Compara para elegir el préstamo que más te conviene ?

El préstamo es uno de los productos más demandados en el mercado financiero y se basa en un pacto entre dos partes.

Una de ellas se encarga de adelantar un dinero y recibe el nombre de prestador, y la otra, llamada prestatario o beneficiario, es quien lo recibe adquiriendo el compromiso de devolverlo en un plazo de tiempo determinado y con unos intereses que aportan rentabilidad para la persona que cede el capital.

El mercado financiero es cada vez más variado y se pueden encontrar diferentes productos que sirven para obtener financiación.

El más similar al préstamo es el crédito que consiste en el depósito de una cantidad a la que el beneficiario puede recurrir cuando quiera y solo devolver y pagar los intereses de la parte que ha utilizado.

Ambos productos son muy útiles dependiendo de las necesidades que pueda tener cada usuario. Al comparar, el crédito puede resultar más beneficioso al no pagar por el dinero que no se utiliza.

Pero esto no exime del abono de las comisiones de apertura y mantenimiento que tiene la línea que se ha abierto, además de prestar atención a la duración del contrato de apertura y tener en cuenta que lo más probable es que haya que acudir a una entidad bancaria para ponerlo en marcha.

¿Qué tipos de préstamos se pueden encontrar actualmente?

prestamoEl proceso de concesión de los préstamos es similar en cualquiera de sus modalidades, siempre se tiene que establecer un plazo de devolución de la cantidad adelantada, unos intereses y un contrato en el que aparezcan reflejadas todas las condiciones de la operación.

Este documento es esencial en cualquier intercambio económico ya que si una de las dos partes no cumple con sus obligaciones se puede reclamar legalmente el dinero que corresponde a la afectada, de lo contrario todo quedaría en el aire y en el caso de que hubiera una denuncia sería una palabra contra otra.

Dos modalidades básicas

Existen dos tipos de préstamos básicos de los que se derivan otros muchos que se adaptan a las necesidades de los solicitantes, la diferencia entre ellos es la finalidad, las cantidades que se emplean y la necesidad de la intervención de una entidad bancaria para que sean concedidos.

Hipotecas, préstamos para la vivienda

Una hipoteca es un préstamo que tiene como objetivo la compra de un bien inmueble que en la gran mayoría de los casos es una vivienda, esto hace que las cantidades pactadas sean muy altas y los plazos de devolución se alarguen varias décadas.

Hoy en día es frecuente ver a personas que tienen una hipoteca a 30 años por haber adquirido un chalé o una vivienda en la zona céntrica de una ciudad.

Para la firma de una hipoteca es imprescindible la presencia de una entidad bancaria. Aunque normalmente los bancos suelen establecer unas condiciones duras a la hora de conceder un préstamo.

En las hipotecas son más flexibles ya que saben que en caso de que el beneficiario no pueda cumplir con lo establecido se quedarían con la vivienda como aval, un inmueble que la entidad posteriormente podrá vender y obtener un beneficio.

La dificultad de aportar la entrada y otros gastos

El solicitante de un préstamo hipotecario tan solo tiene que justificar que cuenta con unos ingresos regulares, para ello debe presentar documentos como las nóminas, contratos de trabajo o facturas, acuerdos y declaraciones de IVA en caso de que sea autónomo.

Pero tiene que añadir un informe de tasación de la vivienda junto con una nota simple procedente del registro de la propiedad.

Todo esto resulta muy interesante, ya que la hipoteca se basa en la devolución del dinero prestado a través de cuotas mensuales que llevan incluidas los intereses correspondientes a esa cantidad.

Para abrir este proceso es necesario aportar una entrada que será mayor o menor en función del coste total de la vivienda, en ocasiones esta cantidad puede llegar a los 20.000 euros.

Contratar una hipoteca también lleva al abono de otros gastos adicionales como las tasas de notaría, los pagos de tasación de la vivienda, la actividad de la gestoría y la comisión de apertura del préstamo.

Además, existe un gasto extra que se debe valorar que es la contratación de un seguro de daños, aunque abrir esta póliza supone un desembolso es una garantía que cubre cualquier perjuicio que pueda sufrir el inmueble, un hecho que puede influir en su valor final.

El préstamo personal, una operación que influye en diferentes ámbitos

El préstamo personal es el más básico y generalizado ya que se puede utilizar para diferentes fines, este es uno de los rasgos que lo diferencia del hipotecario además de que se puede obtener sin necesidad de recurrir a una entidad bancaria. En líneas generales se define como un producto destinado a satisfacer una necesidad concreta, por eso las cantidades que se acuerdan suelen ser bajas.

Este tipo de préstamo recibe diferentes nombres en función de si se utiliza para adquirir un bien de consumo como un electrodoméstico, un vehículo, financiar unos estudios superiores o pagar una celebración de ámbito personal como una comunión, una boda o un viaje.

¿Cuándo interviene la entidad bancaria?

El primer aspecto que hay que tener en cuenta es que un banco solicitará una serie de documentos que utilizará para realizar un estudio de la situación económica del solicitante. El objetivo de la entidad siempre va a ser tener la certeza de que el dinero que adelanta le será devuelto con sus intereses correspondientes sin que haya ningún tipo de contratiempo.

El primer documento que hay que presentar a la entidad es el DNI, seguidamente el banco solicitará un justificante de ingresos formado por las facturas, nóminas, declaraciones de renta, copia de contratos laborales o declaraciones de IVA.

En función de la cantidad que se solicite se pueden pedir otros documentos como el contrato de alquiler o las escrituras de la vivienda en la que se resida.

Hay que tener en cuenta que cuantas más garantías tenga el banco, más probabilidades habrá de conseguir el préstamo, por eso a veces la entidad solicita hasta declaraciones patrimoniales que avalen la operación, de esta forma ocurriría una situación similar a la de las hipotecas de tal forma que si el beneficiario no cumple con lo establecido, la entidad pasa a quedarse con su vivienda.

Otra posibilidad es que el banco solicite información relativa a los gastos que la persona tiene que asumir mensualmente, por eso en caso de que el solicitante muestre cierta insolvencia la entidad puede solicitar una copia de los recibos de luz, agua o teléfono.

También influye el factor de que el solicitante tenga contraída una deuda con otra entidad, esto restará las posibilidades, pero en todo caso el banco solicitará toda la documentación correspondiente a la deuda.

El abanico que ofrece internet

El desarrollo de internet también ha llegado al sector económico provocando una revolución que ha afectado a la banca convencional que ha visto impasible como muchos de sus clientes utilizaban las nuevas plataformas digitales para obtener un adelanto de dinero que les sirviera para salvar una situación complicada, o para contar con los recursos suficientes para iniciar un proyecto que les aporte unos beneficios a medio y largo plazo.

Existen dos causas principales que han provocado que muchos usuarios se alejen de los bancos y recurran a las nuevas webs que surgen en la red. La primera de ellas es la disminución de los tiempos de espera, muchas de estas páginas dan la orden de ingreso del dinero en tan solo 15 minutos.

El factor tiempo es fundamental cuando se necesita el dinero para resolver una emergencia, con las entidades bancarias esto no ocurre ya que los trámites y el papeleo son mucho mayores.

El otro motivo son las condiciones que establecen las entidades, además de que exigen presentar innumerables justificantes de ingresos, también suelen preguntar cuál va a ser el destino del dinero solicitado. Las precauciones de los bancos son extremas y esto alarga el proceso y dificulta la obtención del préstamo.

Existe un tercer factor que no tiene tanto peso como los dos anteriores que es la comodidad. En ocasiones acudir a las sucursales supone una pérdida de tiempo por tener que desplazarse hasta el lugar y esperar la cola que habitualmente se forma delante del mostrador, con las plataformas online todo esto desaparece ya que lo único que se necesita es un dispositivo móvil con acceso a internet.

¿Cómo se pide un préstamo por internet?

El primer paso es comparar las diferentes plataformas que existen en la red, aunque todas ofrecen productos similares la variedad hace que haya ofertas que se adaptan en mayor o menor medida a las necesidades de los usuarios.

También es importante fijarse en otros aspectos como los comentarios que dejan los clientes en la web o las valoraciones que aparecen en sus redes sociales.

La gran mayoría de páginas parten con una oferta de 300 euros a devolver en menos de un mes, aunque esta cantidad puede variar y establecer un plazo de devolución más o menos amplio. Para valorar estas opciones es interesante recurrir a los simuladores de préstamos que tienen webs como CCLoan.es donde colocando una cantidad se puede conocer el plazo de devolución de la misma y el coste que tendría en base a sus intereses.

El proceso para pedir el préstamo también es muy parecido en todas las webs, es importante que los requisitos sean asequibles para los usuarios como ocurre en CCLoan.es donde tan solo es necesario tener una edad comprendida entre los 21 y los 75 años, residir en España y ser titular de una cuenta bancaria en la que se ingresará el préstamo.

Seguidamente es necesario registrarse en la web, donde CCLoan.es abrirá un espacio llamado “área de cliente” en el que la persona podrá despejar todas las dudas que tenga sobre la operación que pretende llevar a cabo, además de recibir información útil para sus intereses.

Una vez que se haya completado el registro se verifican una serie de datos para comprobar que la operación cumple con todas las garantías legales y se solicita un número de teléfono y una dirección de correo electrónico en la que se notificarán todos los aspectos relacionados con la operación y se avisará de la autorización del envío de dinero. La gran ventaja de CCLoan.es es que puede realizar este proceso en tan solo 15 minutos.

Una ventaja única

Algunas plataformas como CCLoan.es ofrecen a sus nuevos clientes un primer préstamo en el que no tienen que pagar ningún interés por el adelanto concedido, se trata de una promoción que hace que la operación sea totalmente gratuita para el usuario, que el único compromiso que debe asumir es devolver el dinero prestado en el plazo establecido.

Otro aspecto positivo para el beneficiario es que en caso de no poder cumplir con las cuotas de devolución puede solicitar una prórroga de pago a la plataforma para que tenga la opción de abonar la parte que le corresponde en plazos más cómodos.

Lo normal es que este tiempo extra sea concedido, algo que no sucede con las entidades bancarias, pero el usuario debe tener en cuenta que si no cumple con la prórroga concedida tendrá que asumir importantes consecuencias ya que estaría provocando un perjuicio a la plataforma.

La elección recae sobre el usuario

Un préstamo es una operación financiera que tiene sus riesgos y compromisos. Antes de firmar cualquier contrato es conveniente leer la letra pequeña y analizar la situación económica y personal por la que se está atravesando y en base a ello decidir si se opta por una entidad tradicional o se recurre a una plataforma digital que opera en la red.

El tiempo y los recursos con los que se cuentan deben estar presentes en cualquier análisis, pero si se trata de solucionar una emergencia que requiera de un dinero rápido la mejor opción será acudir a una plataforma web.

Por el contrario, si se cuentan con fondos y no hay inconvenientes en correr el riesgo de alargar el proceso, se puede acudir a una entidad bancaria.