Cuatro claves para entender qué son los préstamos sostenibles

La economía está presente en todos los aspectos de la vida.

También en el cuidado del medio ambiente, un objetivo que es necesario lograr debido a los efectos del cambio climático y la explotación de los recursos naturales que están afectando gravemente al planeta.

Pero el desarrollo de iniciativas ambientales y de negocios comprometidos y socialmente responsables requiere de una inversión que en ocasiones no está al alcance de todos, para este fin surgen los préstamos sostenibles.

Estos préstamos reciben el nombre de “verde” y tienen el objetivo de desarrollar proyectos de energías renovables, control de la contaminación, formas de transporte sostenible e impulso de la eficiencia energética. En este artículo descubrirás cuatro claves para saber cómo funcionan este tipo de préstamos y podrás valorar si te interesa acceder a algunos de ellos.

Aunque puede parecer que se trata de un producto nuevo, los préstamos sostenibles llevan dos años muy asentados en el mercado.

En 2019 la demanda de forma de financiación creció en un 13%, y todo apunta a que sus solicitudes seguirán aumentando, el motivo es que tienen más flexibilidad que los créditos tradicionales y actualmente no es complicado acceder a ellos.

¿Cuáles son las bases de estos préstamos?

Las características principales de los préstamos sostenibles están definidas por instituciones como la Asociación de Mercado de Préstamos, la Asociación de Mercado de Préstamos de Asia y Pacífico y la Asociación de Préstamos Sindicados y comerciales.

Este tipo de préstamos también tienen similitudes con los tradicionales, pero se diferencian de ellos en su finalidad, y se sostienen sobre cuatro puntos principales.

  1. Definición de una estrategia de sostenibilidad
  2. La obligación de fijar unos objetivos que los justifiquen
  3. Información sobre el proyecto
  4. Revisiones y justificaciones

Para pedir un préstamo sostenible no es necesario demostrar que se tiene suficiente capacidad económica para devolverlo, la exigencia está en la presentación de una estrategia que justifique que el proyecto o la iniciativa que se va a poner en marcha cumple con unos parámetros de sostenibilidad, que se traducen en beneficios sociales y medio ambientales que se puedan cuantificar.

Esta es la documentación que se debe presentar a la entidad

deben aparecer detallados todos los objetivos que se han establecido en la memoria de ese proyecto. Además, es necesario justificar que se cuenta con un método que pueda cuantificar el grado de sostenibilidad de estos préstamos.

Hoy en día las entidades bancarias son las instituciones que se encargan de proporcionar estos préstamos, y justificar correctamente para qué se va a emplear el dinero prestado es fundamental.

Una vez que el préstamo ha sido concedido el contacto con el prestador no se pierde en ningún momento, ya que la tercera característica de este producto es el “reporting”, que se refiere a la obligación de informar periódicamente sobre el desarrollo del proyecto financiado, y la consecución de los objetivos que se establecieron en la documentación que se presentó al solicitarlo.

 

La periodicidad de estas informaciones se aclara en el contrato de concesión, y si la entidad emisora detecta que no se está haciendo un uso responsable del dinero prestado, es probable que los beneficiarios se enfrenten a ciertas sanciones, aunque todos estos apartados vienen reflejados en el contrato firmado.

Si quieres solicitar un préstamo sostenible tienes que tener en cuenta este tipo de exigencias que te obligan a redactar una memoria sólida y detallada antes de llevar a cabo cualquier trámite.

No debes olvidar que vas a tener la presión de justificar cada paso que das, por eso es recomendable que consultes con especialistas en materias de ecologismo y sostenibilidad para que previamente te den su visión sobre el proyecto que quieres poner en marcha.

La cuarta característica de los préstamos sostenibles tiene mucho que ver con el “reporting” y es la revisión.

Este paso también se da una vez que el préstamo ha sido concedido, y a medida que el proyecto se va poniendo en marcha es necesario demostrar que hay una total transparencia en los datos que se mostraron cuando se concedió. Además, toda esta información tiene que ser proporcionada por un verificador independiente que no tenga vinculación con ninguna de las dos partes.

Otros aspectos que forman parte de estos préstamos

Aparte de estas cuatro bases, los préstamos sostenibles tienen otras exigencias que hay que cumplir para que sean concedidos. La primera de ellas es que la entidad emisora tiene que ser capaz de calificarlos dentro de una de las categorías que establecen y que están relacionadas con fines sostenibles.

También es necesario abrir una cuenta en la entidad bancaria a la que se solicita el proyecto, de esta forma el banco gana un cliente y le resulta más fácil revisar la gestión del dinero que ha concedido, pudiendo verificar si realmente se utiliza para fines ambientales.

Fuentes de información para solicitar el préstamo

Presentar la solicitud para acceder a un préstamo sostenible, reunir toda la documentación y tener la tranquilidad de que el proyecto es fuerte no es sencillo.

Puedes acudir a determinadas instituciones que te pueden ayudar, una de ellas es la Asociación Internacional del Mercado de Préstamos que establece una serie de principios verdes que deben cumplir este tipo de proyectos, si tu iniciativa no coincide con algunos de estos puntos, lo mejor es que la revises antes de presentarla.

Otra opción es preguntar a la propia entidad a la que solicitas este préstamo, la inmensa mayoría de ellas disponen de un plan en el que se detallan las exigencias de sostenibilidad que deben incluir los proyectos que busquen una financiación.

Además, este producto también forma parte del mercado financiero, por lo que ha generado una competencia entre las entidades que intentan liderar la concesión de los préstamos sostenibles y convertirse en referentes de la sostenibilidad, una circunstancia que puede beneficiarte.

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