¿Cómo funciona el cerebro al hacer una operación financiera?

El mercado financiero nunca cesa su actividad, diariamente se producen un gran número de operaciones en las que todos buscamos obtener un resultado satisfactorio.

Para alcanzar este fin se emplean todo tipo de técnicas y muchas de ellas además de ser de índole económica, estudian otros factores que influyen en la toma de decisiones. El funcionamiento del cerebro y de la mente es uno de los más destacados.

En ocasiones expertos financieros, psicólogos y psiquiatras han aplicado la neurociencia al sector económico. Dando lugar a conceptos como la neuroeconomía, que es una técnica que estudia el funcionamiento del cerebro a la hora de tomar alguna decisión financiera.

Leyendo este artículo podrás saber algo más sobre cómo se comporta la mente cuando va a realizar una compra o inversión, una información muy útil que puedes utilizar para analizarte a ti mismo y aplicarla para operar con éxito.

Uno de los sectores que estudia el funcionamiento del cerebro es la publicidad.

La gran mayoría de las campañas se lanzan después de haber realizado una estrategia en la que se busca apelar a la emoción del receptor y crearle el impulso de compra.

Este impulso se puede dar al hacer una inversión o compra, dominarlo es muy útil y te puede dar resultados positivos, si sabes cómo funciona tu mente tienes la opción de pararte a pensar.

El valor de las emociones en compradores y vendedores

La compra y la venta son las dos acciones básicas de la economía. Para ejecutar alguna de ellas es necesario tomar una decisión que tiene que ser pensada, pero en el pensamiento influyen aspectos como los sentimientos y las emociones.

Si consigues controlarlos podrás lograr que tu mente funcione de la forma más objetiva posible evaluando los riesgos y valorando los beneficios, y para ello debes reconocer algunos comportamientos.

  1. Reproducción del comportamiento de otros
  2. Búsqueda de la conformidad
  3. Necesidad de confirmación
  4. La existencia del anclaje
  5. Valorar en exceso la opinión de otros

Una tendencia de la mente humana es la de imitar el comportamiento de otras personas que han alcanzado el éxito o al menos lo aparentan.

Un ejemplo de este comportamiento se produce en los concesionarios de coches.

Colocan el cartel de vendido a un determinado modelo, la mente interpreta que si se vende es porque es bueno, y una campaña de publicidad que aporte datos de ventas te puede generar un impulso.

operaciones financierasEsta situación se produce en el sector económico cuando una entidad bancaria indica que un elevado número de clientes se han decantado por un determinado préstamo o por un tipo de tarjeta de crédito que ha sacado ese banco. La forma de evitar este impulso es analizar esta situación, corroborar si esos datos son verdaderos y evaluar tus propios objetivos y necesidades.

Otro comportamiento que suele emplear la mente es la sensación de conformidad que se obtiene cuando le cuentas a un nutrido grupo de personas que están ubicadas en el entorno más cercano sobre la operación económica que has hecho, con el objetivo de que la gran mayoría esté de acuerdo.

Dejarse llevar por este comportamiento puede ser perjudicial porque solo tú conoces a la perfección tu situación económica y los motivos que te impulsan a actuar de una forma u otra.

Confirmar que la operación que se ha realizado ha sido la correcta es un hábito de nuestro cerebro.

La mayoría de estudios publicitarios demuestran que el consumidor mira la web o el anuncio de un producto después de haberlo comprado, esto se produce porque existe la necesidad de confirmar que todo está bien.

Se trata de un comportamiento natural que se ha creado en la sociedad actual, esta costumbre se produce en mayor medida cuando existen dudas sobre la operación. Un buen análisis de la compra antes de hacerla reduce esta necesidad.

La primera opción es la que más peso tiene, esta es una máxima muy aplicada por la mente humana y se llama “sesgo de anclaje”.

Esto se produce porque las siguientes opciones se estudian de una forma condicionada por la primera, y en ocasiones por falta de ganas en invertir tiempo y esfuerzo en analizar otras alternativas. Además, influye el factor del impulso que evita que se valoren otros caminos. La frialdad y el autocontrol son las técnicas que se pueden emplear para evitar estas situaciones.

El ser humano es un ser social por naturaleza.

Siempre busca la aceptación de su entorno, si le cuentas a tus allegados la operación económica que pretendes realizar y están de acuerdo, seguramente la lleves a cabo con toda la decisión, pero si la miran con desaprobación, tus dudas aumentarán y puede ser que te olvides de ella.

Además, se añade una presión al saber que si no se dan los resultados esperados, tendrás que dar explicaciones o escuchar algún reproche, todo esto añade un estrés difícil de combatir.

Luchar contra el comportamiento del cerebro es posible

La mente tiene un gran poder y luchar contra convicciones sociales y comportamientos adquiridos durante años es realmente difícil, pero el primer paso es reconocerlos y saber que existen, haciendo un esfuerzo se puede parar el impulso para tomar decisiones objetivas de las que estés convencido.

El riesgo de fallar siempre está presente, hay que tenerlo en cuenta y no reprocharse en exceso por haber hecho una operación que  haya costado dinero.

Tener la cabeza fría, conocer tu situación económica y personal, analizar el entorno, tener cierta independencia y saber esperar, son recomendaciones que te pueden ayudar.

Pero si hay una medida que nunca falla es diversificar las inversiones para que en el caso de que no se produzcan los resultados esperados, la pérdida sea compensada con otras ganancias y no sea muy grande. En el caso de las compras, una buena estrategia es saber qué necesitas y esperar al mejor momento.

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