Préstamo Online vs Crédito Bancario | Una Guerra Por ti

Siempre ha sido difícil conseguir un préstamo personal, especialmente debido a la gran cantidad de documentos que hay que presentar, pero ahora esta situación ha cambiado gracias al desarrollo de internet. Las nuevas plataformas digitales te permiten obtener un crédito de forma sencilla y rápida y este hecho ha generado una gran competencia entre bancos y webs.

Si quieres saber cómo ha sido el origen y asentamiento de los préstamos online, la competencia que se ha generado con los bancos y las estrategias que están empleando las entidades y las webs de concesión de préstamos, lee este artículo. Además, encontrarás la forma de solicitar un crédito personal en una plataforma digital o en una entidad bancaria.

Los préstamos online no dejan de ganar adeptos, esta situación no ha pasado desapercibida para las entidades bancarias que han visto cómo perdían clientes en favor de las nuevas plataformas digitales. Para cortar esta hemorragia han decidido tomar medidas adaptándose a los parámetros digitales y creando una competencia que cada vez es más feroz.

Tabla de Contenido

  1. ¿Qué es un préstamo?
  2. ¿Cómo se solicitan los préstamos más clásicos?
  3. ¿Conceden los bancos algún instrumento para adelantar dinero?
  4. ¿Se utilizan mucho estas tarjetas?
  5. ¿Interviene el crédito en otros productos bancarios?
  6. ¿Qué son los préstamos online?
  7. ¿Pueden estas plataformas conceder préstamos de cantidades altas?
  8. ¿Puede un banco concederte un préstamo online? 

1.      ¿Qué es un préstamo?

Un préstamo es un producto financiero que consiste en un adelanto de dinero que se concede tras la firma de un contrato que establece un plazo de devolución determinado y el pago de una tasa de interés que corresponde a un porcentaje que se aplica sobre la cantidad adelantada. Esta cantidad de dinero es la ganancia que recibe el banco o la plataforma digital por adelantar el dinero y es el precio que tienes que pagar para disponer de ese capital de forma anticipada.

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2.      ¿Cómo se solicitan los préstamos más clásicos?

Para que un préstamo se considere clásico es necesario solicitarlo en un banco. Las entidades bancarias son el lugar tradicional al que acudir cuando se necesita un adelanto de dinero y a pesar de las alternativas que están surgiendo, siguen manteniendo una amplia carteta de clientes y lejos de conformarse con su situación actual, están implantando nuevas formas de anular a su competencia.

Para obtener un préstamo en una entidad bancaria tienes que presentar una serie de documentos que además de identificarte deben aportar todos los detalles de tu vida económica, y sobre todo tienen que demostrar que tienes capacidad suficiente para devolver el dinero adelantado con sus intereses correspondientes.

  • Documento Nacional de Identidad
  • Número de teléfono móvil
  • Correo electrónico
  • Últimas nóminas recibidas
  • Contrato de trabajo
  • Declaración de la renta
  • Facturas o declaraciones de IVA si eres autónomo

Cuando acudas a un banco para solicitar un crédito personal debes demostrar que eres capaz de devolverlo. Es cierto que con la aparición de las nuevas webs las entidades se han flexibilizado, pero siempre tienen el objetivo de minimizar el riesgo de que la cantidad que han adelantado no sea devuelta en los términos acordados y para alcanzar esta meta tienen que saber que cuentas con unos ingresos regulares.

En caso de que no puedas aportar este tipo de documentos tienes la opción de presentar un aval que responda ante ti en caso de que no cumplas con las condiciones de devolución del crédito, o alguien de tu entorno puede ser tu avalista personal presentando toda la documentación necesaria para justificar que responde por ti.

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3.      ¿Conceden los bancos algún instrumento para adelantar dinero?

Una de las grandes innovaciones que trajeron las entidades bancarias fueron las tarjetas de crédito, este instrumento apareció por primera vez en 1958 y está asociado a una cuenta que contiene un crédito personal al que recurre la tarjeta cuando se va a hacer una compra por un importe superior al dinero que se tiene almacenado.

El gran inconveniente es que este dinero extra al que se ha tenido acceso hay que devolverlo con sus intereses correspondientes. Además, es necesario que estés muy pendiente de cada compra que realizas con tu tarjeta de crédito, porque a diferencia de lo que ocurre con las de débito, los importes de las compras que realices se cargarán al mes siguiente y si no llevas un control puedes sorprenderte al ver que has gastado más de lo esperado.

Otro punto negativo de estas tarjetas es que muchas de ellas solo operan a nivel nacional y no las puedes utilizar en el extranjero. También tienes que tener en cuenta que solo los bancos tienen capacidad para concederlas y se las darán a aquellos clientes que sean solventes, muestren ingresos estables o confirmen que tienen una antigüedad laboral mínima que garantice que no puedan ser despedidos o dejen su puesto de trabajo.

4.      ¿Se utilizan mucho estas tarjetas?

La tarjeta de crédito fue un instrumento muy utilizado durante los años anteriores a la crisis económica, pero durante y después de este periodo su uso descendió debido a la bajada del poder adquisitivo de la clase media española. Ahora la situación ha cambiado y aunque siguen siendo muy populares ya no tienen el tirón de antes.

5.      ¿Interviene el crédito en otros productos bancarios?

Aunque el término crédito es muy utilizado en el sector bancario no siempre se refiere a un préstamo, existen otros productos además de las tarjetas que sirven para justificar los pagos. Uno de ellos es la carta de crédito que se trata de un documento emitido por una empresa que sirve para confirmar que otra entidad tiene que recibir un dinero por la compra de un bien o servicio.

En este sentido también existen las boletas de pago que se emplean entre los gestores de una empresa y sus propios trabajadores y sirven para demostrar que el empleado ha recibido una remuneración por hacer su trabajo. Es un documento muy parecido a las facturas y aparecen con los contratos de obra y servicios o para cerrar las relaciones laborales entre los autónomos y los dueños de las entidades para las que hacen colaboraciones puntuales.

6.      ¿Qué son los préstamos online?

Un préstamo online es un producto financiero que se obtiene a través de la red por dos canales, uno de ellos y el primero en trasladar estos adelantos de dinero a internet son las plataformas digitales y el otro son los bancos, que cada vez están más presentes en la red para evitar la pérdida de clientes que están sufriendo en favor de estas webs. Todo esto ha provocado que la competencia analógica se esté convirtiendo en digital.

No cabe duda que los préstamos online le están haciendo una competencia muy dura a los clásicos préstamos bancarios, las plataformas digitales le han hecho frente a estos gigantes por dos motivos, uno de ellos es que el dinero llega a tu cuenta en muy poco tiempo, y el otro es que las condiciones que exigen para obtener el producto son mucho más flexibles.

Si vas a solicitar un préstamo online en una web no tienes la necesidad de informar sobre tu situación económica, aunque tienes que tener en cuenta que las cantidades serán más bajas que las de los préstamos que conceden los bancos, que son empresas que llevan muchos años operando y que tienen un volumen de clientes y una capacidad económica con la que es muy difícil competir. Si acudes a una plataforma tienes que cumplir una serie de requisitos:

  • Presentar el Documento Nacional de Identidad (DNI)
  • Residir en España
  • Ser titular de una cuenta bancaria
  • Enviar número de teléfono móvil y dirección de correo electrónico
  • Solo presentar justificante de ingresos si se solicita una cantidad alta

Si cumples con los tres primeros podrás acceder a préstamos de cantidades situadas en torno a los 500 euros, aunque el producto más típico es el préstamo de 300 euros que llega a tu cuenta en tan solo 15 minutos y que tienes que devolver en un mes. No es igual analizar tres documentos personales que estudiar documentación relacionada con tu situación económica, esto hace que los trámites sean más ligeros, las comprobaciones más rápidas y la orden de ingreso llegue antes.

Un aspecto que tienes que tener en cuenta es que el préstamo online solicitado en una plataforma puede tardar más tiempo en llegar de los 15 minutos que anuncian. El motivo es que el dinero tiene que ser ingresado en una cuenta bancaria y algunas entidades tardan entre 24 y 48 horas en dar disponibilidad al capital que te han ingresado. Aun así, este proceso es mucho más rápido que si pides el préstamo en una entidad.

Una ventaja que aportan las plataformas respecto a las entidades es la oferta para primeros clientes. Algunas webs de referencia como CCLoan.es te conceden un préstamo de 300 euros al 0% de interés, esto hace que sea un producto totalmente gratuito y una oportunidad única para las personas que atraviesan un mal momento económico.

7.      ¿Pueden estas plataformas conceder préstamos de cantidades altas?

Una plataforma digital puede conceder préstamos de cantidades que superen los 1.000 euros, pero en la gran mayoría de los casos estos productos están destinados a clientes que llevan tiempo en estas webs y han demostrado que cumplen con todas las condiciones de los contratos.

Cuando una plataforma digital concede un préstamo online, aunque sea de una cantidad baja, está asumiendo un gran riesgo, si el beneficiario no cumple la empresa está teniendo una pérdida que puede ser muy perjudicial. Estos sitios web no tienen el músculo económico de los bancos y cada día tratan de obtener nuevos clientes para superar la competencia que existe entre ellos, que es igual o más dura que la que tienen con las entidades bancarias.

Si solicitas un préstamo online en una de estas plataformas y ves que no puedes devolver el dinero en el tiempo pactado debes avisar con la máxima antelación posible a los gestores de la página. Es probable que te concedan una prórroga y no tengas que abonar ningún tipo de sanción, pero ten en cuenta que se trata de una segunda oportunidad en la que no puedes fallar, de lo contrario la web utilizará algún método para reclamarte el dinero o inscribirá tu nombre en una lista de morosos como el ASNEF.

Estas condiciones de las plataformas son más ventajosas que las que establecen los bancos a los clientes que no cumplen con lo acordado. Las entidades bancarias han reducido los riesgos al máximo al comprobar el estado de tus finanzas, y si no cumples con lo pactado seguramente se te cargue de forma automática el importe de los intereses de demora.

8.      ¿Puede un banco concederte un préstamo online?

Desde hace varios años las entidades bancarias han comenzado a operar en la red. Todas las entidades cuentan con una banca online y con una aplicación hecha para sus clientes en las que pueden hacer operaciones de diferentes tipos como transferencias de dinero o solicitudes de créditos personales.

Aunque un cliente de una entidad bancaria puede operar desde su teléfono y el tiempo de espera para recibir el dinero se ha reducido considerablemente, tendrá que justificar que tiene unos ingresos regulares y esto retrasará el proceso. El único factor que puede agilizar los trámites es que seas cliente de la entidad desde hace años y el banco ya sepa el estado de tu economía.

Hace diez años prácticamente ninguna entidad se había planteado trasladar sus operaciones al mundo digital, pero el avance de internet y el comportamiento del consumidor no les ha dejado otra opción y los cambios que han hecho las entidades se han dejado notar.

Hoy en día existen menos sucursales físicas que hace una década, sus horarios han cambiado y muchas de ellas también abren por la tarde. Además, las ofertas de empleo de las entidades van destinadas a personas que tengan formación y experiencia en informática y en los entornos digitales.

Este contexto deja en evidencia que los préstamos online son una competencia muy fuerte respecto a los clásicos, hasta el punto de que las entidades bancarias se han visto obligadas a cambiar sus formas de operar. Todo apunta a que el futuro es digital.

Resumen, Los tiempos han cambiado y los préstamos online están haciendo una competencia muy fuerte al clásico crédito bancario. La aparición de las plataformas digitales y las facilidades que conceden respecto a las entidades bancarias les han obligado a hacer una serie de cambios que frenen la pérdida de clientes. El nuevo consumidor digital tiene otras prioridades.

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