Sabes que es una línea de crédito? Una línea de crédito (o cuenta de crédito) es un dinero que un banco pone a tu disposición. Quieres saber más?

Tener un buen historial de crédito es uno de los instrumentos bancarios más interesantes para empresarios y emprendedores.

El motivo es que permite contar con un respaldo económico al que recurrir para realizar inversiones o afrontar situaciones económicas adversas como el pago de nóminas a trabajadores o el abono de deudas contraídas con algún proveedor.

Tomar decisiones correctas en el ámbito económico

Es fundamental para contar con los recursos necesarios para el día a día, ahorrar un extra y no pasar apuros a final de mes, pero en ocasiones alcanzar estos objetivos resulta imposible debido a los imprevistos a los que hay que hacer frente y se necesita contar con una ayuda.

Actualmente el mercado financiero ofrece una gran variedad de productos financieros que permiten contar con un adelanto de dinero.

Pero existen dos clásicos que destacan sobre el resto, el crédito y el préstamo, elegir el que más se adapte a las necesidades que hay que cubrir es imprescindible para alcanzar una estabilidad financiera sin tener que pagar una cantidad excesiva por utilizar el producto que se ha concedido.

Tradicionalmente han sido los bancos quienes han concedido productos financieros basados en un adelanto de dinero.

Pero el auge de las plataformas financieras ha aumentado las opciones del consumidor y ha disminuido el número de clientes de las entidades que han reaccionado adaptándose a los parámetros de la red de tal manera que ahora es posible obtener una línea de crédito online.

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Línea de crédito

¿Qué es una línea de crédito?

Es un dinero que pone una entidad emisora a disposición de un cliente ingresando en una cuenta de la que es titular. El beneficiario puede recurrir a ella cada vez que lo vea necesario y solo tiene que devolver y pagar los intereses de la parte de ese dinero que ha utilizado.

Otro aspecto que hay que tener en cuenta para saber cómo funcionan estas líneas de crédito es que para establecerla es necesaria la firma de un contrato que si se establece a través de una entidad bancaria tiene una duración de 365 días que se puede ampliar según las necesidades y expectativas del usuario.

¿Quiénes utilizan las líneas de crédito?

Aunque cualquier persona puede abrir una línea de crédito, se trata de un producto pensado para los empresarios y emprendedores. Especialmente para aquellos que acaban de poner su compañía en marcha y necesitan un respaldo para solucionar cuestiones como el pago de nóminas o IVA.

O para realizar inversiones y adquirir material necesario para vender los bienes y servicios que ofrece la entidad.

Este respaldo además de un soporte monetario aporta tranquilidad para continuar con la actividad empresarial, normalmente los negocios atraviesan diferentes etapas, algunas de ellas traen importantes beneficios y en otras es más complicado obtener las ganancias esperadas.

Esta también permite saber que se cuenta con recursos para afrontar cualquier situación.

¿Cuáles son las ventajas y desventajas de abrir una línea de crédito?

Los aspectos positivos y negativos de la apertura de una línea crediticia varían según se realice a través de una entidad bancaria o de una plataforma web.

Aunque los expertos siempre recomiendan analizar la situación económica personal antes de firmar la contratación de un dinero adelantado para evitar contratiempos que provoquen un encarecimiento del producto.

El primer aspecto que hay que tener en cuenta es que abrir la línea a través de una entidad será más costoso que hacerlo por medio de una plataforma debido a las comisiones que establecen los bancos al producto.

Además, será más complicado adquirirla, ya que la entidad hará un análisis exhaustivo de la situación económica del solicitante, algo que no ocurre en las nuevas webs.

Antes de solicitarla es conveniente saber para que se va a utilizar el dinero, el motivo es que las cantidades de los créditos concedidos por los bancos son mucho más altas que las que gestionan las plataformas. El motivo es que una entidad tiene más capacidad económica debido al volumen de dinero y clientes con los que trabajan, sobre todo si el banco cuenta con varios años de actividad.

Otro aspecto importante es el tiempo

Lo normal es que un banco tarde mucho más que una plataforma en abrir la línea de crédito ya que el análisis de la situación financiera que realizan las entidades es mucho más profundo y detallado.

Las nuevas webs tan solo tienen en cuenta el cumplimiento de las garantías legales y la verificación de ciertos datos que blinden la operación, por eso en pocos minutos son capaces de dar la orden de ingreso.

También es necesario valorar la facilidad de pago, en ocasiones una urgencia económica impide cumplir con las condiciones del contrato de devolución del dinero utilizado, plataformas digitales como CCLoan. Permiten al usuario conseguir una prórroga para que pueda abonar las cuotas sin poner en peligro su economía personal.

Aunque el beneficiario debe avisar cuanto antes de esta situación y cumplir con el tiempo extra que se le ha otorgado.

Si esta situación se produce en una entidad bancaria es probable que la persona pueda pedir un tiempo extra, pero las posibilidades son mucho menores.

Además el banco se encargará de evitar esta situación concediendo el crédito aquellos clientes que comprueben que cuentan con los recursos necesarios para afrontar estos pagos. De lo contrario anularían la operación u ofrecerían un producto que se adaptara a las necesidades y capacidades del cliente.

Aunque la obtención de una prórroga es una posibilidad, la mejor recomendación es tener la seguridad de que se puede cumplir con el acuerdo firmado.

De lo contrario se puede incurrir en el pago de los intereses de demora o ser inscrito en una lista de morosos, un hecho que puede cerrar las puertas a la concesión de créditos o préstamos futuros.

Cuál es mejor: ¿plataforma web o entidad bancaria?

El factor decisivo será la finalidad del dinero, generalmente si se trata de una empresa es conveniente solicitarlo por la entidad bancaria ya que las necesidades de la compañía exigirán el pago de cantidades altas.

Aunque si es una Pyme se puede estudiar la posibilidad de contratarlo a través de una plataforma.

Las condiciones que exigen las webs son más interesantes para los particulares y los autónomos, aunque el auge de las nuevas plataformas ha conseguido que los bancos sean más flexibles y lancen ofertas y promociones de créditos particulares que pueden ser muy interesantes, aunque en el factor tiempo las nuevas webs siguen teniendo ventaja.

¿Cómo tener una línea de financiamiento en una entidad bancaria?

Como ocurre con la contratación de cualquier producto que supone un adelanto de dinero para un beneficiario, el banco exigirá una serie de documentos que acrediten que esa persona cuente con unos ingresos regulares.

Entre estos papeles suelen estar las nómicas, el contrato de trabajo, facturas o declaraciones de IVA. Aunque todo esto se puede ahorrar si se solicita al banco con el que se opera normalmente y se tienen domiciliadas las nóminas o los recibos de los suministros habituales.

El objetivo es que el banco esté informado de la vida económica del solicitante para que considere que la operación es viable.

Normalmente la línea de crédito tarda muy poco tiempo en estar habilitada y se pone en marcha tras la firma de un contrato que en la gran mayoría de los casos tiene un año de duración y si se quiere establecer es necesario hablar de nuevo con el banco para crear un nuevo contrato con unas condiciones que pueden ser iguales o diferentes a las establecidas en el pacto anterior.

El dinero correspondiente a la línea de crédito llega a una cuenta bancaria que tiene como titular al solicitante, a partir de ese momento puede disponer del dinero y utilizarlo cada vez que crea conveniente.

Cuando finalice el tiempo del contrato no el usuario no tendrá la responsabilidad de devolver la parte de la cantidad que no haya gastado.

¿Puede una operación entrar en peligro por las deudas?

Uno de los requisitos que establecen los bancos es que el solicitante no esté incluido en un registro de morosos como el ASNEF o el RAI, las personas que aparecen en estas listas tienen alguna deuda con otra entidad o empresa.

Aunque también se han flexibilizado en esta condición y si la deuda es pequeña y el usuario se muestra solvente puede acceder al crédito.

Una de las preguntas más habituales de las entidades bancarias es para qué se va a utilizar el dinero del crédito.

Si el banco detecta que el objetivo es pagar una deuda contraída con otra institución es muy probable que anule la operación, aunque nada es fijo en las negociaciones y este tipo de decisiones son diferentes en cada entidad.

¿Cuáles son los gastos y comisiones de la línea de crédito?

Cada entidad financiera tiene sus propias normas y condiciones, por este motivo los costes de contratación y los compromisos que se asumen respecto a un producto varían en función de un banco u otro.

Abrir una línea de crédito supone el pago de una serie de comisiones que pueden ser mayores o menores dependiendo de la entidad o aparecer según los deseos del contratante.

La primera de ellas es la comisión de apertura que es la que se establece por el hecho de abrirla, su coste varía en función del lugar donde se haya contratado, oscilando entre el 0,50% y el 2% del total del dinero adelantado.

Normalmente las entidades establecen esta comisión a la gran mayoría de productos contratados.

Otro pago que hay que abonar es la comisión de disponibilidad, esta tasa es muy discutida ya que contradice a la naturaleza de la línea de crédito y corresponde al pago de la cantidad que no se utiliza.

Es decir es necesario pagar por tener un dinero disponible

Generalmente es del 1% sobre la cantidad adelantada, pero se aplica de forma trimestral, por este motivo es imprescindible negociarla con el banco sabiendo que habrá que abonarla cuatro veces durante un año.

La siguiente comisión es la del mayor saldo excedido del trimestre y es la que se aplica cuando se ha utilizado más dinero del que se ha pactado en el contrato, normalmente se sitúa en un 2,5% trimestral.

Es fundamental saber que existe esta comisión por dos motivos, uno para tener un control de gastos y evitar tener que abonarla y otro para hacer cálculos y excederse del crédito un trimestre siempre y cuando se tenga la seguridad de que ese dinero dará una rentabilidad posterior que haya útil el abono de esta comisión.

A la línea de crédito también se le aplica la comisión por recibo vencido que cobra cada tres meses y corresponde al pago de la cantidad de dinero que se ha utilizado durante ese periodo de tiempo.

Cuando se tiene abierta una línea de crédito y se utiliza nos salta un aviso en la cuenta o se resta el dinero de forma instantánea, por este motivo los cargos llegan más tarde y el control es fundamental.

La última es la comisión por renovación de crédito y entra en juego cuando el beneficiario decide renovar su contrato que se puede ampliar otros 12, 24 o 36 meses.

Este cargo también es discutido ya que la entidad bancaria es consciente de que va a obtener más beneficios por el simple hecho de ampliar el contrato de un cliente. Normalmente esta comisión corresponde al 1 o 2% del crédito.

Un extra que puede ser opcional

Las entidades bancarias ofrecen una comisión a la gran mayoría de sus productos que es la de estudio y consiste en el pago de un servicio que se encarga de evaluar los riesgos de asumir esa operación.

Su contratación depende de las necesidades del usuario y suele ser del 1% del crédito, en principio puede ser prescindible, pero reducir los riesgos y ser conscientes de los beneficios que se pueden obtener de la firma del contrato garantizan que el usuario no sufra ningún tipo de contratiempo que afecte a su bolsillo.

¿Cuáles son las comisiones o intereses negativos para mí?

La mayoría de los productos bancarios llevan asociadas dos comisiones que intervienen cuando el beneficiario incumple alguna parte del contrato. La primera de ellas es la de cancelación y se aplica cuando el usuario adelanta el pago de varias cuotas que disminuyen el plazo de devolución del producto.

La otra comisión es la de los intereses de demora que entra en juego cuando se supera el plazo de devolución establecido.

Cuando se aplican se producen cargos en la cuenta del cliente que pueden ser de unas cantidades muy elevadas que encarezcan el producto que ha solicitado, por este motivo la primera recomendación que se da a cualquier usuario es analizar su propia economía personal para ser consciente de sus posibilidades y leer detenidamente la letra pequeña de cualquier contrato.

¿Cuán difícil es establecer un tiempo concreto?

Ninguna entidad bancaria aporta una información específica sobre el tiempo que tardará un crédito inmediato en llegar a la cuenta del solicitante, por las características del producto se deduce que este periodo será breve y el capital quedará entregado en el mismo día en que se solicita, aunque todo depende del análisis de la situación financiera del solicitante.

Esta situación también se produce en las nuevas plataformas digitales, muchas de ellas son capaces de conceder el crédito en tan solo 15 minutos.

Pero este espacio de tiempo se puede alargar porque el capital tiene que ser ingresado en una cuenta bancaria y en ocasiones la entidad tarda entre 24 y 48 horas en aceptar la transferencia y dejar el dinero disponible para el solicitante.

¿Cuál es el instrumento más usado por los bancos con sus clientes?

Uno de los productos más reconocidos de los bancos es la tarjeta de crédito, se trata de un instrumento que se le entrega a un cliente que ha abierto una línea de crédito en la entidad y sirve para pagar la compra de bienes o servicios en cualquier establecimiento físico u online.

Esta tarjeta está vinculada a una cuenta que tiene un saldo determinado y a la que se le suma una cantidad que corresponde al crédito contratado por el cliente, de esta forma si la persona que va a realizar la compra tiene agotado los fondos de su cuenta automáticamente entra el crédito en la transacción permitiendo que la compra sea posible.

El beneficiario de esta tarjeta debe tener en cuenta que deberá pagar los intereses correspondientes a la utilización del crédito.

Además, es imprescindible llevar un control de los pagos que se realizan con este instrumento ya que a diferencia de las de débito, el cargo correspondiente a la compra no aparece en el momento en el que se ha realizado, sino a principios del mes siguiente, esta situación provoca que el usuario se vea en la obligación de hacer un pago extra con el que no contaba.

¿Cuál es la forma de establecer un control de gastos efectivo?

Controlar y reducir los gastos es una labor que requiere tiempo, si se quieren evitar imprevistos lo mejor es realizar un análisis de las necesidades y obligaciones que hay que cubrir.

Una medida recomendada por expertos es poner encima de una mesa todas las facturas a las que se ha tenido que hacer frente y anotar la cantidad de dinero que se marcha cada mes. Es imposible establecer un control de gastos sin saber dónde va cada euro.

La información siempre es un factor fundamental, sabiendo cuales son las necesidades básicas se puede controlar el gasto de la tarjeta, algunas personas optan por anotar las compras que realizan con ella con el objetivo de parar cuando se está llegando al crédito, aunque esta actividad puede ser muy elaborada.

Si se cuentan con pocos recursos y no se tiene que hacer frente a pagos importantes la mejor opción es contar con una tarjeta de débito en la que aparece el importe de las compras una vez que se han llevado a cabo. Además. Algunas entidades exigen el pago de algunas comisiones por utilizar una tarjeta de crédito.

¿Qué una línea de crédito personal en internet?

Las entidades bancarias ya no son el único lugar en el que se puede obtener un crédito, actualmente existen multitud de webs que abren una línea de crédito con unos costes inferiores a los de los bancos y en un periodo de tiempo que permite hacer frente a cualquier urgencia.

También hay que contar con que estas plataformas ofrecen créditos de cantidades mucho más bajas, aunque muchas de ellas están tomando medidas ante la gran demanda que se ha desarrollado y a aquellos usuarios que anteriormente han sido clientes y han cumplido con todo lo estipulado en los contratos se les ofrecen créditos por cuantías superiores a las habituales.

La aparición de estas webs ha creado un nuevo mercado en la red que está haciendo perder una gran cantidad de clientes a los bancos en pro de este tipo de plataformas.

Aunque es cierto que las entidades tradicionales cuentan con mayor capacidad económica y pueden conceder productos de cantidades más altas, el solicitante medio prefiere hacer frente a unas condiciones que se adaptan en mayor medida a sus recursos y necesidades.

Los bancos han querido poner remedio a esta situación desarrollando aplicaciones y creando una banca online en la que se pueden llevar a cabo distintos tipos de operaciones, pero de momento estas nuevas plataformas parten con la ventaja de haber empezado su actividad en el entorno digital.

¿Cómo encontrar el sitio más adecuado?

Uno de los inconvenientes de internet es que ofrece una cantidad de opciones tan amplias que a veces encontrar la más conveniente resulta muy complicado, por eso antes de contratar un crédito por una web emisora es recomendable hacer un estudio de las más destacadas y analizar que ofrece cada una de ellas.

Las condiciones que exigen estas plataformas para entregar un crédito o préstamo son muy similares, solo experimentan pequeñas variaciones en una u otra debido a la publicación de ofertas y promociones que en la gran mayoría de los casos son beneficiosas para el cliente.

Aunque esto no exime al usuario de la obligación de buscar en varias webs e informarse sobre su actividad para tener la garantía de que la operación se lleva a cabo por cauces legales y su privacidad y seguridad no corren peligro.

¿Existe privacidad y protección de los datos personales?

Los usuarios tienen dos preocupaciones básicas cada vez que operan en internet, una de ellas es la privacidad y otra la seguridad, antes de realizar cualquier operación o contratar algún producto hay que tener en cuenta que normalmente los datos del solicitante pasan a formar parte de un fichero de la propia plataforma.

Es importante leer con detenimiento la política de privacidad para asegurar que la información personal del solicitante no es vendida a terceros. También es conveniente consultar todas las condiciones para evitar el envío masivo de publicidad.

Siempre es recomendable acudir a firmas conocidas para pedir un préstamo, aunque a veces las condiciones que ofrecen y los largos trámites que exigen hacen que no sea una operación tan interesante.

Si se acude a una plataforma que lleva poco tiempo en el sector es positivo consultar su actividad, y sobre todo desconfiar si no se muestran de forma clara las condiciones a las que va sujeta el adelanto.

Una buena opción es revisar los comentarios que los usuarios dejan en la plataforma y en sus propias redes sociales. Si tiene pocos seguidores y opiniones y algunas de ellas son desfavorables es mejor buscar otra alternativa.

Es necesario ser prudente

La comunicación y la publicidad son una de las grandes bazas de estas plataformas, la competencia ha provocado que muchas de ellas se anuncien vistosamente para atraer al cliente.

Hay que tener en cuenta que internet ofrece una gran variedad de opciones, si la urgencia con la que se necesita el dinero no es extrema es recomendable visitar diferentes webs para optar al producto más interesante, también es conveniente valorar el grado de necesidad del préstamo para solicitarlo en el momento más adecuado.

¿Cuál es la forma de operar de estas plataformas?

La gran mayoría de las plataformas digitales llevan a cabo un proceso similar para las concesiones de los préstamos o créditos.

Entre las webs mas recomendadas se encuentra CCLoan, debido a los requisitos que exigen para solicitar un crédito, el usuario tan solo debe tener entre 21 y 75 años, ser titular de una cuenta bancaria española y residir en España, a partir de ahí tan solo es necesario registrarse en la web y verificar una serie de datos.

Una vez que el equipo de la plataforma ha hecho las comprobaciones y ha recibido el número de teléfono móvil del usuario junto con su dirección de correo electrónico realiza la orden de ingreso que se comunica al usuario a través de estos canales.

Además, CCloan.es se encarga de asesorar en el proceso y resolver todas las cuestiones que puedan surgir a la persona en la sección “área de cliente” que se abre en la propia web y que sirve para acceder a toda la información que se necesite.

¿Puede obtenerse el dinero necesitado rápidamente?

Otra de las principales ventajas de estas webs es que son capaces de proporcionar la cantidad de dinero que se necesita en muy poco tiempo, algunas como CCloan.es ofrecen cantidades como 300 euros en tan solo 15 minutos. Un periodo que permite utilizar esta cuantía para solucionar un contratiempo. Actualmente es complicado que un banco tarde tan poco en emitir una orden de ingreso.

También hay es importante valorar el precio del producto, CCloan.es ofrece a sus primeros clientes préstamos al 0% de interés, con lo cual el adelanto de dinero es totalmente gratuito, es prácticamente imposible encontrar una oferta como esta en una entidad bancaria y si se atraviesa una situación económica complicada es una oportunidad que no se puede dejar pasar.

¿Puede un cliente aliviar la presión?

La firma de un contrato puede convertirse en una carga sobre todo se tienen que asumir imprevistos que dificulten el cumplimiento de las condiciones pactadas, en CCloan.es se puede pedir una prórroga que amplíe el plazo de pago permitiendo al beneficiario abonar las cuotas correspondientes al préstamo o crédito sin necesidad de perjudicar su economía personal.

Esta oportunidad es muy interesante, pero el usuario debe tener en cuenta que debe avisar de su situación lo antes posible y que debe cumplir con el aumento del plazo, de lo contrario estaría generando unas pérdidas a la empresa que se vería en la obligación de tomar medidas contra su cliente.

Actualmente es complicado que una entidad bancaria conceda unas prórrogas muy extensas para el pago de un producto que se ha contratado, aunque siempre es recomendable informarse y preguntar.

De todos modos, la mejor medida es analizar la economía personal y tomar la decisión de contratar un producto siendo consciente de los riesgos que conlleva.

¿Cómo responden los bancos?

El auge de estas plataformas ha provocado que los bancos tradicionales revisen sus ofertas, procedimientos y estructuras para evitar una fuga de clientes que sea imposible solventar.

Normalmente emplean su trayectoria y el número de personas satisfechas como principales reclamos, pero, además, han introducido algunos cambios.

Muchos de ellos han mejorado su web y han desarrollado aplicaciones a través de las cuales se pueden hacer multitud de operaciones sin necesidad de acudir a una sucursal física, de hecho la mayoría ya permiten crear una cuenta de forma online y han incorporado un sistema de atención al cliente similar al de estas nuevas plataformas.

Esta situación también ha provocado que muchos bancos tradicionales reduzcan el número de sucursales, mientras que los nuevos solo abren establecimientos físicos en las grandes ciudades y en algunos municipios donde se pueden obtener un número considerable de nuevos clientes.

Otra de las medidas para la línea de crédito, que han tomado tienen que ver con los cambios en los horarios de apertura al público, la reducción de oficinas ha provocado que la mayoría abran por la tarde durante tres o más días a la semana. El objetivo es fidelizar al usuario y asegurar que continua como cliente.