivo de sus clientes, por eso es necesario tener un patrimonio mínimo de 300.000 euros, aunque la oficina está abierta para cualquier persona que pretenda informarse.

Las entidades siguen dos estrategias para sumar beneficiarios a la banca privada: o bien se acercan a los potenciales usuarios o anuncian sus servicios con el objetivo de que estos se acerquen.

Aumentar la cartera de clientes es el objetivo de cualquier entidad

por este motivo invierten en publicidad utilizando eslóganes atractivos para los clientes más selectos empleando términos cómo transparencia, rigor, profesionalidad o bien muestran su trayectoria recalcando los años de experiencia que tienen en el mercado bursátil.

El desarrollo tecnológico también ha influido en este aspecto promocional aprovechando plataformas como las redes sociales o publicando los comentarios positivos de algunos usuarios.

Los hábitos de navegación de los consumidores han provocado que la banca privada se digitalice con el objetivo de que el cliente tenga a su disposición toda la información necesaria y pueda acceder a un servicio desde la red, aunque cada entidad tiene sus propios diseños.

En la web siempre suelen aparecer las mismas prestaciones.

En primer lugar figura el departamento de atención al cliente que incluye servicios como formas de contactar, tablón de anuncios y novedades y otros servicios que gestiona la banca y que le pueden servir al cliente para estar mejor asesorado.

Seguidamente aparecen los productos de inversión de los que dispone esta banca, que normalmente son los propios fondos de inversión.

Las SICAVS que son sociedades de mercado bursátil, las carteras discrecionales a medida y las perfiladas. Los productos estructurados que ofrecen capital protegido y de riesgo, seguros de vida, inversiones no convencionales, valores nacionales e internacionales y los productos bancarios tradicionales.

Además si el cliente decide continuar navegando puede encontrar servicios más concretos como asesoramiento, intermediación, gestión discrecional, servicios patrimoniales e instituciones privadas. Junto a algunos apartados como una guía de navegación o las preguntas más frecuentes.

El objetivo siempre será que el cliente esté totalmente informado.

Banca privada y banca personal

Aparte de la banca privada existe la banca personal que se trata de un servicio muy similar, pero que cuenta con algunas diferencias.

Para acceder a ambas se necesita contar con un capital superior al de la media, y la banca personal también ofrece un servicio de gestión especializado en asesorar y seguir los movimientos de las cuentas del cliente.

La banca personal también se encarga de elaborar informes y analizar toda la documentación sobre los productos de su cliente teniendo en cuenta datos y estadísticas objetivas que reflejan cuál ha sido su evolución.

La interacción entre entidad y usuario tiene que ser continua

Por eso al igual que ocurre con la privada se les proporciona el número de teléfono de un asesor con el que contactar en caso de duda.

La evolución de internet ha hecho crecer a este servicio hasta el punto de que los clientes tienen un área personal dentro de la página de la entidad en la que pueden encontrar toda la información que deseen, preguntar dudas. Consultar el estado de sus cuentas o analizar la viabilidad de una operación con la ayuda de un gestor.

El principal inconveniente del mercado bursátil, es que también se creó con el objetivo de que las sucursales pudieran obtener una ganancia a través de los usuarios que cuentan con un poder adquisitivo superior a la media.

Aunque como ocurre con la banca privada sus ventajas son múltiples y diversas, y la última palabra está en el usuario.

Tener acceso a la banca personal significa contar con un asesor que conoce al detalle cuál es el perfil del cliente. Y en base a ello guiarle para que realice las mejores inversiones y financie los productos que se adapten más a sus intereses además de otorgar un trato personalizado y una comunicación continua.

Principales diferencias entre banca privada y personal

Aunque a simple vista son servicios muy similares existen algunos puntos que indican que no son exactamente iguales.

En primer lugar, la banca personal es totalmente gratuita y no se le cobra ningún tipo de comisión al cliente por utilizarla. Mientras que en la banca privada se suele hacer un cargo de un 1% trimestral que se aplica sobre el capital del cliente, aunque esto depende de cada entidad.

Los clientes de la banca privada tienen que contar con un patrimonio valorado en 300.000 euros para poder acceder a sus servicios.

Mientras que el mercado bursátil no tiene establecida ninguna cifra concreta, aunque sí es necesario tener un poder adquisitivo elevado.

Además, la banca privada analiza productos financieros muy complejos en los que invertir y firma con el cliente un contrato de confidencialidad y exclusividad en el que quedan blindadas de cara al exterior las actuaciones de la entidad y el usuario.

Otro de los aspectos que diferencia a ambos servicios es que en la banca privada la propia entidad se encarga de contactar con el cliente. Mostrándole los resultados de sus inversiones e incentivando el movimiento de su dinero para que pueda obtener mayor rentabilidad evitando los riesgos que puedan surgir.

Además, el servicio de banca privada es ofrecido por las entidades financieras más prestigiosas que se encarga de promocionarlo con el objetivo de atraer a potenciales clientes.

Factores que influyen en la inversión en el mercado bursátil

Las inversiones en el mercado bursátil vienen determinadas por el estado y las tendencias del mercado bursátil.

La forma de operar también viene determinada por el estado del entorno, el sistema económico actual influye directamente en el comportamiento de la población y viceversa. De tal manera que factores como el envejecimiento de la población de mayor poder adquisitivo repercuten en la forma en la que estos utilizan su dinero.

Antes de realizar una operación.

la banca privada analiza cuál es el efecto que esta puede tener sobre el inversor. Una estrategia muy común es realizar unas primeras inversiones seguras y con riesgos extremadamente bajos para que las pérdidas sean muy pequeñas.

Actuando de esta manera los beneficios también son muy bajos pero se trata de transmitir al cliente una sensación de seguridad.

Una vez que se han llevado a cabo operaciones en las que se ha obtenido cierta rentabilidad se aumenta el riesgo de tal manera que si hay alguna pérdida esta repercute sobre la ganancia y no sobre el capital inicial del que disponía el cliente.

El objetivo es que su poder adquisitivo no baje y que el patrimonio con el que contaba antes de acceder a este servicio se mantenga intacto.

Hay que tener en cuenta que esta estrategia no es la única que se emplea, el modo de operar varía en función del gestor y de la propia entidad. Aunque cada paso que se dé tendrá que contar con la aprobación del cliente que será quien decida si seguir o no las recomendaciones de su asesor.

La importancia de los perfiles en el mercado bursátil

Un factor que determina la forma de inversión que se lleva a cabo es el perfil del operador. Una clasificación en la que además de su poder adquisitivo.

También influyen otros aspectos de índole personal que en ocasiones pueden provocar que las operaciones no salgan del modo esperado.

Si un inversor es extremadamente cauteloso corre el riesgo de desaprovechar oportunidades del mercado bursátil que no vuelven a producirse. Al igual que si es extremadamente impulsivo puede realizar operaciones que le provocan importantes pérdidas.

Aunque en la banca privada es muy poco probable que esto ocurra ya que el asesor hará las mejores recomendaciones de forma fría y objetiva. Utilizando los datos obtenidos en sus análisis y aportando su experiencia profesional y en ocasiones personal.

Esta situación ha obligado a las entidades financieras a analizar el perfil de su cliente antes de iniciar las operaciones, de esta forma saben si se trata de un inversor conservador, moderado o agresivo.

La inversión más común de la banca privada

El mercado bursátil es el lugar en el que suelen estar enfocadas todas las estrategias de inversión de la banca privada, por este motivo las recomendaciones de los asesores están marcadas por las tendencias que se producen en la bolsa.

Los últimos movimientos del sector financiero han provocado que se establezca la recomendación de que los inversores tengan un 45% de su capital en renta variable.

El gran inconveniente es que en este tipo de inversión es prácticamente imposible anticipar cuáles van a ser las ganancias que va a generar y el riesgo de pérdidas es extremadamente alto.

Hay que tener en cuenta que estos inversores poseen un poder adquisitivo muy alto y no valoran sus actuaciones de la misma manera que el inversor medio.