Planificación para situaciones financieras de emergencia

emergencia diariaTodos estamos expuestos a situaciones de emergencia o baches económicos. Por mucho dinero que tengamos, los imprevistos nos perjudican.

También puede ocurrir que nuestras finanzas queden dañadas por inversiones fallidas, o que atravesemos rachas en las que ingresamos menos de lo habitual.

Estas circunstancias las puedes controlar. El mejor remedio es estar alerta y saber reaccionar.

Por eso, es positivo que conozcas los detalles de una buena planificación para situaciones financieras de emergencia.

El objetivo es superar el problema y que tus finanzas se mantengan en buen estado.

Si la gestión de tu economía personal no es buena, no podrás sacarle todo el rendimiento a tu capital.

Hacer una planificación que te permita tener el control de todo tu dinero es fundamental. Además, puede conseguir que salgas airoso de situaciones de emergencia.

La planificación no es complicada, tan solo tienes que dedicar algo de tiempo.

¿Cómo hago una planificación de mi economía?

Planificar es sinónimo de ordenar. El objetivo de este orden es que destines la cantidad de dinero justa a cada gasto y evitar fugas innecesarias.

Para realizarlo solo tienes que sentarte, poner sobre la mesa tus ingresos y gastos, y aplicar algunas claves.

  1. Identificar los gastos que tienes que asumir
  2. Saber cuánto necesitas para el día a día
  3. Destinar una parte para otros objetivos

Identificar los gastos que tienes que asumir

Este punto es fundamental. Cuando hagas la planificación debes tener delante tu cuenta bancaria, a partir de ahí puedes hacer una revisión, ver las cifras que ingresas y dónde va cada euro.

Hay gastos como los suministros que no tienes más remedio que asumir.

Pero es probable que encuentres alguno prescindible, si es así lo mejor es que lo elimines.

Para aumentar tu dinero no solo tienes que ganar, también es importante que conserves el que tienes.

Saber cuánto necesitas para el día a día

El dinero juega un papel importante en la vida diaria. Además de afrontar los gastos básicos, es necesario contar con capital que permita hacer las pequeñas compras cotidianas.

Para saber cuál es la cifra que empleas para cubrir esta necesidad, sólo tienes que mirar tu cuenta bancaria y hacer una media de lo que has gastado los últimos meses.

Con unos datos claros, tu planificación será más efectiva.

Destinar una parte para otros objetivos

Este apartado es el que da sentido a la planificación. Una vez que sabes lo que ingresas, lo que destinas a los gastos básicos y la cantidad que necesitas para el día a día, consigues el control total de tu economía.

A partir de aquí tienes que empezar a distribuir para cubrir todos los gastos, y si has dado los pasos adecuados tendrás un excedente.

El capital que tienes y que no necesitas te hace ganar fuerza financiera.

Esta cantidad la puedes proteger y aumentar ahorrando mes a mes, o puedes arriesgar una parte e invertir para obtener mayor rentabilidad.

También es positivo que cada cierto tiempo destines un dinero al ocio o a productos o servicios que te generen satisfacciones.

Las recompensas ayudan a despejar la mente y a mantener la motivación.

¿Por qué la planificación me puede salvar de una emergencia?

El primer objetivo de la planificación es que aproveches tu dinero al máximo, pero también te da recursos para superar situaciones difíciles.

El dinero que te ha sobrado después de cubrir tus gastos básicos y necesidades diarias te sirve para afrontar un imprevisto económico puntual.

Además, es una buena base para superar una emergencia que obligue a hacer un desembolso importante.

Nadie puede predecir el futuro, por eso es esencial que hagas una planificación aunque no tengas ninguna emergencia a la vista.

Esto te dará la capacidad de afrontar problemas futuros sin que tengas que recurrir a productos financieros que te generen una deuda.

Salir de una emergencia con tus propios recursos, y mantener tu poder adquisitivo es todo un éxito.

¿Qué pasos tengo que dar si estoy en una situación de emergencia?

Puede ocurrir que la emergencia llegue en un momento en el que aún no has realizado la planificación.

También hay casos en los que aparece cuando se ha puesto en marcha hace poco, y todavía no ha dado los resultados esperados.

Aunque parezca repetitivo, para estas situaciones lo mejor es que hagas una nueva planificación.

Es recomendable que traces este plan con la cabeza fría. La meta de esta planificación es solucionar la emergencia y a ser posible que tus finanzas se mantengan en sus números habituales.

Una vez que esté superada, empezarás de cero con el camino despejado y el objetivo de mejorar tu economía.