¿Cuál es la forma más barata de pedir dinero prestado?

pedir dineroEs probable que en algún momento tanto tú como yo hayamos tenido que pedir dinero prestado.

Esta es una opción a la que recurrimos cuando atravesamos un mal momento económico o tenemos que hacer frente a un imprevisto que no podemos resolver con nuestras propias finanzas.

El objetivo es superar el bache y que tu economía no quede dañada, pero un adelanto puede convertirse en un problema.

Por eso es importante que sepas cuál es la forma más barata de pedir dinero prestado y no tengas que asumir una deuda que te haga retroceder.

Antes de pedir dinero prestado tienes que pararte a pensar.

El mercado financiero actual te ofrece diferentes opciones y lo mejor es que escojas el producto que más se adapte a tus objetivos y necesidades.

También debes tener claras todas las condiciones antes de firmar. La protección de tus finanzas tiene que ser una de tus metas principales.

Descubre la forma más barata de pedir dinero prestado

Internet te da una oportunidad. En la red puedes encontrar un gran número de plataformas digitales que te conceden préstamos que llegan a tu cuenta en el mismo día en que los solicitas.

Pero lo normal es que tengas que devolver este dinero con intereses. La mejor opción es recurrir a páginas fiables como CCLoan que conceden un primer préstamo rápido sin intereses.

De esta forma, conseguirás un adelanto gratuito y tu único compromiso será devolver el dinero. También existen otras opciones.

  1. Solicita un mini crédito
  2. Estudia la posibilidad de pedir un préstamo P2P
  3. Recurre a empresas no financieras
  4. Busca un buen prestamista privado
  5. Solicita lo que necesites y devuélvelo a tiempo

Solicita un mini crédito

Los mini créditos son el producto financiero más recomendado para situaciones puntuales en las que solo necesitas un pequeño impulso.

Los puedes obtener a través de internet y se basan en el adelanto de una cantidad baja que oscila entre los 50 y los 300 euros.

El proceso de solicitud dura unos 15 minutos y llegan a tu cuenta en el mismo día en  que los has pedido.

Estos créditos los puedes devolver en 30 días e incluso menos, de esta forma saldas la deuda en poco tiempo y das más libertad a tu dinero.

Además, al ser cantidades tan pequeñas los intereses son muy bajos.

Estudia la posibilidad de pedir un préstamo P2P

Este tipo de préstamos son los más indicados cuando necesitas financiación para poner en marcha un proyecto.

Se obtienen a través de plataformas de crowdlending que se encargan de ponerte en contacto con un inversor.

Sus condiciones son mucho más asequibles que las de las entidades bancarias, y los tipos de interés se adaptan al perfil de la persona que solicita el crédito. Son totalmente seguros.

Recurre a empresas no financieras

Puede ocurrir que necesites un adelanto para reponer un artículo de primera necesidad que requiere una inversión fuerte como un frigorífico o una lavadora.

Si te ves en esta situación lo mejor es que acudas a empresas que financian sus productos directamente en su tienda.

De esta forma, te ahorras el coste de una banca tradicional, el proceso es mucho más rápido y puedes beneficiarte de alguna oferta.

Busca un buen prestamista privado

Los prestamistas privados son una opción muy interesante, aunque debes tomar algunas precauciones.

Intenta que sea una persona de confianza y asegúrate de que todos los términos del acuerdo quedan reflejados por escrito en un contrato legal.

Este documento te protege en el caso de que la otra parte no cumpla con lo establecido.

Pedir dinero cuando lo necesites te compromete a devolverlo a tiempo

Pedir dinero prestado y no devolverlo a tiempo puede traer malas consecuencias si no cumples con lo pactado. Cuanto más dinero solicites mayor será la deuda.

Por eso es importante que solo pidas la cantidad que necesites y la devuelvas a tiempo. Si se producen retrasos.

Es probable que te tengas que enfrentar a algún tipo de sanción que a medio plazo hará que gastes más dinero.

Conseguir un préstamo barato no es imposible, tan solo tienes que dedicar unos segundos a analizar tu situación.

Solicitar el producto más adecuado y saldar tu deuda en el tiempo establecido. Ahora hay más posibilidades que antes, y dando los pasos adecuados puedes salir de cualquier situación sin poner en peligro tus finanzas.