El dinero es una preocupación que todos tenemos en la cabeza, Allí es donde los planes de ahorro nos pueden ayudar. Las finanzas forman parte del momento que atravesamos y condicionan nuestro futuro.

Vivimos con más tranquilidad sabiendo que contamos con recursos suficientes para los próximos meses o años, y existen productos financieros que nos ayudan a conseguirlo.

Los planes de ahorro te sirven para acumular una cantidad de dinero durante un tiempo, cuando finaliza este plazo tienes ese capital a tu disposición. Es un producto muy interesante al que puedes recurrir si estás en un buen momento económico.

Existen diferentes tipos de planes de ahorro. Conocerlos hará que mires al futuro sin que el dinero te genere estrés.

Este producto financiero cuenta con beneficios fiscales muy interesantes y abrirlos no supone una atadura, puedes hacer las aportaciones que consideres. Los tienes que contratar en una entidad bancaria, y cada uno de ellos aporta unas condiciones que se adaptan a tu estado financiero.

¿Qué son los planes de ahorro?

El plan de ahorro es un producto financiero que se crea a cinco años vista, durante este tiempo puedes ir haciendo aportaciones a una cuenta bancaria. Cada banco establece sus límites, pero lo normal es que no puedas aportar más de 5.000 euros al año.

Todo producto financiero tiene sus riesgos, pero el de los planes de ahorro es muy bajo. La entidad bancaria se compromete a devolverte más del 80% del capital que has aportado, y en ocasiones estas cifras pueden aumentar, el motivo es que este dinero se utiliza para invertir en renta fija o variable. Esta inversión funciona como tu hucha personal.

Una de las ventajas de los planes de ahorro es que no tienes que tributar los beneficios que obtengas. Esta norma fue creada por el Gobierno de España, que buscaba que los ciudadanos accedieran a este producto, que se convierte de este modo en un activo muy interesante.

¿Qué planes de ahorro me permiten vivir con tranquilidad?

No todos los planes de ahorro son iguales, cada uno tiene unas características concretas. Lo único que debes saber es que si quieres retirar el dinero antes de que transcurran cinco años, tienes que hacerlo de una sola vez y solo se puede contratar un plan de ahorro por persona. Estos son los planes a los que puedes acceder.

  1. Seguros individuales de vida a largo plazo
  2. Cuentas individuales de ahorro a largo plazo
  3. Planes de pensiones

Seguros individuales de vida a largo plazo

Este plan de ahorro aparece designado con la abreviatura (SIALP), consiste en la contratación de un seguro de vida a largo plazo. En esta modalidad realizas aportaciones periódicas, y en caso de fallecimiento, tus familiares reciben el dinero. A primera vista no parece un producto muy atractivo, pero puede resultar rentable.

Algunos de estos seguros de vida incluyen una cobertura en el caso de que padezcas una enfermedad grave o una invalidez, pero este punto debes consultarlo con tu entidad bancaria. Lo mejor es que acudas a la sucursal y un trabajador del banco te explique detalladamente todas las condiciones. Los SIALP se contratan por medio de una aseguradora, que en la gran mayoría de los casos trabaja con el banco.

Cuentas individuales de ahorro a largo plazo

Este tipo de plan se contrata directamente en el banco, y consiste en crear una cuenta en la que se acumulan los beneficios que vas añadiendo. Se reconocen por la abreviatura de CIALP, siendo un producto muy similar a un depósito bancario tradicional. Este plan es el más básico junto con el SIALP, y tan solo puedes elegir uno u otro, nunca los dos de forma simultánea.

Si estás pensando en contratar alguno de los dos, debes tener en cuenta que tienen un límite máximo de cinco años y tienes que cumplir las condiciones acordadas en su concesión, de lo contrario, tendrás que abonar el 19% de la retención realizada.

Planes de pensiones

Los planes de pensiones son productos diferentes a los planes de ahorro,se diferencian en que están destinados a cubrir una jubilación, pero tienen una estructura muy similar. También se abren en el banco, y para mantenerlos hay que hacer una aportación mensual a un depósito bancario.

Normalmente esta cifra queda establecida en el contrato de concesión y no puedes retirar el dinero antes de llegar a la edad de jubilación, salvo que padezcas una enfermedad grave o estés en una situación económica muy crítica.

Es complicado que obtengas un beneficio con este producto, pero tienes la tranquilidad de saber que cuentas con un dinero para vivir la etapa posterior a tu vida activa.

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