Desde que se expandió el coronavirus y comenzó la cuarentena, el pesimismo es un estado de ánimo que invade a las personas y también a los mercados. La paralización de la actividad económica y los plazos que se fijan para la recuperación afectan a referentes financieros como Wall Street.

Durante las últimas semanas habrás visto cómo la Bolsa mundial se ha resentido por la crisis actual. Wall Street no ha sido una excepción y los repuntes esperados a mediados de este mes no han llegado. En este artículo te explicamos por qué el gran mercado bursátil abre en rojo.

El mercado de valores con más volumen monetario y mayor número de empresas adscritas en todo el mundo recibe el nombre de Wall Street, la Bolsa de Estados Unidos. La expansión del Covid-19 ha provocado importantes caídas en esta entidad producidas por los cambios que ha habido en sectores como el energético.

¿Por qué abre Wall Street en rojo?

El mercado bursátil está sometido a importantes oscilaciones y las previsiones y el estado de ánimo de los inversores tienen una gran influencia. La crisis del coronavirus está siendo devastadora y esta última semana Wall Street ha abierto en rojo por estas circunstancias:

  1. Miedo y duda en los inversores
  2. Freno de la actividad económica
  3. Previsiones de recuperación a largo plazo
  4. Pesimismo en mercados punteros
  5. Un Dow Jones negativo

Miedo y duda en los inversores

Este hecho se produce siempre que hay una gran crisis y también afecta a mercados de la relevancia de Wall Street. El coronavirus está causando una serie de problemas sanitarios y económicos sin precedentes en la historia actual.

Este entorno hace que el inversor tolere menos el riesgo y que guarde su dinero para tener un soporte en caso de que la recesión afecte a sus ingresos.

Si el miedo se apodera de los inversores la actividad del mercado baja, se mueve menos dinero, y hay menos liquidez. El aspecto positivo es que esta circunstancia no es permanente y cuando llegan las noticias o previsiones de recuperación, el inversor se vuelve más activo. También hay operadores que buscan la rentabilidad en momentos de crisis.

Freno de la actividad económica

La inmensa mayoría de los países occidentales se encuentran en plena cuarentena. Este hecho provoca una disminución del consumo, y un gran número de empresas presentes en Wall Street están viendo cómo baja su producción.

Todo esto se traduce en una reducción de ingresos y en la puesta en marcha de planes económicos para mantener la viabilidad, provocando una caída en la cotización de las entidades.

Previsiones de recuperación a largo plazo

Las previsiones influyen directamente en la marcha de los mercados de renta variable como la Bolsa. Desgraciadamente los pronósticos de recuperación en Estados Unidos y en las grandes potencias europeas se sitúan muy a largo plazo.

Con suerte, en verano se restauraría de forma gradual la actividad social y económica, pero pasarán más meses hasta que se pueda volver a las rutinas previas a la aparición del Covid-19.

Estas previsiones alejan a los inversores e influyen en las decisiones de los directivos de las entidades presentes en Wall Street. Además, Estados Unidos vive un momento complicado a nivel sanitario y económico que también se ve reflejado en los datos de la Bolsa.

Pesimismo en mercados punteros

Aunque los mercados atraviesen malas rachas siempre hay esperanza de que haya repuntes, pero en este caso no ha sido así. El mercado energético ha sorprendido con una subida de los precios del petróleo cuando se esperaba lo contrario después de la Semana Santa. Este hecho ha aumentado la inestabilidad y ha provocado que Wall Street abra en rojo.

Un Dow Jones negativo

Los últimos datos que ha aportado el índice Dow Jones no invitan al optimismo. Se trata del índice bursátil más consultado de Wall Street por su gran prestigio, y mide el comportamiento de este mercado. La mayoría de las 30 empresas presentes en este listado han presentado números negativos, ya sean del sector energético, inmobiliario o financiero.

Una pandemia nunca es positiva para los mercados. El coronavirus ha llevado a Wall Street a abrir en rojo. Aun así, el mercado bursátil es muy variable, y el desarrollo económico está ligado al funcionamiento de la sociedad.

Las medidas de confinamiento están dando sus frutos de forma progresiva, y conforme mejore la situación habrá repuntes. De momento solo queda invertir con cabeza.