Situación del sueldo medio en España a comienzos del 2019

Con el avance de la crisis financiera, la resentida economía española ha sabido adaptarse muy lentamente a las exigencias de los mercados gracias a una política laboral que ha querido ante todo, paliar los devastadores efectos del desempleo.

Aunque la situación de estancamiento está tendiendo a cambiar de un modo positivo, se prevé que el año 2019 no será el esperado en cuanto a mejoras salariales importantes.

Si bien es cierto que las clases medias no han visto mejorada su situación, tanto estas como las clases más bajas, verán incrementado su salario gracias a la subida del SMI o Salario Mínimo Interprofesional aprobada por el gobierno en 2018.

El sueldo medio en España tiene pendiente una subida propiciada por las propias empresas, según informan consultoras de la talla de Adecco, que han estudiado los distintos procesos de oferta y demanda hasta la fecha.

La idea es que los nuevos contratos lleguen a alcanzar la cifra de los 24.000 euros anuales, superando los números de los años anteriores.

Al contrario que en el ejercicio del 2018, en el cual los empresarios optaron en su mayoría por mantener los salarios tal y como estaban, se prevé que para el 2019, más de un 60% de las empresas inviertan en el sueldo de sus trabajadores.

Este impulso se centrará sobre todo en las empresas del sector industrial, que tienen un grado muy alto de productividad, y en colectivos como el de los comerciales y agentes de ventas.

Sin embargo, mientras que ciertas profesiones disfrutarán de mejoras en el 2019, otras muchas seguirán estancadas o incluso verán disminuir su salario anual.

Los trabajadores de distintas áreas como la hostelería y turismo, la construcción, los medios de comunicación, los bancos, y las profesiones menos cualificadas, serán los principales afectados durante este año por las políticas que aboguen por una bajada salarial.

Esta situación se explica, en parte, por la subida del SMI, ya que el dinero invertido en los sueldos más bajos tendrá una repercusión negativa en el resto de salarios, especialmente los de las clases medias.

Por otro lado, la dinámica para el 2019 tiene en cuenta también la importancia de la antigüedad en los puestos de trabajo.

Entre los cargos directivos y gerentes, la diferencia es apenas perceptible entre los empleados nuevos y los que llevan varios años en una empresa, y este hecho es especialmente visible en las llamadas empresas del Ibex 35. Sin embargo, entre los trabajadores de una escala media y baja existe una diferencia que puede superar el 20% del salario en muchos casos.

A lo largo del 2019 se prevé que al menos la mitad de las empresas opten por volver a salarios anteriores a la crisis económica mediante subidas pequeñas pero regulares, pero otras muchas compañías afectadas aún por la crisis, se muestran menos positivas con respecto a la inversión en materia salarial.

El Salario Mínimo Interprofesional (SMI) y su importancia

sueldo medio en españa

El SMI forma parte del llamado Estatuto de los Trabajadores, y corresponde a un decreto vigente desde la década de los años 60 en España.

Esta cifra ha sido siempre un referente utilizado para calcular el sueldo medio en España sin hacer distinciones entre los empleados fijos o temporales ni entre hombres y mujeres, estableciendo la cuantía retributiva mínima a percibir por los trabajadores en pago por la jornada laboral ejercida.

Con el tiempo, el SMI se fue actualizando junto a la productividad media del país, el IPC, o la renta nacional entre otros factores.

Como característica propia del SMI destaca el hecho de que este no puede ser embargado ante ninguna acción financiera o legal, manteniendo siempre el trabajador la parte de su salario proporcional al SMI o completa si la cuantía es la misma.

Los empleados a media jornada o a tiempo parcial calculan el SMI teniendo en cuenta únicamente las horas trabajadas.

Una de las noticias más importantes de cara al 2019 fue la confirmación de la subida del SMI hasta los 900 euros brutos, aplicable desde el pasado 1 de enero gracias al Real Decreto 1462/2018, de 21 de diciembre.

Esta cifra ascendía muy lentamente con el paso de los años, y en circunstancias normales se calculaba que para el 2019 el SMI se incrementase tan solo a partir de los 735 euros en los que se fijó en 2018, una cuantía muy inferior a la de otros estados de la Unión Europea.

Los 900 euros mensuales del nuevo SMI están pensados para el sistema de las 14 pagas anuales, por lo que si estas están prorrateadas, el salario ascendería hasta los 1050 euros al mes y los 12.600 al año en el formato laboral de jornada completa.

El sueldo medio en España y la brecha salarial

De manera global, las mujeres reciben alrededor de un 23% menos de salario que los hombres de media, con un límite muy superior según qué profesiones ejerzan.

Estos datos provenientes de Naciones Unidas sirven de alarma y aviso para que todos los gobiernos del mundo actúen en contra de una situación injusta y anacrónica.

Para calcular la diferencia entre los salarios de hombres y mujeres, se utiliza el indicador que conocemos como brecha salarial, cuyo objetivo es informar sobre el grado de discrepancia existente entre el sueldo de las personas según su sexo en el mercado laboral. Esta cifra se expresa normalmente mediante un porcentaje monetario sobre el salario de los hombres.

Durante el 2018, la brecha salarial en España se estimaba sobre un 30% de diferencia.

Origen de la brecha salarial y medidas para hacerle frente

Si nos remontamos en el tiempo, el hombre ejercía un control casi absoluto de los cargos directivos y gerentes en todas las empresas y en la industria.

A pesar de que nos encontremos en el siglo XXI y existan más mujeres que se gradúen en la universidad que hombres, esas costumbres siguen muy vigentes, de modo que los puestos de dirección y responsabilidad en las compañías suelen estar ocupados en su mayoría por hombres.

Este hecho trae graves consecuencias, pues las mujeres no solo pierden la oportunidad de tomar el control en las decisiones laborales importantes, sino que también pierden el acceso al salario correspondiente a estos cargos, que suele ser muy elevado.

Uno de los factores que influye de forma más contundente en la brecha salarial es la concepción de la mujer como el elemento central en el hogar.

La conciliación entre la vida laboral y familiar incide mucho más en las mujeres trabajadoras, de modo que sus empleos se ven perjudicados al tener estas tareas o responsabilidades extra.

Estos hechos cobran especial importancia cuando los datos nos indican que en la UE, las mujeres ostentan la mayoría de los empleos a tiempo parcial en comparación con los hombres, encargándose también de los niños.

Mientras que en países como Reino Unido se han llevado a cabo acciones muy contundentes de auditoría contra la brecha salarial, en España la situación mejora más lentamente.

Existen algunas medidas aplicables en cualquier estado a la hora de combatir la brecha salarial entre hombres y mujeres:

  • Promover un empleo justo y de calidad: las mujeres a día de hoy son mayoría en las universidades, por lo que ostentan un gran elenco de títulos y además cuentan con la experiencia necesaria para realizarse profesionalmente en distintos tipos de trabajo. 

    Gracias a esta mejora en sus expectativas, las empresas no deben dar pie a la discriminación por sexo, por eso es importante que estas cuenten con una buena política de conciliación entre la vida laboral y social.

  • Combatir la discriminación mediante la ley: con el paso de los años, la gran mayoría de los países pertenecientes a la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos) se han preocupado por instaurar leyes con el fin de hacer frente a la brecha salarial.

Aunque muchas de estas normas no han tenido un efecto real en la lucha antidiscriminatoria, algunos estados han obtenido grandes avances gracias a la creación de agencias y departamentos especializados en la lucha contra la desigualdad laboral.

Estos organismos especiales tienen el poder de emprender acciones legales contra las empresas y contratantes que realicen prácticas discriminatorias entre sus empleados.

Un ejemplo claro de acciones contra la desigualdad lo dio Islandia, cuando en 2018 decretó una ley para disminuir la brecha salarial por género que afecta al país.

  • Realizar auditorías salariales: la práctica habitual en las empresas es la de dar a conocer el sueldo de sus empleados mediante nombre, apellidos y cargo, sin prestar atención al sexo y grupo profesional concreto. 

    Si se aplicasen medidas para auditar la diferencia entre el sueldo de hombres y mujeres, sobre todo los que pertenezcan a un mismo grupo, se podrían lograr grandes avances en materia de igualdad. 

    En caso de que una empresa se niegue a ejercer este tipo de transparencia, podría llevarse el hecho a los tribunales, sentando así un precedente para otras compañías.

  • Establecer una figura sancionatoria: un trabajador especializado con un perfil de coordinador de igualdad podría ser la solución en materia estatal y regional a la hora de inspeccionar si se cumplen los requisitos de igualdad en las empresas.

    Este deberá estar vinculado al Ministerio de Trabajo y a las administraciones territoriales.

El sueldo medio en las Comunidades Autónomas

A pesar de que el sueldo medio en España ascendía por encima de los 1800 euros a finales del 2018 según la última Encuesta Anual de Estructura Salarial, la distribución de los salarios brutos entre las distintas comunidades autónomas se veía directamente afectada por el ahorro que se produce en estas. 

Los datos del INE (Instituto Nacional de Estadística) siempre acaban confirmando las grandes diferencias existentes entre el sueldo medio de las regiones del sur y del norte, siendo estas últimas más ricas que las primeras.

Si nos basamos en las últimas cifras oficiales disponibles en el INE, el ejercicio de 2017 puede proporcionar una idea del sueldo medio general en cada comunidad autónoma.

Siguiendo este ejemplo, las autonomías con salarios más altos serían las de la Comunidad de Madrid, el País Vasco y Navarra, que superarían los 2000 euros en el total compuesto por la jornada completa y la parcial.

Asturias, Cataluña, Aragón y Cantabria seguirían de cerca a las regiones líderes, llegando a ingresar mensualmente alrededor unos 1900 euros de media.

A la cola del sueldo medio en España se quedarían Andalucía, Murcia, Extremadura, la Comunidad Valenciana y las Islas Canarias.

De entre las regiones que se encuentran a la cabeza en el salario medio español, destaca especialmente la subida de Asturias y Cantabria.

Por otro lado, la autonomía que se ha visto más afectada en los últimos años ha sido Cataluña, que registró una pérdida de hasta el 5,5% de poder adquisitivo.

En el último puesto de la lista se encuentra Extremadura, una región que pide a gritos la inversión estatal, y que representa a gran parte del sector agrícola y ganadero de España, por lo que resulta vital en la economía basada en la producción de materias primas.

Al contemplar la realidad de estos datos, se puede hablar de la existencia de una brecha salarial no solo en el campo del género de los trabajadores, sino también a nivel geográfico.

Las diferencias entre cada comunidad autónoma pueden ser tan grandes, que llegan a afectar al modo de vida de los ciudadanos y de los trabajadores que viven en ellas.

Normalmente, los altos niveles de paro van estrechamente vinculados a las regiones en las que el sueldo medio es más bajo, y que basan su economía en la producción de materias primas y la hostelería, dando lugar a que los empleados disfruten de unas condiciones laborales y de vida muy inferiores a las de las autonomías más acaudaladas.