Concepto de inflación | Qué es, Significado y Consecuencias | CCLoan

El eterno debate en torno a la inflación tienes muchos argumentos a favor y en contra, pero una cosa está muy clara: los precios de casi cualquier producto a día de hoy no tienen comparación si los miramos 15 o 20 años atrás, especialmente si nos remontamos a la famosa época de transición entre la peseta y el euro.

Si bien es cierto que estos cambios se deben a distintos factores, resulta difícil negar la responsabilidad de la inflación en la situación actual del mercado.

A este respecto, el Banco Central Europeo (BCE) se posicionó durante el pasado 2018, alegando que superaba el 2% debido al alza del crudo (entre otras razones), una situación que se reflejaría también en la subida de precios de la energía en general.

Para paliar la situación, el Consejo de Gobierno del BCE se ha propuesto bajar los niveles de la inflación a valores inferiores, pero próximos al 2% a medio plazo.

Contenido

Inflación: definición, tipos y causas.

Tipos de inflación.

Causas de la inflación.

Consecuencias negativas de la inflación.

7 consecuencias negativas de la inflación en la economía.

¿De qué manera se puede luchar contra la inflación?.

Inflación: definición, tipos y causas

Tanto los servicios como todos los bienes que consumimos a lo largo de nuestra vida están sujetos al eterno ir y venir del mercado, que a su vez se ve afectado por muchos tipos de factores.

Cuando los precios de estos productos aumentan de una manera generalizada en varios sectores, se puede hablar de inflación. Este proceso genera un descenso notable del poder adquisitivo, haciendo que la moneda valga menos y limitando la compra de los bienes.

Este aumento, además de ser generalizado, debe ir acompañado de una prevalencia en el tiempo, es decir, los precios deben incrementarse también de forma sostenida.

De este modo, para hablar de inflación sería necesario que el aumento se mantenga al alza en el tiempo y no de manera casual. Es necesario recalcar el hecho de que algunos productos más costosos como la energía (por ejemplo la electricidad), tienen una incidencia mayor en la inflación que otros bienes de consumo diario.

Para poder entender cómo afecta a los ciudadanos de a pie, es necesario analizar los hábitos de consumo de las familias en general. Según el país, la cultura y el estrato social, en determinados sectores será más común el uso del automóvil, el transporte público o los productos de alta tecnología.

Esto puede aplicarse también al ámbito alimenticio con el consumo de carne, vegetales y ciertos ingredientes básicos.

Finalmente, resulta interesante resaltar el hecho de que mide a través del llamado IPC (Índice de Precios al Consumidor), que tiene como objetivo el medir la evolución de los precios de los bienes y servicios más representativos, y también de los gastos de consumo habituales en cada región.

Para ello se tienen en cuenta tanto los artículos de consumo diario (combustible, alimentación, etc.) como los servicios o los bienes duraderos (tecnología, moda, etc.).

Tipos de inflación

Aunque ya hemos hecho una breve descripción del concepto de inflación y lo que este implica de cara a la economía nacional y ciudadana, es necesario resaltar que este proceso puede darse de distintas formas. Según el efecto o su porcentaje de aumento, se pueden distinguir distintos tipos de inflación:

  • Hiperinflación: es el tipo más grave en la que el aumento del precio en bienes y servicios puede alcanzar cuotas de un 1000% anual. Como consecuencia de este proceso, la devaluación de la moneda es total, y la compraventa de los productos resulta prácticamente imposible, paralizando de lleno la economía del país.
  • Inflación galopante: se da cuando los niveles duplican o triplican a los del año anterior. Este aumento es aplicable a los productos y servicios, con su consiguiente incidencia en la pérdida global del poder adquisitivo, sobre todo en las clases más desfavorecidas. Este tipo de inflaciones suele ser consecuencia de grandes cambios económicos y políticos dentro de un país.
  • Inflación moderada: supone un incremento lento pero gradual del precio de los bienes, que no supera el 10% anual. Se caracteriza por su estabilidad.
  • Desinflación: se trata de un descenso generalizado de las tasas de crecimiento en el precio de los bienes y servicios de consumo. Durante este proceso, no desaparece, pero sí que sufre un descenso considerable y sostenido.
  • Deflación: es el efecto contrario al de la inflación, es decir, se produce una disminución generalizada y sostenida de los precios. También se la conoce como negativa. Suele producirse por una caída drástica y sostenida de la demanda de bienes y servicios. A la subida de precios que se lleva a cabo para combatir la deflación y volver a un estado de estabilidad, se le llama “reflación”.

Causas de la inflación

El precio y la moneda son factores claves en del desarrollo macroeconómico del mercado, pues sirven de guía a los compradores para planear la cantidad de producto que desean y a las empresas para determinar el precio y la cantidad de las ventas.

Durante un periodo de inflación, el poder adquisitivo de una moneda disminuye, de modo que la cantidad en circulación se sitúa por delante de su demanda real. Este fenómeno puede deberse a distintas causas:

  • Inflación por costes: es la que se da cuando los propios productores reaccionan subiendo el precio de sus productos, ante el incremento de los costes de producción de los mismos.Dentro del aumento de los costes pueden influir motivos varios, como el encarecimiento de las materias primas, la subida de impuestos o las exigencias salariales de los trabajadores. Como resultado, los consumidores sufren de primera mano las consecuencias de los cambios en la cadena productora.
  • Inflación por demanda: se produce cuando la demanda de bienes y servicios supera a la oferta de estos dentro de una economía concreta. Esto provoca que la producción no pueda hacer frente a la demanda, generando una posición de inflación.La reacción del mercado ante este fenómeno es la de incrementar los precios para lograr de nuevo el equilibrio entre la oferta y la demanda. En muchos casos, este tipo está estrechamente relacionada con una política monetaria que apuesta por un interés real bajo o negativo para estimular el consumo en detrimento de la inversión.
  • Inflación autoconstruida o de causas sociales: cuando existe una previsión en el aumento de los precios de cara a determinados bienes en el futuro, son muchos los productores que deciden anticiparse a este fenómeno subiendo los precios de antemano. Con esta acción cumplen las predicciones, pues se incrementan los precios como consecuencia de la expectativa generada.

Consecuencias negativas de la inflación

Como hemos podido comprobar anteriormente, cuando se produce un aumento generalizado y sostenido en los precios de los bienes y servicios, podemos ya hablar de la existencia de inflación.

Ahora bien, muchos políticos y expertos opinan que mantener unos niveles moderados podría ejercer una influencia equilibrada en la economía de los países, sin embargo, existen muchos motivos para pensar que la inflación es un efecto muy negativo a la larga.

7 consecuencias negativas de la inflación en la economía

  1. Pérdida de competitividad: cuando el ritmo de la inflación aumenta exponencialmente en un país en concreto con respecto a sus vecinos, la producción y la venta se ven castigadas enormemente. Es el caso de España con respecto a otros países de Europa, en los que la menor inflación permite realizar operaciones de compraventa mucho más beneficiosas.
  2. Pérdida de poder adquisitivo para pensionistas y trabajadores: las subidas de precios no suelen verse complementadas con la subida del salario de los trabajadores o de las pensiones, y si estas se producen, suelen ser muy bajas en comparación con la inflación.Debido a esta situación, se reduce drásticamente el poder adquisitivo de las clases más populares, que lo tendrán difícil para llegar a fin de mes a no ser que incremente el número de horas de trabajo.
  3. Inflación de costos y retroalimentación: la subida de precio en los bienes de consumo más comunes genera una expectativa de demanda entre los empleados, conscientes de que el valor del dinero no es el de antes.En este sentido, las iniciativas de aumento salarial se disparan para hacer frente al coste de los productos y servicios, creando un ciclo muy poco sostenible que crecerá cuanto mayor sea la inflación. Es por eso que se dice que se retroalimenta: a más inflación, mayor será la generación de expectativas que conducirán nuevamente al aumento de ella.
  4. Incertidumbre económica: cuando un país está atravesando una época de inflación, la incertidumbre que se produce entre los distintos ámbitos financieros es total. Ante la imposibilidad de saber cuándo y cuánto aumentarán o disminuirán los precios, tanto las empresas como los ciudadanos verán mermadas sus capacidades de ahorro y negocio. Esta realidad es especialmente cruda ante las grandes inversiones, como la compra de una casa o un vehículo con su correspondiente hipoteca, o el proceso de creación de una pequeña empresa.
  5. Subida de impuestos: con la llegada del nuevo año fiscal, desde Hacienda se actualiza la declaración de la renta en lo que haya subido, con el subsiguiente aumento de las deducciones en cada tramo contributivo.Esto sucede simplemente porque los contribuyentes, en época de inflación y como hemos explicado, necesitarán más dinero para comprar las mismas cosas.
  6. Incidencia en las exportaciones: con la subida del coste de las materias primas en un determinado país, se produce una gran pérdida de competitividad por parte de las empresas que se dedican a exportar esos mismos bienes en el extranjero. Afecta negativamente a la financiación y las inversiones modificando los precios relativos. Igualmente, acaba con los planes de aquellos productores que dependan de los bienes menos competitivos en el mercado.
  7. Préstamos e hipotecas: la subida de los tipos de interés suele acompañar a la inflación, afectando en gran medida a las personas que tengan contratada una hipoteca de interés variable con su banco mensualmente. Además, con una inflación alta, los clientes comprarán menos créditos, por lo que las entidades financieras y empresas acabarán reduciendo tanto sus ventas como sus beneficios.

¿De qué manera se puede luchar contra la inflación?

Para que un país logre un crecimiento económico sostenido y sano en términos financieros, se requiere una estabilidad en su política de precios, tanto en bienes como en servicios.

Aunque bajar los niveles de inflación no resulta una empresa ni rápida ni sencilla, existen distintas medidas orientadas a paliar este desastroso efecto frenando en algunos casos el consumo y recuperando el valor de la moneda.

  • Controlar la política fiscal: por política fiscal entendemos aquella que engloba a los impuestos, la deuda y el gasto público en general.Con una política de gasto público bajo y de impuestos directos incrementados, se puede llegar a reducir la demanda agregada, y con ello la inflación. Sin embargo, el coste de endurecer la fiscalidad puede ser muy caro, aumentando así los niveles de desempleo y empobreciendo el producto interior bruto.
  • Restringir la política monetaria: como complemento a una política fiscal anti-inflaciones, se debe reducir la expansión monetaria desde el Tesoro, pues esta desvaloriza la moneda e incrementa el precio de los bienes. Al disminuir la cantidad de moneda que hay en circulación, se reduce la oferta de dinero y aumenta el valor de este.
  • Aumento de las tasas de interés: con unas tasas de interés incrementadas, los consumidores y empresas verán reducidas sus posibilidades de exigir préstamos, disminuyendo igualmente los gastos y las inversiones. El efecto conseguido de cara a la inflación es la reducción del nivel de precios.
  • Aumento de las tasas de cambio: las medidas en política cambiaria también contribuyen en gran medida a moderar la inflación. Cuando la tasa de cambio crece, los precios de importación tienden a la baja, reduciendo así los precios internos. Aunque esta modificación ayude a reducir la inflación, afectaría negativamente al proceso de exportación y a las empresas dedicadas a este sector.